Una visión profesional sobre cómo son y cuáles son las necesidades emocionales de los niños de Alta Capacidad.

La atención a la diversidad es uno de los ejes fundamentales del sistema educativo. La escuela inclusiva aborda la educación de TODO el alumnado, independientemente de sus características y necesidades. Las administraciones educativas han ido reconociendo las diferencias del alumnado con altas capacidades como alumnado con NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECÍFICAS DE APOYO EDUCATIVO.

Autor : Pedro Fernández. Psicólogo Sanitario especialista en identificación, evaluación e intervención en el alumnado de alta capacidad.

Las personas con altas capacidades, como todo el alumnado en general, requieren de atención a su diversidad. La singularidad de su ser y la percepción (propia y de las personas con las que se relacionan) sobre las altas capacidades facilitan o dificultan su desarrollo integral.

Con la finalidad de realizar una aproximación adecuada a la realidad del alumnado con altas capacidades y sus familias, evitar la caída en estereotipos y facilitar la atención de sus necesidades específicas de apoyo educativo, es fundamental una correcta identificación de aquéllas, conociendo qué son, cómo funcionan, qué peculiaridades tienen, etc.

Dentro del desarrollo integral, a parte del desarrollo cognitivo, se encuentra el desarrollo socioemocional, que en el caso de las personas con alta capacidad tiene unas características propias.

Todo este conocimiento va a facilitar que nuestra intervención educativa permita alcanzar al alumnado con el que trabajamos la máxima expresión de su potencial y alcanzar su autorrealización, y como profesionales, mínimo, la satisfacción del trabajo bien hecho.

IDENTIFICACIÓN Y PERFILES. Altas capacidades Go, hazte con todas.

En la identificación del alumnado con altas capacidades es fundamental:

  • VER: es muy importante aprender a mirar. En ocasiones, no vemos porque no conocemos qué estamos mirando. O vamos buscando algo concreto que nos quita una mirada más amplia.
  • SENTIR: cómo siente y cómo se siente la alumna/el alumno y su familia, ser empáticos, conectar con su sensibilidad y aceptarla.
  • COMPRENDER: se trata de una serie de características propias de hacen de cada persona con alta capacidad una persona única y especial (como el resto de alumnado).
  • ACTUAR: atender las necesidades surgidas por sus características.

Independientemente de los diferentes modelos explicativos de la alta capacidad, hay unos elementos comunes, la confluencia de diversos factores hereditarios y personales y el entorno.

La alta capacidad es una potencialidad que sólo se desarrolla si se dan las condiciones adecuadas para ello. Es dinámica y ocupa todo el ciclo vital de la persona.

Es importante acentuar su carácter de potencial, como señala J. Tourón “confundir potencial con rendimiento es como no distinguir entre la potencia y el acto”.

La idea del Cociente Intelectual como medida única de las capacidades intelectuales y como indicador de éxito se ha cuestionado, dando lugar a una concepción más rica, en la que se tienen en cuenta de manera significativa aspectos como la creatividad, el estilo de aprendizaje, etc.

Cada etapa evolutiva tiene sus indicadores propios. :

  • En la etapa que transcurre entre los 0 y los 6 años, entre otros, los indicadores más significativos son (sin que tengan por qué aparecer todos):
    • Posee un vocabulario inusual y/o un desarrollo visoespacial avanzado
    • Comprende las relaciones causales,
    • Resuelve problemas y aprende por intuición,
    • Aprendizaje por temas,
    • Reconoce números o letras antes de lo esperado para su edad,
    • Tiene una buena expresión oral y sigue una conversación “adulta” (“parecen viejitas/viejitos”),
    • Realiza preguntas inusuales por su diversidad, originalidad, profundidad o nivel de abstracción;
    • Algunas veces le cuesta irse a la cama y puede necesitar dormir menos tiempo, no puede “parar la cabeza”,
    • Es sensible ante los problemas o el sufrimiento de los demás,
    • Disfruta mucho del sentido del humor,
    • Tiene un elevado nivel de energía,
    • Es una persona curiosa y exploradora del medio.
  • En la etapa que recorre de los 6 a los 12 años, entre otros, los indicadores más significativos son (sin que tengan por qué aparecer todos):
    • Comprende con facilidad la información que adquiere y la recuerda,
    • Aplica los conocimientos adquiridos de una materia a otra distinta,
    • Resuelve problemas con estrategias diferentes y, además,
    • Puede resolver sin operar;
    • Aprende con facilidad y rapidez, no necesitando la repetición;
    • Ante la solicitud de una aclaración o duda le basta con una breve explicación,
    • Aversión hacia tareas mecánicas y repetitivas,
    • Puede ser crítico consigo mismo y con el entorno, sus iguales, profesorado, familia, etc.;
    • En ocasiones, le cuesta aceptar las normas si no son previamente razonadas,
    • En temas de su interés es capaz de realizar trabajos excelentes o implicarse de forma entusiasta ante tareas que suponen un reto,
    • Muestra curiosidad orientada a la comprensión: trata de encontrar el sentido de las cosas, le interesa más el “porqué” que el “qué”.
  • En la etapa que va de los 12 a los 18 años, entre otros, los indicadores más significativos son (sin que tengan por qué aparecer todos):
    • Puede presentar grandes diferencias de unas calificaciones a otras y de unas evaluaciones a otras dependiendo del tema, del estilo cognitivo del profesorado, del momento emocional, etc.;
    • Tiene un lenguaje preciso y rico vocabulario (que no siempre pone en juego),
    • Es muy crítico ante determinadas situaciones que considera injustas o erróneas, se plantea problemas complejos, por medio de los cuales pretende ampliar sus conocimientos,
    • Busca relaciones afines a sus intereses y conocimientos.

Cuando nos acercamos a la alta capacidad, es importante saber que más allá del estereotipo que tengamos cada persona, hay tantas altas capacidades como personas con ese potencial. Para poder “ver” bien tenemos que conocer que estamos ante un espectro tan amplio que va desde el alumnado con buen rendimiento escolar y buen desarrollo integral hasta el alumnado con bajo rendimiento escolar y un desarrollo integral desajustado. También nos podemos encontrar con alumnado doblemente identificado (en el que la dislexia, la hiperactividad, etc., puede ocultar sus altas capacidades) o alumnado que pasa desapercibido porque difumina sus capacidades para ser aceptado o alumnado que procede de otras culturas y/o medio social desfavorecido.

En el proceso un diagnóstico temprano es muy importante. Igual que un cáncer no es lo mismo en una fase inicial que en una fase final, al detección temprana del talento y la capacidad del alumnado es fundamental. Permite potenciar y fomentar su desarrollo integral de una manera armónica. Se puede identificar claramente en niñas/niños a partir de tres años, tres años y medio.

Las señales que nos alertan de estar ante alumnado de altas capacidades pueden ser diversas: siendo algunas de carácter negativo (aburrimiento, hastío, síntomas psicosomáticos, oposicionismo, inquietud motora, agresividad, fracaso escolar, abandono, etc.) y otras de carácter positivo (aprendizaje muy rápido, memoria llamativa, orientación espacial muy destacada, comentarios muy introspectivos y profundos, etc.)

Por otro lado, las fuentes de información son diversas. Incluyen el profesorado, monitores o monitoras de actividades extraescolares, las familias, vecinas/vecinos, otros familiares, etc. Dependiendo de la fuente, la información está más prestigiada o menos. En ocasiones, cuando es la familia de la que parte la sugerencia de las altas capacidades de su hija o hijo, reaccionamos con suspicacia.

Para la identificación es esencial recoger de manera adecuada los datos que necesitamos, analizar la información recogida, y establecer la toma de decisiones ajustada a la alumna o alumno que tenemos delante.

La recogida de datos se apoya en una parte cuantitativa (test y  pruebas estandarizadas, historia escolar,…) y en una parte cualitativa (informes, observación, entrevista, análisis de sus producciones, etc.) En este punto, la información aportada por la familia es fundamental, ya que ésta es la que mejor conoce y describe las características del alumnado, y da información de diversos ambientes, áreas, etc. Aunque lo ideal es la obtención de diversas fuentes.

Una vez recogidos los datos e interpretados, será el momento de determinar las medidas educativas a adoptar. Posteriormente, habrá que realizar un seguimiento para ajustar las medidas si es necesario.

 

AHORA ME VES: QUÉ NOS CUENTA LA EVALUACIÓN SOBRE EL ALUMNADO.

Como ya hemos referido, cada persona de alta capacidad es única e irrepetible. En ese sentido la evaluación nos describe dónde está la persona en el momento de la evaluación: su desarrollo evolutivo, sus recursos intelectuales, su creatividad, las aptitudes, cómo es su rendimiento, el estilo de aprendizaje, sus intereses, su desarrollo emocional, cuáles son sus fortalezas y cuáles son sus debilidades.

Nos cuenta cómo ha ido creciendo esa persona, cómo se han desarrollado sus áreas, cómo es su comprensión verbal, cómo es su área viso-espacial, cómo es su razonamiento fluido, cómo es su memoria de trabajo y su velocidad de procesamiento, cómo es su creatividad y cómo surge, su motivación, su manera de reaccionar ante la figura de autoridad, etc.

Desde este punto de partida, la aproximación a la persona de altas capacidades, permite el desarrollo de su potencial, en todas las áreas, en cada momento de su ciclo vital.

Como profesionales, nos facilita entender y responder a sus necesidades, e identificar posibles barreras, miedos, etc., adaptando la respuesta educativa.

ALTAS CAPACIDADES Y DOBLE EXCEPCIONALIDAD. Acordes y desacuerdos: alumnado con doble excepcionalidad, ¡por favor, no me confundas!

Este punto es de especial relevancia porque es estos casos es más difícil identificar las altas capacidades, que quedan difuminadas por la dificultad que tenga el alumnado, y que pueden ser, entre otras, trastorno de déficit de atención con y sin hiperactividad (TDAH), síndrome de Asperger, dislexia, dificultades de aprendizaje, desórdenes emocionales graves, etc.

En el alumnado con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puede aparecer: un mayor nivel de actividad con dificultades para mantenerse quieto/quieta, dificultades para controlar sus respuestas, y problemas para concentrarse y prestar atención. Para poder establecer el diagnóstico diferencial, hay que tener en cuenta: la perseverancia de los comportamientos externos, el alumnado con TDAH presenta problemas de este tipo en todas las situaciones y el alumnado de alta capacidad no. A nivel neuropsicológico, la diferencia se encuentra en los niveles atencionales, planificación y gratificación. El alumnado de alta capacidad mantiene la atención de manera continua y profunda en tareas que le motivan; y la actividad del alumnado con altas capacidades siempre está encaminada a unas metas, mientras que el alumnado con TDAH no siempre busca alcanzar un objetivo. Es muy importante la variabilidad que presentan en los tests para determinar un diagnóstico clínico preciso.

En relación con el síndrome de Asperger, la nueva clasificación del DSM 5 (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders 5) ha sustituido cuatro de estos subtipos (trastorno autista, síndrome de Asperger, trastorno desintegrativo infantil y Trastorno General del Desarrollo no especificado) por la categoría general “trastornos del espectro autista” (TEA), que ha sido incluida a su vez dentro de una categoría más amplia de “trastornos del neurodesarrollo”.

Clasificado en un principio bajo el término “esquizofrenia infantil” en la primera edición de 1952, el concepto diagnóstico del TEA son dos categorías de síntomas las que lo define:

1) deficiencias en la comunicación social (los problemas sociales y de comunicación se combinan)

2) comportamientos restringidos y repetitivos.

Es decir, su núcleo es la discapacidad social, limitando la capacidad del alumnado para desenvolverse por sí mismo en los contextos propios de su edad.

Pueden compartir con el alumnado de alta capacidad la buena memoria, el interés por algunos temas, hacer preguntas complicadas, dificultad para relacionarse, etc. Sin embargo, la persona de alta capacidad no manifiesta dificultad para relacionarse con personas mayores que ella o más pequeñas, sabe que es diferente de otras personas (autoconocimiento, no siempre explícito), tiene capacidad de internalización, manifiesta creatividad, y tiene un sentido del humor recíproco.

En cuanto a la disincronía, hace referencia a un desequilibrio entre algunas de las áreas del desarrollo: emocional, social, cognitiva, y psicomotora. Si no se atiende de manera adecuada a la persona de alta capacidad puede darse el caso que el desarrollo cognitivo y emocional sean anteriores a su grupo normativo, pero el psicomotor vaya con retraso respecto a dicho grupo. J.J. Terrasier (1994) propone dos tipos de disincronía: interna (hace referencia a su desarrollo cognitivo, emocional y/o psicomotor) y social (alude a sus relaciones: iguales, profesorado, familia, etc.)

ACELERACIÓN. Fantasía no tiene fronteras vs. la Nada se hace cada día más poderosa: saltar de curso.

La aceleración es una estrategia de intervención educativa que consiste en anticipar el inicio de la escolaridad obligatoria, o reducir la duración de la misma, también se puede dar de otras maneras, como por ejemplo, acelerar sólo en algunas asignaturas, condensar varios cursos en uno, etc.; con la finalidad de dar respuesta a sus necesidades cognitivas, emocionales y sociales.

Antes de promover dicha medida, la legislación determina que se tengan en cuenta diferentes características del alumnado: cognitivas, emocionales, etc.

En ocasiones no se tiene en consideración que algunos motivos que a menudo son considerados como factores en contra para no tomar dicha medida, como son un rendimiento académico bajo o una expresión socioemocional desajustada, puede requerir precisamente de la respuesta educativa de la aceleración.

En muchos casos el equipo docente no es partidario de esta medida porque piensa que el alumnado no se va a adaptar, que las edades del grupo al que va son “peligrosas” para el menor, etc.

Hay muchos estudios que refieren, entre ellos el Informe Templeton (Colangelo et al., 2004.), la idoneidad de esta medida. Entre otros motivos se describe el refuerzo al interés por aprender (estimulación intelectual) y el desarrollo socioemocional ajustado. Otro motivo es la equidad, la igualdad en la oportunidad de desarrollar su potencial.

En general, es una medida de la que no se tiene experiencia previa en los centros, y con excepciones se ve como algo con dificultad, costoso.

Sin embargo, para el alumnado de alta capacidad, generalmente, es una medida acertada porque prefiere estar con otro alumnado mayor que él. La adaptación de las personas de altas capacidades acelerados de curso y sus resultados académicos son positivas según diversos estudios realizados.

En nuestra comunidad, la Orden 1493/2015 de 22 de mayo, de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte, por la que se regula la evaluación y la promoción de los alumnos con necesidad específica de apoyo educativo, que cursen segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria y Enseñanza Básica Obligatoria, así como la flexibilización de la duración de las enseñanzas de los alumnos con altas capacidades intelectuales en la Comunidad de Madrid, regula la flexibilización de la duración de las diferentes enseñanzas escolares para los alumnos con necesidades educativas específicas de apoyo por alta capacidad. Esta medida podrá adoptarse hasta un máximo de tres veces en la educación básica y una sola vez en las enseñanzas postobligatorias.

ASPECTOS EMOCIONALES Y SOCIALES DE LAS ALTAS CAPACIDADES. Del revés: aspectos emocionales y sociales del alumnado de altas capacidades. ¡Tengo necesidades!

Históricamente se ha dado la visión de la persona con alta capacidad como inestable, problemática, aislada, lo cual ha derivado en estereotipos y prejuicios. Esta visión es errónea y se sabe que esa relación unívoca no existe.

Sternberg (1999), H. Gardner (2005) y R. Bisquerra (2009), entre otros/otras, han puesto de manifiesto la influencia tan decisiva que las emociones tienen en el desarrollo cognitivo

Intensidad Emocional

Entre los aspectos más significativos de la alta capacidad, se encuentra la intensidad emocional. K.  Dabrowski, L.K.  Silverman son autores/autoras que recogen esta característica que refleja una vida interior rica, compleja, plena de emociones profundas,…, que puede soplar a favor o en contra. Las personas con alta capacidad expresan preocupación por la pobreza, por la exclusión, la injusticia,…, y corporalmente puede manifestarse con agitación motora.

Intensidad Sensorial

Un aspecto llamativo que han descrito K.  Dabrowski,  M.  Piechowski  y que en ocasiones genera malestar al adulto/adulta es la intensidad sensorial (overexcitabilities), se manifiesta por tener un umbral sensorial (intensidad de la estimulación, por debajo del cual no suscita sensación subjetiva un estímulo). Aparece placer y displacer elevados ante olores, ruidos, texturas, colores, roce de etiquetas, etc.

Independencia de opiniones

Una característica que suele generarles conflictos es la independencia en sus opiniones, en sus creencias, en sus gustos,…, y que a veces se exterioriza o se percibe como rebeldía, “oposicionismo”, egocentrismo, etc.

Desarrollo moral avanzado

El desarrollo moral avanzado, su sentido de la justicia, de la equidad, de la igualdad,…, le lleva a rebelarse ante lo que considera injusticias. En muchos, casos son abanderados de causas de iguales, y les distorsiona y genera malestar que no se cumpla la palabra dada. Necesita comprender el porqué de la norma. Esto le ocasiona roces con la familia, la escuela, etc.

Sentido del humor elaborado

Poseen un sentido del humor elaborado, irónico, inteligente. Disfrutan con los juegos de palabras, con el doble sentido,… Tienen una actitud lúdica que en ocasiones puede ser percibida como un deseo de protagonismo, llamadas de atención, etc.

Hiperexigencia

Son muy exigentes consigo mismos/mismas y con las demás personas. Esto en ocasiones les lleva a un hiperperfeccionismo, a una relación tensa con el éxito y/o el fracaso, y baja tolerancia a la frustración.

Otras características

Tendencia a la motivación intrínseca y al control interno de la conducta.

En ocasiones presentan inquietud, impaciencia, agitación motora, tics, morderse las uñas, somatizaciones, etc., relacionadas con su deseo de conocer, compartir, o el hecho de tener que adaptarse gran parte de su tiempo al ritmo de las demás personas.

En otras, puede aparecer bajo rendimiento escolar, no acorde a su potencial. Factores como el aburrimiento, no sentir retos, motivación desajustada, déficits o problemas no identificados, sentido de pertenencia, etc. son decisivos en este sentido.

Una manifestación posible de malestar es cuando la inteligencia “se vuelve” contra sí misma o la inteligencia “no es inteligente”. Las personas adoptamos este proceso cuando necesitamos protegernos, la realidad nos agrede,…, cuando tenemos sufrimiento. La persona de alta capacidad utiliza sus recursos para sabotear/se, ocultar, camuflar, redirigir la atención, etc.

Efecto Pigmalión

El efecto pigmalión (positivo y negativo) ha sido ampliamente descrito en investigaciones desde que en los años 60 del siglo pasado R. Rosenthal y L. Jacobson pusieran en el foco como las expectativas de una persona significativa pueden condicionar nuestra actitud. En el contexto educativo, hace referencia a cómo las expectativas del profesorado, iguales y/o familia pueden condicionar al alumno/alumna y afectar su evolución académica. En la relación escolar es importante qué se dice y cómo se dice, obviamente no es lo mismo clavar la mirada en el alumnado y decir con sorna “¿es que te crees superdotado?” que mantener un contacto visual cercano, un tono de voz cálido y preguntar el por qué de esa pregunta y aunque tengamos que continuar, expresar reconocimiento. La percepción de la familia y del equipo que forma el centro educativo de las altas capacidades intelectuales y las expectativas que ello genera determina la actitud, potenciando, en unas ocasiones, su desarrollo y, en otras, limitándolo en función de si se facilita o no la expresión de esas potencialidades. Las expectativas deben ser realistas y basadas en un conocimiento preciso y objetivo de las características y peculiaridades, de sus potencialidades y limitaciones, de sus gustos e intereses, etc.

ATENDER SUS NECESIDADES EMOCIONALES

“Friki”: ser o no ser, ésa es la cuestión. Buscamos el desarrollo integral del alumnado. Las personas de alta capacidad rebosan de emoción, de pasión y de entusiasmo, llegando en ocasiones, a agotar a otras con su emocionalidad. La singularidad de su ser y la percepción (propia y de las personas con las que se relacionan) sobre las altas capacidades facilitan o dificultan su desarrollo integral. Tenemos que promover dicho desarrollo y atender todos los procesos cognitivos, emocionales, físicos, etc.) para su evolución armónica, y de esa forma, que el alumnado fluya, pueda ser como es, desarrollando su potencial.

¿Cómo lo podemos hacer? Comprendiendo su Ser, sus características; facilitando la interconexión entre sus desarrollos, apoyando su curiosidad, concediendo “permiso al error”, etc.

De todo lo referido, hay que tener en consideración las características diferenciales de género. En las que se ha demostrado una falta de detección y atención a las niñas, en las que de una manera mayoritaria aparece un ocultamiento de las altas capacidades en ocasiones por dar importancia a las relaciones interpersonales, otras por ser reconocidas, otras por dificultad en la conciliación de identidad, género y alta capacidad. Este hecho tiene una incidencia en su desarrollo como persona. Es de vital importancia cambiar este punto y atender de manera adecuada a todas las personas para que desarrollen su potencial.

ALGUNAS IDEAS PARA TERMINAR/EMPEZAR.
  • La emoción es un factor fundamental de la alta capacidad.
  • Son personas curiosas.
  • Su mundo tiene imaginación y creatividad.
  • Las personas con alta capacidad son grandes observadoras, sensibles y detallistas.
  • Disfrutan de comprender aquellas cosas que les interesan y motivan.
  • Entienden argumentaciones sin ayuda.
  • Disfrutan de la investigación y la profundización.
  • Sternberg, Jarvis, Grigorenko (2011): “El talento es una decisión”
  • Javier Tourón “El talento que no se cultiva, se pierde”.

 

“Este documento es propiedad del Centro Mirabilia, se prohíbe su reproducción parcial o completa sin hacer mención expresa al autor y la fuente”.

Pedro Fernández es Psicólogo Sanitario especializado en el campo de las altas capacidades y el desarrollo personal. Director del Centro de Psicología y Formación, Centro Mirabilia. www.centromirabilia.org. C/ Gran Vía 55, 3ª-2. 28013 Madrid. Telfs 915224902 / 658950229


Más información:

Sobre las necesidades emocionales de los niños de alta capacidad:

¿Son Distintas las Necesidades Emocionales y Sociales de los Niños de Alta Capacidad?

La relaciones sociales en relación a la Alta Capacidad:

Las relaciones sociales en los niños de Alta Capacidad.

Gestionando el perfeccionismo:

¡ Dicen que son Perfeccionistas !

Alta Capacidad y Doble Excepcionalidad:

Doble Excepcionalidad : Altas Capacidades y Dificultades de Aprendizaje.

Las Altas Capacidades, una forma diferente de percibir y existir, más allá del concepto de aprendizaje:

Vivir en un Extremo

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