La Música del Conocimiento.

“¿A qué se parece más el conocimiento, a un ipad o aun saxofón? (…) eso depende del tipo de conocimiento al que nos estemos refiriendo. Algunos se parecen a un ipad, como los números de teléfono, por ejemplo : ¿Cuál es el teléfono de María? .. A ver si me acuerdo.. ¡Ah, si! aquí esta, ya puedo llamarla”.

“Sin embargo, gran parte del conocimiento más importante no se parece a eso en absoluto : ¿Cómo afectan los principios básicos de la democracia o la compleja historia del movimiento de los derechos civiles al panorama electoral actual? ¿Cómo podrían los principios básicos de la electricidad ayudarme a reconocer por qué salta continuamente uno de los fusibles del cuadro de la luz?”. Recuerdo la información, pero, ¿cómo la utilizo para resolver una duda?. Resolver dudas no consiste en darle al botón del conocimiento.”

Asi comienza el prólogo de “Aprendizaje Basado en el Pensamiento”, de la mano de David Perkins, miembro fundador del Proyecto Zero en la Universidad de Harvard, un proyecto orientado a la investigación de las capacidades humanas y su desarrollo.

En efecto, en el modelo educativo diseñado en el siglo XIX y que sigue hoy vigente, todos los esfuerzos se centran en llenar la mente de los niños con datos, con “números de teléfono” que tienen que memorizar, e intentar que se queden allí el tiempo suficiente para aprobar los exámenes, es decir, “para que salgan cuando apretamos el correspondiente botón de nuestra tablet”.

El problema es que hoy este conocimiento, aunque necesario sin duda, no es suficiente. Y no lo es porque al contrario que en otras épocas los datos no sólo estan al alcance de un click, sino que alcanzan tal volumen y algunas disciplinas quedan obsoletas con tanta rapidez, que seguir manteniendo este esfuerzo por acumular cuantos más datos mejor, es una batalla perdida y baldía. El hombre hoy compite con la tecnología que acumula, maneja, relaciona y recupera datos a una velocidad y en un volúmen inalcanzable para la mente humana. El hombre hoy debe dejar de intentar competir en este campo y aliarse con la tecnología para utilizarla en su favor.

En la antigüedad las escuelas eran muy distintas a cómo son ahora (Sócrates, Aristóteles, Bacon…). Los alumnos se agrupaban alrededor del maestro y juntos reflexionaban sobre el mundo, la naturaleza, el hombre, la religión, la política, la sociedad. No sólo acumulaban conocimiento, sino que PENSABAN. Y esto, volver a esos orígenes, es lo que necesita nuestra escuela de hoy. Porque pensar es lo que distingue al hombre de la máquina y pensar es lo que hace que el hombre crezca como ser humano.

Pensando infundimos vida al conocimiento, lo ponemos en marcha, lo ponemos a prueba frente a las normas aceptadas., lo ponemos en movimiento para hacer conexiones y predicciones, le damos forma para crear productos y conseguir resultados creativos. Si no “tocamos este instrumento con frecuencia”, el conocimiento, o bien queda inmovilizado, sin hacer nada o bien es expelido en forma de chirridos estridentes, como los sonidos que emanan del saxofón de un principiante“.

El conocimiento adquirido a través del uso, la experimentación, el análisis, la investigación, la reflexión, el debate, la acción, se recuerda y se emplea mejor después. Nos sirve, y nos es útil. Muchos maestros y profesores hoy se quejan de la falta de motivación e implicación de su alumnado, del desinterés, de lo pronto que olvidan lo aprendido. Los profesores Universitarios se sorprenden del bajo nivel de sus estudiantes cuando los reciben desde la escuela, y las empresas de la falta de capacidad de trabajo y aportación de valor con que los estudiantes universitarios afrontan sus primeros trabajos. ¿Es culpa de los estudiantes?. ¿De repente estamos ante nuevas generaciones que comparten el “gen” de la pasividad?, o ¿Todo es culpa de un de las familias que no invierte esfuerzos en educación?.

Nunca jamás el gasto educativo por familia había sido tan alto. Nunca la proliferación de escuelas privadas había sido tan elevada. Nunca antes los centros que ofrecen actividades extraescolares habían sido tan numerosos y variados, no ha habido una época donde la hiper-inflación académica haya sido tan destacada -grados, postgrados, masters, cada vez acumulamos más y más títulos-, y nunca había sido tan variada la oferta literaria infantil.  Nunca antes los padres de los alumnos habían tenido un nivel de formación como el actual y en ninguna época anterior, que sus hijos estudien era una prioridad por encima del trabajo (en el campo, en casa, o en el negocio familiar). La educación es una preocupación de las familias a un nivel nunca antes alcanzado.

Pero la educación hoy está más alejada que nunca de los que los niños necesitan, de lo que les motiva, de lo que les procura un verdadero desarrollo. Contarnos a nosotros hace 30 o 40 años que el pico más alto de la cordillera Pirenaica es el Aneto, era abrirnos una ventana a un universo diferente. Si además te ponían alguna diapositiva con esos proyectores horrendos y estáticos, era casi como haber tocado la misma nieve. Hoy hacer esto mismo con nuestros estudiantes resulta baldío y absurdo. Seguramente muchos lo hayan tocado con sus mismas manos, han visto alguna película, jugado algún videojuego escalando el Aneto o visualizado un video de realidad virtual en youtube. Ellos ya saben hasta los nombres de los montes en Marte, porque con pocos años ya han estado en un planetario y se han sentado en un observatorio 4D donde han podido experimentar un viaje interplanetario.

Para nosotros el proyector de diapositivas era “ciencia-ficción”. Para los niños hoy la clase magistral y el libro de texto son como para nosotros era escribir con una pluma y un tintero. La pre-historia. Un absurdo e inútil esfuerzo habiendo tecnología que la reemplaza de forma eficiente y ágil. Parece como si inconscientemente vinieran ya con el conocimiento de saber que lo que estan aprendiendo no les va a servir para su futuro, ni aporta nada al desarrollo de sus competencias y capacidades. Nos estan avisando, con su apatía, con su desinterés, con su desmotivación y su “mal comportamiento”, y no les estamos escuchando.

Una escuela orientada a enseñar a pensar y a comprender un tema determinado de una forma sistemática y accesible, practicar el pensamiento crítico y creativo en el aula desde los primeros años de escolarización, y desarrollar el potencial individual de cada alumno debe sustituir al actual modelo, centrado en la memorización de contenidos para la aprobación de exámenes, en los conocimientos segmentados y descontextualizados que no se relacionan entre si y no se aplican.

Sin embargo, este cambio metodológico no es fácil. Hay que tener las herramientas y el conocimiento necesario para generar una práctica positiva y eficaz en nuestros alumnos. Y además hay que hacerlo cumpliendo con el curriculum pues la estrechez y rigidez de nuestra normativa educativa impone un temario y unos plazos, y esta es una de las grandes batallas y barreras de la innovación educativa. Los maestros y profesores que intentan poner en práctica nuevas metodológias lo saben bien.

Hace meses que “tropezamos” con el Profesor Robert Swartz, director del Centro Nacional para Enseñar a Pensar, doctor por la Universidad de Harvard y Profesor Emérito de la Universidad de Massachusset, y desde entonces nos hemos estado formando en su metodología TBL (Thinking Based Learning), un método que lleva años (nada menos que desde finales de los ´60) expandiendo en escuelas de todo el mundo.

El TBL permite al profesorado “infusionar” los temas curriculares con el desarrollo de competencias de pensamiento crítico y creativo además de trabajo cooperativo, debate, reflexión, investigación, análisis y metacognición. También es un método aplicable al desarrollo de la inteligencia emocional. Pero sobre todo el TBL es un método inclusivo que permite a todos los alumnos aportar desde sus capacidades y avanzar de forma particular desde su punto de partida inicial. Al proponer un trabajo autónomo y la tutorización entre iguales, también libera al maestro/profesor para apoyar a aquellos alumnos/grupos que puedan requerir más ayuda o trabajar algún aspecto concreto.

Otro punto interesante es que, cuando el maestro/profesor es consciente de canalizar las iniciativas, aportaciones y reflexiones “no esperadas” que algunos alumnos pueden aportar, el TBL permite además llevar el aprendizaje a lo que el equipo de David Perkins llama el “Extended Learning”, es decir, ampliar el temario curricular con nuevos proyectos que surgen desde la propia reflexión, creatividad o curiosidad del alumno, provocada por ese ejercicio de “pensar” sobre la materia y sus implicaciones.

En “Aprendizaje Basado en el Pensamiento, Cómo desarrollar en los alumnos las Competencias del Siglo XXI” (Ed. SM), Robert Swartz, junto con sus colegas Arthur L. Costa, Barry K. Beyer, Rebecca Reagon y Bena Kallick “desarrollan una visión práctica para conocer los aspectos del pensamiento eficaz, el papel de los hábitos mentales, el modo en que esta forma de pensar eficaz abarca no sólo destrezas, sino actitudes mentales que fomentan el pensamiento consciente” (D. Perkins).

Examinaremos cómo se enseña a pensar, a cultivar distintas formas de pensamiento directa y sistemáticamente. Nos familiarizaremos con el papel que juegan las estrategias, los organizadores gráficos, la transferencia del aprendizaje, los hábitos de la mente y mucho más”.

“(…) Cada concepto, cada ejercicio práctico, cada recurso, viene acompañado por una historia : lo que ocurrió en esta clase, o lo que pasó con aquellos alumnos, o cómo enfocó el tema este o aquel profesor. Nunca se nos deja sólos en el laboratorio, sino que en todo momento nos encontramos perfectamente ubicados en el mundo real de la práctica pedagógica.”

Es una misión sensata, encomiable y emocionante. (…)
La música del conocimiento está lista para ser interpretada”.

aprendizaje basado en el pensamiento

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Formación.

Aprovechamos para informar a todos los educadores interesados, que el Profesor Swartz ofrecerá este próximo mes de Julio, dos bloques de formación sobre TBL, en Madrid:

1er Bloque : Para Iniciarse en TBL, del 3 al 7 de Julio, durante el que se abordarán las destrezas principales de pensamiento, y cómo trabajarlas en el aula combinándolas con el aprendizaje de los temas habituales del curriculum. Además contará con la presencia de Antonio Marquez y José Blas, formadores, con voz propia en el proceso de innovación educativa en nuestro país y luchadores por la #revolucióninclusiva que aportarán su visión de cómo el TBL puede apoyar la labor docente en la atención a la diversidad y el trabajo por proyectos, generando un clima 100% inclusivo.

2do. Bloque : Para profundizar en TBL. del 10 al 14 de Julio, durante el que se profundizará en la práctica del TBL trabajando y generando proyectos propios y abordando la aplicación del TBL en dos áreas importantes para el desarrollo de competencias del siglo XXI : La inteligencia emocional y los retos sociales y medioambientales del siglo XXI.

Cada uno de los bloques son independientes, por lo que podéis afrontar uno o ambos.

robertjswartz

Para más información sobre este seminario : http://teach-think.org/es/programas/programas-especiales/ctt-instituto-verano/ (hay un descuento adicional para aquellos que se apunten antes del 1 de mayo).

Textos en cursiva extraídos del Prólogo del libro “Aprendizaje Basado en el Pensamiento”, escrito por David Perkins.

7 Errores Comunes en la Respuesta Educativa al alumnado de Alta Capacidad.

La respuesta educativa para los niños de alta capacidad, desde que fueran incluidos en el grupo de alumnado con necesidades específicas, ha replicado las medidas definidas para el alumnado con problemas de aprendizaje, esto es:

  • Derivación al departamento de Orientación.
  • Propuesta de actividades de refuerzo/enriquecimiento adiconales a las tareas ordinarias.
  • Diseño de un PI (plan individualizado) específico para “el/la” alumno/a, bien mediante su desviación al “rincón de enriquecimiento” o al “aula de enriquecimiento”, para el que se diseña una serie de actividades.

Pero del mismo modo que la respuesta para el alumnado N.E.E esta clamando por una respuesta diferente que pasa por un cambio metodológico hacia propuestas activas que permitan a cada alumno participar y aportar desde sus fortalezas y trabajar así sus debilidades, el alumnado de alta capacidad necesita igualmente beneficiarse de una respuesta INCLUSIVA de aprendizaje multinivel, cooperativo y creativo.

Desde la experiencia del pasado mes de Noviembre y Enero formando a profesores de la C.A.M. y la JCLM a través de sus centros de formación, -un total de 300 profesores asistentes-, hemos recopilado algunas propuestas educativas que se repiten con cierta frecuencia y que incluso son aconsejadas desde algunos manuales de atención al alumnado de alta capacidad, pero que, sin embargo, aportan poco al desarrollo del potencial.

  1. No actuar hasta que la evaluación no “confirme” las altas capacidades.

Por supuesto que una evaluación psicopedagógica aporta mucha información sobre el menor. Pero nuestro sistema cuenta con los recursos que cuenta y todos sabemos que una evaluación motivada por alta capacidad esta a la cola por considerarse menos “urgente”.  Así, el alumno/a puede estar meses, incluso años, sin recibir respuesta alguna, en espera de la evaluación.

Sin embargo, y salvo para medidas consideradas como excepcionales según la normativa de cada comunidad -por lo general sacar al niño del aula y salto de curso- el maestro o profesor tiene total autonomía y autoridad para atender a cada uno de sus alumnos en función de lo que cada uno le demande.

No esperamos el informe del oculista para sentar en la primera fila a un niño en el que observamos ciertos problemas con la vista. No esperamos el informe del orientador para explicar las cosas de otro modo o reforzar la lectura, escritura o matemáticas cuando observamos que un niño aprende a leer con más dificultad, o le cuesta hacer algún ejercicio de matemáticas. Del mismo modo, no necesitamos esperar el informe psicopedagógico para que nos confirme que un niño o niña en el aula aprende con más rapidez, o tiene un interés particular en algún tema, o su capacidad de razonamiento esta por encima de la media.

La respuesta esta en manos del educador y debe adaptarse a las necesidades de aprendizaje de cada niño. Esperar la “etiqueta” no es imperativo para empezar a actuar.

  1. Definir actividades de enriquecimiento para “cuando acabe la tarea ordinaria” y a las que sólo el alumno identificado como alumno de alta capacidad puede acceder, generalmente derivándolo al “rincón de enriquecimiento”.

Imaginemos que el/la estudiante tiene un metabolismo con necesidades específicas y que además come muy rápido, de forma que el médico indica que necesita una dieta mejorada de productos biológicos. Entonces el personal del comedor del centro determina aportar esta dieta a este alumno/a “una vez haya acabado la comida ordinaria”. Y así, cuando acaba el menú que comparte con todos, le llevan a un rincón del comedor para que coma en soledad un cuenco de quinoa biológica. Ningún niño o niña más, aunque les apetenciera, puede tomar de ese cuenco.

¿Cuánto tiempo tardará este niño/a en dejar de acabar pronto su comida “ordinaria”? ¿Qué efecto pensáis que tiene esta dieta “adiconal” cuando se aplica una vez se esta “empachado” del “menú ordinario”? ¿Cómo le mirán el resto de niños que quizá en secreto, también estan aburridos de ese menú o también les sienta mal, pero nadie lo ha detectado? ¿Cómo le miran los demás que no han probado nunca la quinoa y la ven como un premio que a ellos se le niega?

comiendo sólo

Es necesario comprender que las altas capacidades suponen ante todo un desarrollo madurativo de los procesos cognitivos que corresponde a una edad superior. Por ello, su capacidad de razonamiento, de síntesis, de relacionar ideas, y su curiosidad les exige tareas más complejas. Todo el tiempo que pasan en un método de aprendizaje pasivo, basado en fichas, repeticiones y tareas que no retan ni implican habilidades de pensamiento superior (analizar, evaluar, crear), es tiempo que están sintiéndose frenados, obligados y forzados. Y estas emociones generan aburrimiento, desmotivación, desinterés y una actitud negativa hacia el aprendizaje.

Cuando además se diseñan actividades a las que sólo puede acceder aquel alumno que esta identificado, genera un coste social que puede tener graves consecuencias. Desde sentirse aislado hasta bullyng, o rechazar estas medidas para no ser separado de sus amigos. Pueden vivirlo más como un castigo a su “capacidad” y con frecuencia generan rechazo hacia esa capacidad y surge el temido “¡Mamá no quiero ser inteligente!”.

La respuesta no pasa por diseñar nuevas fichas, miniproyectos estructurados o mandarlos al rincón a trabajar en solitario frente a algún programa de ordenador. La respuesta implica una metodología de aprendizaje multinivel y cooperativa que implica y beneficia a todo el aula.

  1. “Usar” a los niños de alta capacidad para “equilibrar” los grupos.

El objetivo de todo trabajo cooperativo es desarrollar destrezas de colaboración, debate, defensa de las propias posturas, escucha comprensiva hacia las posturas de los demás, integración de ideas y posturas en otras nuevas, generar un aprendizaje activo y creativo y que cada alumno se nutra de lo que los demás pueden aportarle. Por eso, y para que todos obtengan un beneficio de ese trabajo en grupo y suponga para ellos un aprendizaje, -también para los niños de alta capacidad-, debemos tener en cuenta las habilidades y capacidades de cada niño y el objetivo de la tarea, y organizar los grupos bajo criterios flexibles adaptados al objetivo y tipo de tarea de cada proyecto.

Por ejemplo, en una actividad que genere mucho debate de ideas, no podríamos agrupar a un niño introvertido con un grupo de niños extrovertidos, pues éste no tendrá oportunidad de trabajar su capacidad para argumentar, sino que se verá abrumado por la velocidad y vehemencia de los más extrovertidos. Sin embargo, en un grupo de niños semejantes, cada uno se encontrará en un entorno suficientemente seguro como para ir “un paso más allá” y atreverse a debatir.

Del mismo modo, en una actividad que implique una capacidad de razonamiento mayor (un trabajo de matemáticas o física), debemos agrupar a los niños en función de su capacidad, para que aquellos con más destreza en estas asignaturas puedan avanzar y profundizar más, sentir que aprenden y se retan entre si, y aquellos para quien les resulte más difícil se apoyen entre si y tengan además más tiempo de apoyo del tutor/maestro.

Otras actividades donde se requieran distintos roles de comunicador, investigador, organizador, diseñador, dibujante, etc.. requerirán de un agrupamiento hetereogéneo, que tenga en cuenta los distintos perfiles o estilos de aprendizaje de forma que los niños funcionen como especialistas y aporte cada uno desde su habilidad concreta.

En definitiva el objetivo no debe ser el “reparto equitativo de capacidades” entre los grupos pues de esta forma no se enriquecen unos ni otros. Sino servir las necesidades individuales de desarrollo de cada alumno, dándoles la oportunidad de avanzar un paso más allá sobre su propio punto de partida y gracias a su propio esfuerzo personal. Debemos cambiar la premisa del agrupamiento heterogéneo siempre por la de agrupamientos flexibles.

  1. Reservar el rol de “líder” o pseudo-profesor a los niños de alta capacidad.

Otra propuesta que se suele repetir es, una vez se organizan los grupos de forma hetereogénea (intentado obtener ese reparto “equitativo” de la capacidad entre todos los grupos), es dar al niño/a de alta capacidad, para “dinstinguirle” del resto, el rol de líder u organizador.

Esto viene a responder de algún modo al estereotipo de niño de alta capacidad que muchos tienen en mente como prototipo : “niño/a extrovertido, competitivo y mandón”. Y responde además a la conciencia de que sabemos que, al distribuir los grupos de forma hetereogenea con el único criterio de compensar o equilibrar “capacidades”, el trabajo en grupo no esta generando un aprendizaje real para el niño de alta capacidad, por lo que optamos por darle el papel de “jefe” para que no se aburra y haga “algo”.

Es un error pensar que todos los niños van a disfrutar de este papel. No en balde un 60% de niños/as de alta capacidad son de perfil introvertido. Forzarles a asumir este rol sin tener en cuenta su propia personalidad es ponerles en una situación incómoda y que no desean. Del mismo modo habrá niños en el aula que sí tengan esta habilidad sean o no de alta capacidad, a los que les estamos negando la posibilidad de mostrar sus cualidades.

Otra costumbre es hacer que los niños de alta capacidad -y sólo ellos- asuman el rol de pseudo-maestros. Algunos niños en infantil o primeros cursos de primaria sí disfrutan de ello y así la maestra cree estar sirviendo de algún modo sus necesidades. Pero las necesidades de los niños de alta capacidad en relación a la escuela son, como para el resto de niños, desarrollar sus capacidades y hacerlo en un entorno social que además le permita trabajar competencias y habilidades que generen un desarrollo emocional y social equilibrado y positivo. Ponerle en el rol de maestro puede tener consecuencias negativas para el menor a corto plazo -rechazo por parte de sus compañeros a medida que éstos crecen- y a largo plazo -asunción de un rol maternal/paternal respecto de sus semejantes en su edad adulta, pudiendo perjudicar sus relaciones de pareja y amistad.

La tutoría entre iguales es una herramienta positiva para el aprendizaje cuando ésta se comparte entre todos y los niños asumen de forma alternativa el rol de tutor y aprendiz. Lo que no es correcto es que un determinado niño o niña, por el hecho de estar identificado y etiquetado sea el único que asume este rol de tutor de sus semejantes.

Así, valoremos las opciones de forma individual y particular, teniendo en cuenta no la capacidad general de un niño medida en un test, sino el perfil de áreas en las que destaca, su personalidad, estilo de aprendizaje, fortalezas y debilidades, y diseñemos las actividades y roles en función de esta información y no partiendo de estereotipos que nos hacen plantear las mismas opciones para todos los niños que comparten una etiqueta, como si todos fueran iguales y respondieran al mismo patrón.

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  1. Confundir actividades Creativas con actividades artísticas.

 Con frecuencia también encontramos algunas de estas repuestas:

  • “No es de alta capacidad porque tiene la creatividad baja, seguramente porque su psicomotricidad fina no esta aún muy desarrollada y por eso sus dibujos no son muy precisos”.
  • “Se trabajará la creatividad desde el área de plástica proponiendo distintos proyectos de manualidades y dibujo”.
  • “Trabajo interdisciplinar que incorpora propuestas creativas coordinadas con la maestra de plástica”.

Creatividad es la capacidad de resolver problemas de un modo distinto o inusual. Creativo es quien busca caminos diferentes a los habituales o conocidos. Para determinar si una persona es o no creativa hay que proponerle resolver un problema. Desde cómo ir de un sitio a otro, librarse de un montón de tierra, resolver un problema matemático, o inventar un artefacto que de respuesta a una necesidad determinada.

Se puede ser creativo y no hacer “buenos” dibujos. Se puede ser creativo y tener un mal desarrollo de la psicomotricidad fina. Incluso se puede tener creatividad artística sin usar las manos, como los raperos con sus piques, los juglares medievales o nuestras chirigotas . También se puede dibujar muy bien y no ser creativo. Por ejemplo aquellos que se dedican a copiar obras de arte, tienen una gran destreza para dibujar y pintar, pero no son creativos, o no lo son en el ejercicio de esa tarea.

Así es necesario romper con este falso binomio que iguala creatividad y dibujos bien ejecutados. Creativo puede ser un empresario, un arquitecto, un cocinero, un barman, un científico, un informático o un matemático, también por supuesto un artista. Hemos de entender la creatividad en su verdadera dimensión, como la capacidad de crear y resolver de forma diferente y nueva. Es el pensamiento creativo y divergente, y no su capacidad artística la que distingue a los niños de alta capacidad, aunque por supuesto también puedan compartir cualidades para esta expresión artística.

Cómo funciona una mente creativa (vídeo 30 seg.))

  1. Definir el “proyecto perfecto”.

Los proyectos pretenden ser una fórmula de aprendizaje abierto que genere mayor complejidad y profundidad del aprendizaje partiendo de los intereses del alumno y motivándolo para que implique habilidades de pensamiento superior.

Sin embargo, hay una tendencia a creer que es la creatividad e implicación del maestro la que entra en juego y así, se diseña una serie de actividades que se encuentran perfectamente definidas, planificadas y estructuradas : “Trabajaremos el proyecto X. En la primera sesión el niño buscará en la web Y la información Z para responder a las preguntas 1, 2 y 3. En la segunda sesión, realizará un mural con recortes de revistas que nos muestre este aspecto determinado. En la sesión 3 hemos diseñado un juego de fichas que el niño jugará durante 30 m……”. Y así sucesivamente.

Primero, hemos de sacar los proyectos del aula de enriquecimiento y usarlos para enriquecer el aula ordinaria. Después, hemos de dejar que los niños elijan el tema, el formato, y en qué dirección quieren investigar. Que partan de sus ideas, de su propio debate. No se trata de diseñar un circuito más creativo para que el alumno/a se entretenga la hora que esta en el aula de enriquecimiento. Sino de enriquecer el aula devolviendo el protagonismo a los alumnos, dejando que ellos decidan que y cómo aprender, y en qué aspectos profundizar, permitiendo que cada uno llegue tan lejos como su curiosidad e intereses le lleven.

  1. “En ningún caso se le adelantarán contenidos de cursos superiores”.

Otra propuesta que aparece con frecuencia. Ya hemos apuntado varias veces que la aceleración (en sus distintas formas) es una medida cuyos efectos han sido ampliamente estudiados demostrando su efectividad. No se explica que a pesar de la solidez de la investigación científica, los documentos internos que se manejan en nuestro sistemas educativos insistan, subrayen y destaquen la advertencia de no adelantar contenidos, como quien advierte de un peligro o daño irreparable para el menor.

Por tanto, sí, sin miedo, dejar que los niños avancen por el curriculum, que aprendan llevados por su curiosidad e intereses. Quitar el techo, las barreras, las fichas y hasta los asientos. ¡No les limitéis¡.

¿Y cómo debemos responder?

Cuanto más aprendemos más entendemos que la respuesta a la diversidad no es una cuestión de etiquetas, recursos e itinerarios diferentes que generan, a nuestro juicio, un estrés y carga de trabajo al educador casi imposible de llevar, lo que puede explicar la falta de atención a un alumnado que, se cree, “no necesita ayuda” o “no necesita tanta ayuda”.

Partir de un modelo de instrucción estándar en el que el maestro/profesor distribuye contenidos que se encuentran previamente definidos y estructurados, imposibilita atender a aquellos que necesitan otro ritmo, ya sea más lento o más rápido, a aquellos que aprenden de otro modo, que necesitan moverse, hacer, o ver y coarta la curiosidad, necesaria para la motivación hacia el aprendizaje. En este modelo atender la diversidad exige un nivel de recursos humanos muy elevado, para ir sacando a los niños del aula en horas concretas, que, a la postre rara vez consiguen su objetivo y desde luego no responden a un modelo inclusivo.

Atender la diversidad y hacerlo desde un óptica inclusiva implica que todos los niños se sientan parte del proyecto educativo, que éste permite su participación desde sus habilidades y capacidades, que tiene en cuenta sus intereses y que les apoya en el desarrollo de sus debilidades, pero que sobre todo da cabida a sus fortalezas. Pues es así como el niño se descubre a sí mismo y genera una autoestima positiva y una actitud emprendedora hacia el aprendizaje y los retos.

Desde el blog www.yoatiendolasaaccenelaula.wordpress.com estamos compartiendo con todos vosotros las experiencias que varios maestros de infantil y primaria y profesores de la ESO y Bachillerato de la escuela pública en Madrid y Castilla La Mancha, están desarrollando en su aula, generando un entorno de aprendizaje multinivel y retador que integra los intereses y capacidades de todos, dando, también a los niños de alta capacidad, la oportunidad de desarrollar su potencial y hacerlo en un entorno social. Ellos están comprobando la reacción de su alumnado y se están sorprendiendo de cuán lejos pueden llegar cuando se les quita el techo y se les devuelve el protagonismo y de cómo aumenta la motivación y se mejora el clima del aula.

También aquí puedes encontrar propuestas de transformación del aula para el desarrollo del talento, de todo el alumnado:

Convertir mi Escuela en un Centro para el Desarrollo del Talento (2/4)

Confesiones de un Maestro. Lo que me gustaría haber hecho por mis alumnos de alta capacidad. (1/2)

Lo mejor del 2016 (3/3) : Respuesta Educativa para el alumnado de Alta Capacidad.

Pedagogía diferencial : Agrupamiento por Capacidad (Javier Tourón)

“La Escuela es un Segundo Hogar, pero el Hogar es la Primera Escuela”.

El  título de este artículo son palabras cedidas por Luis Ernesto Gutiérrez Lopez, Maestro, pedagogo y orientador; especialista Gifted Education del Colegio Alemán Reina del Mundo de Lima (Perú) y miembro de la Federación Latinoamericana para el estudio y defensa de las Altas Capacidades, con el que coincidimos en un taller sobre TBL (Thinking Based Learning) en el CTT (www.teach-think-org) de Madrid, y que nos cedió un artículo publicado en una revista sobre orientación educativa en su país, del que extraemos algunos párrafos:

“Para Criar un Niño hace falta la Tribu Entera”

Su artículo nos ha removido mucho, y ha dado lugar a un debate sobre el rol de las familias, como primeros educadores de nuestros hijos, y cómo nos perciben los otros agentes que participan en la crianza de nuestros hijos: maestros, profesores, orientadores, etc. Las palabras de Luis Ernesto no nos han molestado, porque somos conscientes de lo involucradas que estamos en la educación de nuestros hijos, como lo estáis muchos de los que ahora nos estaréis leyendo. Pero tampoco somos ingenuas al pensar que todo el mundo se implica de igual modo en la educación de sus hijos, basta con ver la programación televisa y las cifras de venta de libros y publicaciones en nuestro país, para darse cuenta de que también con las familias hay un gran trabajo por hacer para mejorar la calidad de la educación de las nuevas generaciones.

El sistema educativo finlandés es el referente a nivel mundial desde que escaló los primeros puestos en el famoso informe PISA. En Finlandia, un país cuyo sistema educativo esta fuertemente descentralizado, impera la cultura de la confianza, las autoridades educativas y los encargados de regular la educación a nivel nacional confían plenamente en los docentes. Ellos, junto con los directores, responsables y padres, tienen muy claro cómo ofrecer la mejor educación (a su juicio) a los niños y jóvenes en un determinado distrito. Escuelas y profesores son los responsables de preparar el currículo local, y elegir los materiales educativos y métodos de enseñanza.

En Finlandia, la carrera de Magisterio es una de las más exigentes. El país tiene claro que los futuros maestros, así como los que están en ejercicio, deben estar constantemente formándose, y se les considera un referente social, el pilar de la sociedad y responsables de dinamizar la vida cultural y familiar de su comunidad.

Importar este modelo exige un cambio de 180por parte de todos los actores implicados en la educación:

1)      El regulador, quien debería modificar tanto la Ley Educativa y el currículo del Grado, como la selección, formación y descentralización de la educación.

2)      El profesorado y orientadores, facilitando el acceso a quien realmente tenga vocación, preparar las pruebas y currículo para seleccionar a los mejores y más aptos para el puesto.

3)      La fuerte involucración de las familias en la educación de sus hijos.

Y es en este último punto es donde pone el foco el artículo de hoy. En efecto, la familia finlandesa “La familia finlandesa no tiene la menor duda de que es la primera responsable de la educación de sus hijos, y eso se traduce en un gran seguimiento por parte de los padres de la evolución educativa de sus hijos e hijas (…). Padres y madres muestran un gran respeto para los profesores y por la educación y, lo más importante, así lo transmiten a sus hijos e hijas. En los hogares finlandeses los niños observan cómo sus padres y sus madres son ávidos lectores de periódicos y libros. Es más, casi el 80% de las familias acuden con ellos frecuentemente a las bibliotecas de todo tipo”.

“Por otra parte existen mecanismos que garantizan la compatibilidad laboral y la vida familiar, especialmente para las mujeres. La mitad de la población adulta se encuentra en proceso de formación permanente, una de las tasas más altas del mundo. La mayoría de la gente quiere mejorar y aprender, y eso sirve de ejemplo y estímulo para el estudio a los hijos e hijas.

Extracto del artículo “La familia asume la principal responsabilidad educativa sobre los hijos e hijas” de Carlos Arroyo http://blogs.elpais.com/ayuda-al-estudiante/2014/05/my-entry.html

Os dejamos con el artículo del autor. Aunque se refiere a la sociedad Peruana, podemos encontrar muchas analogías con la nuestra o con la de muchos otros países, no en balde hablamos de una situación generalizada.

SI EDUCÁRAMOS COMO EN FINLANDIA

Al hablar de “excelencia en educación” muchos lectores hacen referencia a Finlandia como el país que ha logrado los mejores estándares educativos, demostrado en el rendimiento en las pruebas internacionales PISA.

Para nadie es un secreto que en dicho país los docentes son profesionales seleccionados de manera rigurosa y que gozan de un altor prestigio social. Además de estar muy bien preparados académicamente, los docentes evidencias un alto sentido de responsabilidad y motivación para enseñar.

¿La base del éxito finlandés está en sus docentes? No. Esa es una variable importante pero no la única. Veamos por qué afirmo ello. Imaginemos por un momento que mágicamente en el Perú nuestros maestros alcanzaran la preparación y motivación de sus pares finlandeses. ¿Tendríamos resuelto el problema educativo en el Perú?. No.

En Finlandia la educación empieza a los 7 años; antes deben dedicarse a ser niños. Jugar y descansar son tareas importantes para ellos y no dedicar horas de horas, planas de planas, para aprender a leer y escribir. En el Perú, en cambio, los padres de familia exigen que los niños vayan tempranamente a la escuela. Una escuela de Inicial es mejor valorada si deja más tarea que otras, o si “avanza” más páginas escritas o fichas resueltas. Pero eso no implica que se avance en el desarrollo de las habilidades psicomotoras, cognitivas y volitivas que necesitan a esa edad. Incluso, hasta hace unos años se tomaban exámenes de admisión a niños de 2, 3 y 4 años de edad.

Allá la semana escolar es de 25 a 30 horas semanales. Algunas escuelas europeas ya experimentan con sólo 20 horas de clase a la semana, con sesiones pedagógicas de 60 a 90 minutos en las que exploran 3 ó 4 materias en el día. Nosotros nos la hemos ingeniado para “brindar” 10 sesiones de clase en un día, no importando si son de 30 minutos, lo importante que el profesor “dicte” su clase. Las clases culminan a las 3 p.m. porque una formación equilibrada requiere la práctica de deportes, música y otras artes. Los maestros llegan a casa a consumir cuanta novela barata y programas inadecuados ofrece la TV.

Los padres finlandeses pasan más tiempo educando a sus hijos, pues están convencidos que son los primeros responsables de su educación. Un 80% de las familias finlandesas va a la biblioteca el fin de semana. ¿Cuál fue la última vez que llevaste a tu hijo a la biblioteca o el museo más cercano?. Seguro un 80% de nuestros compatriotas no sabría qué responder.

Los niños finlandeses conocen 2 a 3 idiomas, aparte de su lengua materna y éstos se aprenden porque en casa los padres hablan esos idiomas. Nuestros coterráneos en cambio, con la justa se expresan en español y ni que decir de la expresión escrita limitada a la expresión tipo WhatsApp (no saben ni qué significa, pero la usan mayoritariamente).

En los hogares finlandeses los hijos observan a sus padres como leen y ven como invierten en libros, revistas y periódicos. En muchos de nuestros hogares solo llega el periódico cuando viene como envoltura de las compras del mercado, ni qué decir de la inversión en revistas o publicaciones. Si las familias invirtieran en información y formación el presupuesto que se gastan en celulares y televisores de última generación entre otras frivolidades, seríamos una sociedad más informada y culta.

Podríamos seguir enumerando y contrastando otras grandes diferencias, pero el objetivo de este artículo no es minimizar la responsabilidad del docente, sino resaltar que sin la participación activa y responsable de la familia ni los mejores educadores de Finlandia tendrían los resultados que tienen.

La práctica de virtudes humanas al interior de la familia, es la mejor base sobre la que despega la educación que reciben en la escuela. La ausencia de estos hábitos, condiciona e impide que los estudiantes aprovechen las oportunidades de formación que se brinda en la escuela. Por ejemplo, un niño que a los 9 años no haya aprendido el valor de la obediencia (*), no siga indicaciones en la escuela y haga las cosas a su manera, con lo cual demuestra que no ha desarrollado la habilidad psicomotora o cognitiva que está detrás de las actividades en la escuela.

Los niños/as que nunca han tenido responsabilidades en casa, porque los padres les sobreprotegen, porque hay alguien que hace el servicio doméstico en casa… un niño a quien se le exime de responsabilidad, porque la culpa siempre la tienen los demás menos él… son niños que estarán seriamente limitados en la capacidad de asumir una disciplina personal y de seguir un proyecto de vida en la que la perseverancia, laboriosidad y productividad florecen sobre la base del orden y la obediencia (*).

Niños y niñas que ven a sus padres y madres invertir en su formación permanente, valorarán el hecho de aprender. Las clases se aprovecharán al máximo, y la consciencia de su “deber de aprender” no se sentirá porque será mayor su “motivación para aprender”. Pero si lo único que ven y escuchan en casa son los debates sobre el último “reality show” o serial de televisión, interesan más las noticias sobre la vida de los famosos que los avances científicos, se educan rodeados de las críticas chismosas a los demás, de actitudes intolerantes, de las copas de más en las continuas reuniones de amigos, y del poco respeto al prójimo, que no nos extrañe que esten exigiendo a sus 9 años su entrada para el próximo concierto de Katy Perry, que a los 13 participe en un botellón y que desde pequeños desarrollen ya intolerancia y desprecio hacia las diferencias.

Si educáramos como en Finlandia, comprenderíamos que la responsabilidad de los docentes es muy grande, pero el respaldo y las bases que da la familia en la educación de los hijos es mayor. Entenderíamos que los estándares internacionales de competitividad y productividad se basan en los hábitos y virtudes que se practican día a día en los hogares y se aplican en todos los ámbitos del quehacer humano, personal, familiar y social.

(*) Obediencia en el sentido estricto de mantener unas normas de respeto y orden que nos permitan una convivencia y aprovechamiento del aprendizaje fructífero para todos.

Luis Ernesto Gutiérrez López. Maestro, pedagogo y orientador.
Especialista Gifted Education.
Colegio Alemán Reina del Mundo.
Lima. Perú.


Pero podemos ir más allá. La familia no sólo puede (debe) inculcar a sus hijos (y predicar con el ejemplo) valores de responsabilidad, tolerancia, respeto a la diversidad, convivencia, continuo aprendizaje, amor por la cultura y el saber. La familia puede hacer mucho más por educar a sus hijos como libre pensadores:

  • Puede potenciar la responsabilidad cooperativa incluyendo a sus hijos en la toma de decisiones. Enseñándoles a predecir las consecuencias de sus decisiones y valorar los pros y los contra de las mismos.
  • Puede potenciar la capacidad organizativa responsabilizando a sus hijos de ordenar sus armarios, hacer la lista de la compra, decidir sobre qué juguetes tirar y qué hacer con ellos.
  • Puede desarrollar la capacidad de razonamiento evitando dar las respuestas, planteando preguntas, animándole a que busque las respuestas por si mismo.
  • Puede trabajar el valor del esfuerzo inculcando responsabilidad financiera y medioambiental, capacidad de ahorro, reutilización de objetos, reciclaje y racionalización del gasto.
  • Puede ayudar a que desarrollen el valor de aprender del error, dejándo que se caigan y se levanten por sí sólos, parándose a evaluar los errores y qué podemos hacer para evitarlos.
  • Puede valorar el pensamiento crítico evitando el dogma, la creencia ciega, trabajando y valorando las opcionewws. la empatía hacía los juícios y valores de otros, la escucha activa y el análisis de las fuentes, los postulados, las afirmaciones, las promesas de los anuncios o los telediarios, la relatividad de las cosas, etc..

 

La educación al fin, tiene más éxito cuando familia y centro se coordinan, se apoyan, se entienden. Cuando el niño es lo más importante para todos y cuando todas las partes se forman e informan adecuadamente para trabajar desde la comprensión mutua en beneficio de los pequeños.

Vemos como aumenta el bullying, la violencia, la desafección, la desmotivación, la incultura, los programas basura y la miseria mientras bajan la tolerancia, el respeto, la comprensión, la colaboración, el sacrificio, la curiosidad, la emoción, la lectura y la información de calidad.

Dar la vuelta a esto es responsabilidad de todos.

LET ME BE MYSELF: El mundo interior de los introvertidos.

A cuántos nos ha pasado, hablar con la maestra, y que nos diga “tu hijo/a tiene que participar más en clase”, “no hace preguntas” o “no responde”. También el caso contrario, “tu hijo/a no para de hacer preguntas, interrumpe constantemente, siempre quiere responder a todos, acapara los debates”.

Existe un nivel medio “óptimo” de participación o nº de preguntas o veces que levantas la mano en clase al que nuestros hijos deben converger. Pasarse es malo. No llegar también. Pero el trabajo de un educador no debe ser el de moldear a los niños para que todos sean más “completos” o equilibrados, o convergan en un punto medio ideal, sino respetar a cada uno como es, su personalidad, capacidades y estilos de aprendizaje y expresión.

Del mismo modo que ya no obligamos a los niños zurdos a escribir con su mano derecha, no debemos forzar a los niños introvertidos a ser extrovertidos ni a los viso-espaciales a ser más auditivo-secuenciales. Los niños florecen aceptándose a si mismos en lugar de ser presionados para ser más “completos” o responder a un “ideal” de niño “óptimo”. El éxito en la vida adulta surge de la auto-aceptación y de nuestra capacidad para encontrar nuestro lugar en la diversidad de la vida.

La mayoría de las personas son extrovertidas y verbales. Pero hay un tercio que son introvertidos o espaciales y sus cualidades deben ser igualmente entendidas, respetedas e integradas en el aula.

Conocer la introversión.(*)

Los niños visoespaciales (VSL) son a menudo introvertidos. John Dixon y David Lohman también confirman esta relación. Los introvertidos están orientados hacia el mundo subjetivo de los pensamientos y conceptos, y están más inclinados hacia la reflexión, mientras los extrovertidos están más orientados hacia el exterior y la acción. Y mientras los introvertidos se sienten abrumados por un exceso de interacción con otras personas los extrovertidos se sienten estimulados.

Pero esto no quiere decir que los introvertidos sean personas calladas. Sólo lo son en grandes grupos. En una conversación uno a uno, cuando se sienten seguros, hablan sin parar descargando todo aquello que no han podido soltar antes.

A menudo se les confunde con personas tímidas, pero sólo lo son al inicio hasta que cogen confianza con la situación. Tienen lo que Dabrowski denominó “sobrestimulación emocional”. Esta sobrestimulación emocional interna les hace rechazar una mayor estimulación externa. Mantienen una actitud de cautela ante nuevas situaciones hasta que están seguros de lo que pueden esperar y se sienten en control de sus emociones.

La cultura occidental suele percibir la introversión como una cualidad negativa. En la cultura oriental sin embargo, es algo respetable y son los extrovertidos los que son considerados “raros”. En occidente preferimos que nuestros niños jueguen en la calle con otros niños en lugar de sentarse solos a leer un libro. Nuestro concepto de una persona bien equilibrada es una persona que hace amigos fácilmente, le gustan las fiestas, y se apunta a todas las actividades, asume riesgos con facilidad, habla abiertamente de sus sentimientos y de los demás, se fía de la gente y le gusta estar rodeado de otros todo el tiempo. Cualquiera que no encaje en este patrón gregario es visto con cierta preocupación. Así, a los introvertidos, además de “tímidos” les tildamos de “insociables”, “fríos”, “solitarios”, “reservados”, “ariscos”, .. nuestra sociedad no reconoce ni acepta a los introvertidos.

No siempre es posible distinguir a los introvertidos a primera vista. Como buenos observadores que son, son capaces de imitar la forma de actuar de los extrovertidos para ser aceptados. Ellos se preparan y ensayan y cuanto más lo hacen más naturalmente extrovertidos parecen. Algunos acaban incluso siendo payasos, actores, conferenciantes, cantantes u otras profesiones muy expuestas al público. Pero cuando la actuación ha finalizado muestran su verdadera naturaleza. Necesitan volver a su habitación y cerrar la puerta para escuchar a solas su música favorita o leer su música y así recargar sus baterías. Los extrovertidos sin embargo, pueden seguir con la fiesta todo el día y toda la noche, sus baterías se recargan con el feed-back del público.

Todo el mundo tiene rasgos de introversión y extroversión en su personalidad, es una cuestión de grado.

A pesar de lo que mucha gente piensa, los introvertidos pueden ser muy populares y tener grandes habilidades sociales, pero a menudo se sienten “solos en la multitud”. Su capacidad de observación y excitabilidad emocional les convierte en personas altamente comprensivas con las necesidades de los demás, soluciona sus problemas y da a cada uno lo que quiere, el problema es que no reciben nada a cambio y echan de menos una relación de amistad real, basada en dar y recibir.

Muchas mujeres de alta capacidad introvertidas han mimetizado bien el comportamiento de los extrovertidos y se muestran como perfectos seres sociales al resto del mundo. El papel que se espera de una mujer no parece casar muy bien con las características de un introvertido. A ellas se les supone estár orientadas a los demás, tener vocación de cuidadoras, percibir lo que otras personas de su alrededor necesitan incluso cuando no lo dicen, y se supone que una mujer debe ser abnegada. Si prefieres leer un libro a hablar por teléfono con una amiga, “seguro que te pasa algo”.

Sin embargo es mucho más aceptado para un hombre ser introvertido. De hecho todos admiramos al “hombre fuerte y silencioso que sólo habla con su caballo”. Y nadie piensa que es raro que un científico trabaje 16 horas al día y duerma en su laboratorio, si es un hombre. Pero una mujer más orientada a su interior que a las personas que le rodean parece estar relegando sus obligaciones femeninas. Si un hombre esta absorto en su trabajo, nadie espera de él que lo abandone para ocuparse de sus obligaciones para con su familia o amigos. Pero no importa en cuántos proyectos este involucrada una mujer, todos esperarán que lo interrumpa para atender cualquier incidente que surja.

Educar a un niño introvertido

Consume mucha energía mantener una imagen en público para encajar. Este esfuerzo genera mucha ansiedad y esta ansiedad suele liberarse cuando el niño se encuentra cómodo, ya en casa, explotando por cualquier detalle, usando (generalmente) a su madre como válvula de escape. Se sienten abrumados por la tensión emocional y explotan ante cualquier pequeña provocación. Ayuda saber que esta es una faceta típica de los introvertidos y que es más fácil para ellos calmarse si se quedan solos que si intentas hablar con ellos.

  • Respeta su necesidad de privacidad, respeta su espacio y no violes su confianza cuando te cuenta un secreto. No toques sus cosas.
  • Nunca le avergüences en público. Los niños introvertidos se sienten humillados con facilidad. Si tienes que regañarle, nunca lo hagas en público y delante de sus amigos.
  • Dales tiempo para pensar. No pidas respuestas inmediatas. Ellos necesitan tiempo para pensar, para procesar y poner en orden sus sentimientos. Los introvertidos no pueden hablar de sus sentimientos más profundos, positivos o negativos, hasta que sus emociones se hayan asentado.
  • Avísales con tiempo antes de cambiar de una actividad a otra. Las personas introvertidas prefieren hacer sólo una cosa a la vez, y pueden ensimismarse completamente con una tarea, necesitan acabarla antes de cambiar de actividad. Si tienen que cambiar de actividad porque el tiempo ha pasado, necesitan que les avises con quizá 15 m. de antelación para que se vayan preparando.
  • Avísales de los cambios esperados. Si vas a cambiarle de curso o de colegio, a mudaros o a apuntarle a una nueva actividad, es importante que antes te acerques con él/ella a visitar el centro o curso, hablar con alguno de los nuevos compañeros, ver donde esta el baño, la salida, el patio, etc.. tomar un contacto previo para que pueda ir adaptándose.

Presentarle las distintas opciones y hacerle partícipe de la decisión, analizando juntos los pros y contras les da cierto control que reduce su ansiedad. Los niños de alta capacidad introvertidos son especialmente observadores y esto les capacita para tomar buenas decisiones. Por ejemplo si se trata de elegir un nuevo colegio, llévale a visitar varios. Ellos aprecian cómo se tratan los niños entre si, se imaginan así mismos en distintos escenarios e intuitivamente optan por aquella opción que les hará sentir mejor. Además su proceso de adaptación será más positivo si ellos han formado parte de la decisión.

  • No les interrumpas. Su forma más pausada de pensar y expresarse hace que las personas extrovertidas de su alrededor, presuman que ya han acabado de hablar o no tienen nada que decir, por lo que “toman su turno”, interrumpiéndoles constantemente. Ellos no “pelearán” por ser oídos, se guardarán lo que tienen que decir.
  • Enséñales nuevas habilidades en privado mejor que en público. Los introvertidos prefieren aprender en privado y después enseñar sus producciones al final, cuando ya son perfectas. Los niños que no han hablado hasta que no han sido capaces de pronunciar perfectamente cada palabra y construir frases complejas, o que no han empezado a andar hasta que no lo han hecho con completa soltura. Los niños que no hablan otro idioma hasta que no se saben perfectos, a pesar de que lo puedan ya entender y tener bastante vocabulario aprendido…..
  • Ayúdales a superar su miedo a cometer errores. Los introvertidos son muy perfeccionistas. También los niños de alta capacidad son muy perfeccionistas. Si tienes un hijo o hija de alta capacidad que además es introvertido, tienes un perfeccionista al cuadrado!. Además de tener un nivel alto de expectativas hacia ellos mismos, los niños de alta capacidad introvertidos temen fallar. Annemarie Roeper, una experta en este campo, explica que los niños de alta capacidad pueden entender y preveer las consecuencias mejor que otros niños. Un bebé aprende a caminar, a subir las escaleras o evitar las caídas o peligros por ensayo y error. Pero un niño de alta capacidad no ha vivido esta experiencia porque ha sabido evitar estos peligros por su propia reflexión. Como consecuencia no ha experimentado oportunidades de error o caídas, lo que hace que las temas y evite, refugiándose en tareas en las que saben seguro que podrá tener éxito, en lugar de atreverse con algo que nunca antes han probado.

Para ayudarles con esta actitud es importante poner el foco en el esfuerzo en lugar de en el resultado y mostrar con el ejemplo cómo nos enfrentamos a los errores y aprendemos de ellos, preguntándole ¡Oh, cometi este error ..o me equivoqué con… ¿Qué podemos hacer para solucionarlo?… Entienden asi que los errores pueden ser enmendados y nos sirven para aprender y avanzar.

  • Ayúdales a encontrar un mejor amigo, con intereses similares, alguien con quien pueda mostrarse tal cual es, y quitarse la careta.
  • No les presiones para que tengan muchos amigos. Ellos no necesitan una horda de amigos para ser felices o sentirse adaptados. Puede que en toda su vida sólo tengan un reducido puñado de buenos amigos a los que mostrar su yo verdadero.
  • Respeta su introversión. No trates de convertirlos en niños más extrovertidos. Es esencial respetar su forma natural de estar en el mundo, entendiendo su necesidad de privacidad, soledad y reflexión.

 

Los niños introvertidos en la escuela.

La mayor diferencia entre los extrovertidos y los introvertidos, es que los primeros piensan en voz alta mientras los segundos ensayan la respuesta mentalmente. Cuando haces una pregunta, los extrovertidos levantan su mano antes incluso de que hayas acabado. Pero cuando le preguntas a un introvertido, primero habrá un embarazoso silencio mientras ensaya su respuesta antes de que suelte una increíble e ingeniosa idea que te sorprenderá.

Algunos profesores de primaria subestiman las cualidades de esos niños que se sientan algo alejado del grupo y observa sin participar. Estos niños parecen menos seguros de sí mismo. La confianza que los niños extrovertidos muestran en si mismos, a menudo se interpreta como una mayor inteligencia. Los niños más reflexivos y prudentes son a menudo calificados de “lentos” o menos inteligentes. Mientras el resto de los niños experimentan, aprenden por ensayo y error e interactúan entre si, los niños introvertidos observan, experimentan mentalmente y no se sentirán seguros de involucrarse en la actividad hasta que no lo hagan perfecto. Para entonces el resto de los niños ya estarán haciendo otra cosa, y se habrán perdido la oportunidad de participar.

El mayor miedo de los niños introvertidos es a sentirse humillados y son capaces de cualquier cosa por evitarlo. Algunos estudiantes se sientan tan lejos de la primera fila como pueden, esperando que el maestro no note que están allí. Temen que les pidas responder y se equivoquen. Algunos sienten tal ansiedad que se bloquean cuando se ven en centro de miras y tienen que responder a alguna pregunta o leer en alto. Incluso si algún otro niño responde de forma equivocada y el resto de la clase se ríe, los niños introvertidos lo vivirán como si les hubiera pasado a ellos mismos.

Es necesario generar un clima en el que no se permitan este tipo de burlas, para que todos los niños, incluso los introvertidos, se sientan seguros. La creatividad sólo puede florecer en un entorno donde todos se sienten libres y seguros para responder y opinar y donde se valoran las ideas de todos.

Algunos trucos para tus alumnos introvertidos
  • Déjales observar. Los niños introvertidos tienen una increíble capacidad para aprender a través de la observación, en muchas ocasiones observando como lo hacen sus compañeros.
  • Da más tiempo para contestar. En un estudio realizado por Mary Budd Rowe en los 70s se observó que los maestros tienden a esperar menos de un segundo para que sus alumnos les den alguna respuesta. Sólo los niños extrovertidos podrán contestar tan rápido. Sería una buena idea añadir el concepto de “tiempo para pensar” (pausas más largas) tras las preguntas para dar a tus alumnos tiempo para reflexionar y contestar. Valora lo que puede aportar al grupo, anímale a ello y espera a que este preparado.
  • Dales un lugar para pensar. Los niños que se distraen o son sobreestimulados con facilidad necesitan un espacio más tranquilo para pensar, alejado del ruido y la interacción de los demás, al que puedan ir libremente cuando sientan necesidad.
  • Agrúpalos por parejas para una mayor participación. Antes de generar un debate o aportación de ideas en grupo, deja que tus alumnos discutan por parejas. Esto les da a los introvertidos un entorno más seguro en el que hablar de sus sentimientos o ideas y ver cómo la otra persona reacciona, sintiéndose así preparado para compartirlo con el resto de la clase.
  • Insta a tus alumnos a que escriban sus ideas en un papel antes de que las expongan al grupo. La lluvia de ideas es una buena forma de alentar la creatividad en un aula, el problema es que suele ser acaparada por los extrovertidos verbalmente asertivos. Permite a tus alumnos 5-10 m. para que escriban sus ideas en un papel y después da la oportunidad uno a uno para que las exponga.
  • Permite que “pidan turno”. Los introvertidos odian interrumpir. Así, esperan su turno mientras los extrovertidos del aula hablan y se interrumpen unos a otros. Establece una norma para “pedir turno” y modera el debate dando a todos la oportunidad de participar.
  • Corrígeles y felicítales en privado. Los introvertidos no quieren recibir atención especial en público por ningún motivo, positivo o negativo. Ellos prefieren que el maestro les haga saber sus reprimendas o halagos en privado, de forma que nadie más les oiga.
  • Ayúdales a superar su miedo a equivocarse. Anímales a acometer nuevas actividades y permíteles dar los primeros pasos en el aprendizaje de forma privada, en casa o aprendiendo on line.
  • Promueve que practiquen hablar en público con la ayuda de una grabadora. Muchos introvertidos se sienten traumatizados por el hecho de tener que presentar un trabajo delante del resto de la clase. Permite que practique con una grabadora donde puede rectificar los errores y probar una y otra vez, y empezar sus primeras presentaciones delante de un grupo más pequeño con el que se sienta cómodo y ampliarlo paulatinamente.
  • Deja que trabajen algunos proyectos en solitario o realizando agrupamientos flexibles. El trabajo cooperativo es una gran herramientas pero de nuevo pueden verse acaparados por los niños más extrovertidos. Los niños introvertidos necesitan tener la oportunidad de probar su capacidad de cooperar trabajando, en algunos proyectos por parejas o con un grupo de niños similares.

 

Introversión y aprendizaje viso-espacial

Tanto la capacidad viso-espacial como la tendencia a la introversión parecen correlacionar con un elevado CI. Un 60% de los niños de elevada alta capacidad resultan ser niños introvertidos, contra un 25% si tenemos en cuenta el alumnado global. Los niños de alta capacidad y los niños viso-espaciales coinciden en que ambos son reflexivos, necesitan un tiempo adicional para pensar la respuesta y para involucrarse con la tarea. Aunque hay personas introvertidas que no son VSL y viceversa.

Sin embargo pensar en imágenes (VSLs) explica muchas de las características de los introvertidos : no es algo que puedas hacer en grupo, se requiere un tiempo para configurar esta imagen y todos sus detalles, necesitas poner el foco en tu interior y no ser distraído, las sensaciones espaciales son difíciles de expresar y comunicar a otros y es algo que no es susceptible de ser compartido con otros en una interacción social. Un niño de alta capacidad con un hemisferio derecho predominante, tiene el don de la comunicación. Un niño de alta capacidad con un hemisferio izquierdo dominante, tiene el don de la percepción. La comunicación sin la percepción es algo vacío. La percepción sin la comunicación resulta frustrante.

La combinación de una personalidad introvertida y una capacidad viso-espacial puede llevar a la soledad. Los niños introvertidos y los niños viso-espaciales tienen que desarrollar algunas de las destrezas que comparten sus pares extrovertidos y secuenciales. Afortunadamente, muchas de las habilidades secuenciales pueden ser desarrolladas mediante la práctica.

Los beneficios de ser introvertido en la vida adulta.

Los introvertidos necesitan aprender los beneficios positivos de su personalidad. Necesitan aprender que la reflexión es una buena cualidad, que las personas más creativas buscan la soledad y que los líderes del mundo académico, estético y técnico suelen ser introvertidos. La mayor parte de los niños que obtienen el reconocimiento a su mérito académico son introvertidos.

Muchas de las grandes personalidades en el mundo académico, artístico y científico son introvertidos, así como los grandes investigadores, pues su actividad social no les distrae de su camino. También los personajes más creativos han sido con frecuencia solitarios introvertidos. Su introversión les permite ser más conscientes de su yo interior y esto se convierte en una fortaleza que les aporta mayor determinación y una mayor defensa contra la presión social.

(*) Extracto y reflexión basado en el capítulo 10 “Upside Down Brilliance, The Visual-Spatial Learner”. Linda Silverman.