¿Por qué Luchamos?

Luchando para que se entienda lo que significa tener Altas Capacidades.

Silvana y yo somos madres, esposas, hijas, hermanas, tías y amigas de niños y adultos de Altas Capacidades. Nuestra experiencia en este tema no es positiva. Hemos visto como el talento se apaga, se somete, se critica, se envidia, se golpea, se minimiza, se ataca… hasta anularlo. Hemos visto cómo, sobre todo, se ignora la capacidad de estas personas para ver el mundo de un modo distinto, a través de una visión más profunda, de un análisis más lógico, de un alma más sensible, de una mente más creativa y de un corazón más frágil.

Hoy hemos dicho ¡BASTA! y hemos decidido abrir una ventana al mundo para que todos los que os sintáis igual, luchéis con nosotras para poner fin a este sometimiento, a este absurdo, a este sufrimiento y a la estupidez de negar la individualidad. Llevamos años luchando para que nuestros hijos reciban aquello a lo que la ley les da derecho, para, tras supuestamente obtenerlo, darnos cuenta de que no sirve, de que no es suficiente, de que no vale.

El talento, la inteligencia superior, la creatividad, la especial sensibilidad de nuestros hijos, su ritmo y avidez por aprender, por crecer, por profundizar, por entender, por hacer.. no se puede tratar desde la ignorancia de lo que son las altas capacidades en su conjunto. Un curso, un master, unas letras en una pizarra, una triste clasificación de signos o características, un número en un test, no definen lo que son y requieren nuestros hijos. No necesitan un par de ejercicios adicionales cuando acaban las tareas ordinarias. No es más trabajo lo que piden, sino distinto y más profundo.

El sistema educativo actual español falla para todos los alumnos. Lo sabemos todas las mamás hace mucho tiempo. No son medios, no son recursos, sino sistema y valores. La anulación sistemática de la meritocracia, los límites al avance individual, la repetición machacona de las operaciones y contenidos, la carga de deberes que de nuevo repiten el trabajo de clase, la baja implicación del alumno en su proceso de aprendizaje, la escasa o nula valoración del esfuerzo personal, del trabajo más allá de lo exigible, de la creatividad en las respuestas y soluciones, de la búsqueda de alternativas al pensamiento único, están convirtiendo a nuestros hijos en ganado abocado al paro. La falta de un profesorado capaz de entender y motivar a cada alumno en su individualidad, en su estilo de aprendizaje, que trabaje las distintas áreas para lograr un desarrollo armónico y equilibrado desde los primeros años de escolarización, nos dejan huérfanos de soluciones y presos de un sistema que lejos de desarrollar el talento individual, lo oprime y lo apaga.

Mientras el resto de naciones de los países desarrollados hace tiempo han entendido que los niños del siglo XXI deben ser formados en valores de independencia, creatividad, superación personal, imaginación, competitividad, liderazgo, automotivación, comunicación, análisis crítico, diversidad y diferenciación, España sigue empeñada en la sobreprotección, en la repetición, la copia, el grupo y la homogeneidad, desmotivando a generaciones enteras y abocándolas a ser excluidas de los motores que lideren la sociedad en un futuro próximo.

En el caso de los niños de Altas Capacidades, por su elevado CI, su divergencia y creatividad innata y por su mayor rapidez y velocidad de aprendizaje, la situación es aún mucho más urgente y dolosa. Sus pequeños cerebros, que no entienden de formalidades sin sentido, que analizan y racionalizan cada premisa, buscando su lógica interna, su utilidad y funcionalidad, colapsan ante el absurdo de un sistema que les obliga a repetir lo que ya saben, y que les limita y prohibe avanzar al ritmo que para ellos es innato y natural. Su sensibilidad y autoestima se ve entonces mermada, atacada, dañada. Acuden a los centros educativos ávidos de aprender. Creen que allí encontrarán el saber que ansían, que les hace soñar, que alimenta su imaginación. Pero chocan contra los muros del “eso no toca”, “espera a tus compañeros”, “deja que responda otro”, “eso ahora no”, “no te adelantes”, “repítelo”, “después..”… y no comprenden. ¿Por qué en el lugar que deben enseñarme no me enseñan nada? ¿Por qué nadie responde a mis preguntas? ¿Por qué me regañan por querer siempre contestar? ¿Por qué tengo que repetir lo que ya se hacer? ¿Por qué no puedo aprender cosas nuevas? ¿Qué sucede? ¿Sólo me sucede a mi? ¿Soy raro? ¿Por qué soy diferente? ¿Por qué los otros niños no entienden mis palabras? ¿Por qué no quieren viajar conmigo a la Luna, o clasificar dinosaurios o sumar las hojas de los árboles? Ante esta incomprensión, unos niños optarán por mimetizarse con el resto renunciando a su diferencia, otros se retraen en si mismos para ser luego tachados de asociales y otros se adaptan mientras intentan, sin éxito, sujetar sus ansias de aprender, tratando de asumir su diferencia, cumpliendo con lo que se le pide, simulando su soledad y soñando con que algún día todo cambiará.

Pero nada cambiará si la sociedad no cambia. El sistema educativo es reflejo de nuestros propios valores, de nuestras exigencias, de nuestras peticiones. Mientras sigamos sumidos y creídos en la mentira de que todos somos iguales y todos debemos aprender de la misma forma, no habrá justicia para ninguno de nuestros hijos, ni un sistema válido para el desarrollo de sus talentos individuales.

La sociedad, y la forma en que ésta acepta, valora y potencia el talento, debe cambiar. Cambiar para ser mejor, para incorporar mejor a todos sus individuos, pues en la medida que el talento se apoya y se desarrolla, toda la sociedad en su conjunto se beneficia. Austria, Gran Bretaña, Hungría, Finlandia, Singapur, India, China, Japón y EE.UU, hace tiempo que han entendido que una sociedad progresa en la medida que lo hacen sus individuos y que es la apuesta por el talento, el motor que la hace cambiar.

Asi como los éxitos de nuestros deportistas empujan a la sociedad en su conjunto a practicar más deporte y al albor de esta nueva cultura surgen nuevos y mejores deportistas, asi los éxitos de nuestros científicos, escritores, pintores, matemáticos, informáticos, ingenieros, empresarios y creadores, trabajará en pos de una nueva cultura. La cultura del esfuerzo, del trabajo, del mérito, de la eficacia, de la eficiencia, de la responsabilidad, de la implicación por la tarea, de la creación, de la diversidad, de la creatividad, hará que afloren más y mejores talentos, más y mejores oportunidades de desarrollo para todos nuestros hijos.

59 comentarios sobre “¿Por qué Luchamos?

  1. Hola guerreras! Sólo escribo esto para agradeceros enormemente la labor que estáis haciendo. Desde luego, yo he aprendido y descubierto muchísimas cosas gracias a vosotras. y también creo firmemente que vuestro trabajo dará sus frutos para muchas personas, así que espero que tengáis mucho ánimo para continuar. Yo desde luego espero cada uno de vuestros escritos como una joya. Aunque lamento deciros que ésta es la opinión de un humilde lector que poco más puede aportar que un sincero; gracias de corazón.

    Besos!

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    1. Mil gracias Manolo!!!!!!!!❤❤❤ …. no digas que no puedes aportar… tus ánimos, este mensaje, lo que aprendes…. nos aporta mucho y aporta mucho al proyecto, pues difundir esta información es el objetivo para que vaya calando y poniéndose en práctica. Muchas gracias… nos has dado un subidón siempre necesario y siempre bien recibido.. Besotes!

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  2. Hola, Paulina.

    Sé que tener hijos es uno de los mayores logros de los que el ser humano puede disfrutar. Y era el sueño de mi vida (casarme, tener familia e hijos). Pero mi conciencia me dice que no los tenga. Si los tuviera, podrían manipularme como un títere si me amenazaran con hacerle algo a mis hijos, y eso me perjudicaría tanto a mi como a mis hijos. Así que he decidido no tenerlos porque es lo que me dice mi conciencia dadas mis circunstancias.

    Es una pena que en España no sea legal llevar a cabo mi idea, una verdadera pena. A mi me da la sensación de que si en este país no ocurre algo “gordo” para que esto cambie, nunca va a cambiar. E incluso tengo dudas de que incluso aunque ocurra algo “gordo” las cosas cambien, porque somos una minoría dentro de la sociedad. Y parece que le caemos mal a todo el mundo por haber nacido superdotados. Yo me siento como si hubiera cometido un crimen por haber nacido así.

    Respecto a la palabra “superdotado”, no puedo estar más en desacuerdo con usted. Yo estuve 29 años sufriendo, padeciendo toda clase de problemas que no voy a mencionar aquí, diagnosticándome falsamente todo tipo de problemas psicológicos. Y tuve que llegar yo mismo a mis propias conclusiones, conclusiones a través de las cuáles descubrí que era “superdotado”. Y el día que descubrí que era “superdotado” entendí toda mi vida de un plumazo, comprendí todo lo que me había pasado, vi la luz, por decirlo así. Y te garantizo que eso no se paga con nada. Para mi, si tiene mucha importancia la palabra “superdotado”. Yo no me fío de las investigaciones científicas. Desde mi punto de vista, lo que dice la “ciencia” está demasiado influenciado por la gente que está en el poder para defender sus negocios y sus intereses. La comunidad científica (por ponerle un ejemplo de disparate que se ha cometido a lo largo de la historia, que los hay muchos) dijo que Ramón y Cajal estaba loco cuando descubrió la estructura del sistema nervioso. Y hoy en día nadie duda de la existencia de las neuronas. Yo sí creo firmemente que los “superdotados” somos superiores intelectualmente, y estoy totalmente convencido de ello. Al igual que estoy convencido de que Bruce Lee es superior a mi en las artes marciales.

    Y tal y como están las cosas, creo que lo mejor es identificar al mayor número de superdotados posibles, y que seamos un colectivo cada vez mayor. Y de esta manera, protegernos entre nosotros, trabajar entre nosotros y presionar para que todo esto se acabe. Al igual que han hecho las mujeres maltratadas ó l@s homosexuales. Eran colectivos que antes estaban discriminados y han conseguido erradicar esa discriminación uniéndose entre ellos y apoyándose unos a otros. Creo que nosotros deberíamos hacer lo mismo. Porque sinceramente, por lo que veo en la calle, me da la sensación de que hoy en día los “superdotados” somos las personas más discriminadas y maltratadas de la sociedad, y nadie hace absolutamente nada. Lo que yo siento, y las personas que veo a mi alrededor que tenemos altas capacidades intelectuales, es que parece que hemos cometido una especie de “delito” con haber nacido y que la pena que tenemos que pagar es recibir maltratos psicológicos de por vida. Y eso no es justo, ni aquí ni en ningún lugar donde se tenga el más mínimo de sentido común. Y me duele más verlo en los demás que en mí mismo, porque es duro ver a una madre contándome con lágrimas en los ojos los atropellos que cometen con su hijos, cada vez que la veo me cuenta un nuevo atropello. Y la impotencia de no poder hacer nada. Sé que a esto se le pondrá fin tarde ó temprano, porque estoy convencido de que somos seres más evolucionados, y cada vez seremos más, porque así funciona el proceso evolutivo. Y llegará el momento que las cosas tengan que cambiar por su propio peso. Pero cuanto más se acelere el proceso, mejor. Eso pienso yo.

    Un saludo.

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    1. Nosotras de lo que estamos convencidas es de que tener “más” no es “ser mejor” o “llegar más lejos”. Que todo depende del esfuerzo personal y el entorno. Ese entorno ahora es desfavorable para nuestros niños. Porque como dices parece que destacar, en lo que sea, sea motivo de rechazo, y ese sentirse rechazados. Eso es un problema social, no de tener o no alta capacidad. Yo tengo dos hijos en el colegio, una extrovertida, otro introvertido. En las tutorias me lo paso “bomba”. De la mayor me dicen “debe frenarse, reprimirse y dejar paso a los compañeros”. Del pequeño dicen “Debe acelerarse, expresarse más, ser más arrollador”. En definitiva, según la escuela, cuya función hoy en día es educar (moldear) a los niños para que cumplan los estándares medios pre-definidos, ambos deben renuncar a ser como son, y modificarse para tener el punto justo de nivel de participación establecido como “normal” o “deseable”. De nada importa que a una le genere sufrimiento pensar que su forma de ser, natural y espontánea en ella, sea algo negativo y punible. De nada importa que a el otro le genere sufrimiento saber que su introversión se interpreta como torpeza, cuando él lo que hace es observar y grabar en su mente todos los detalles.

      Pero el problema no es tener alta capacidad. El problema es estar lejos de la media, en uno u otro sentido. Lo único que ocurre es que cuando uno esta alejado de la media por razón de su etnia u origen, o por deficiencias X del tipo que sea, esta perfectamente identificado y entendido, reconocido y apoyado. Pero las altas capacidades son las grandes desconocidas de todas las necesidades educativas legalmente reconocidas, y sólo en los últimos años gozan de derechos -que no se aplican-. Además como parece que es la menos “políticamente correcta” situación a estudiar, pocos, muy pocos, se dedican a estudiarlas y algunos de quienes lo hacen, acaban ahondando en los falsos mitos para hacer caja, de un modo u otro.

      Lo que no queremos ahondar más es en el mensaje de victimismo. Porque tener alta capacidad no es motivo de persecución, ni de bullyng, ni de acoso, ni de manipulación, ni de depresión, ni de frustración, ni de desarraigo, ni de aislamiento. Las estadísticas lo evidencian, pero sólo nos fijamos en los casos negativos y nos cebamos en su difusión y lo asumimos como algo genérico, cuando no lo es en absoluto.

      Si lo es el rechazo a la diversidad, la incompresión, la mala práxis de algunos psicólogos que fallan en el diagnóstico, la falta de información de los propios padres, también hay que decirlo, que acaban por no saber cómo ayudar a sus hijos, y educarnos en un sentimiento de arrogancia y autocomplaciencia que hace que muchos padres trasmitan a sus hijos que como “son”, “se merecen” X o Y. Ser alto no te convierte en as del baloncesto. Tener una capacidad de razonamiento y relación de ideas por encima de la media, tampoco te hace más capaz para determinadas metas. Hace falta ser curioso, atreverse, trabajar, querer hacer, control emocional, empatía, simpatía, habilidades sociales, liderazgo, capacidad de entrega y sacrifico, acierto a la hora de elegir las metas y las estrategias, y sobre todo, ponerse manos a la obra, lo que ahora llaman “inteligencia ejecutiva”. Es muy conocido también que muchas personas de alta capacidad se pierden en el análisis y la reflexión y nunca acaban por ejecutar.

      Asi, debemos trabajar en dos frentes : Hacia la sociedad y la escuela para que impulse el talento, no sólo abriendo canales flexibles a la medida de la capacidad y velocidad de cada alumno, sino creando una cultura donde destacar no es algo negativo. Hacia las familias, que deben entender que no esta todo logrado con el mero hecho de “ser” de alta capacidad. Dos frentes en los que partimos casi de 0, pues hay mucho por hacer.

      Un saludo y gracias por compartir tus reflexiones.

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  3. Hola.

    Disculpen por lo que voy a decir, pero desconozco si ésta página web tiene el verdadero propósito de mejorar la educación de los superdotados ó bien tiene otro propósito. Disculpen mi desconfianza, pero la vida me enseñó a ser prudente.

    En el caso de que realmente tengan el propósito de ayudar a la educación de los superdotados voy a proponer una idea. Se me ocurrió el otro día al conocer a una chica superdotada que estudiaba magisterio. Yo creo que además de presionar al poder, hay que actuar desde abajo. Desde mi punto de vista, a la gente que está en el poder no les interesa ayudar a los superdotados. Y sé muy bien de lo que estoy hablando. Creo que sería más efectivo que nos agrupáramos todos los superdotados entre nosotros y comenzar a actuar en masa. Y sobre todo, creo que sería importante encontrar la manera de detectar a TODOS los superdotados que andan por ahí y ni siquiera saben que lo son, que son muchos. Cuántos más seamos, más presión podremos hacer y más podremos trabajar en conjunto. Eso pienso yo.

    Mi propuesta es montar un centro escolar formado única y exclusivamente por personal superdotado. Profesores superdotados y dirección del centro escolar por parte de superdotados. Y que los alumnos también fueran superdotados. Quizá sea una propuesta difícil de conseguir, pero no imposible. El problema, en mi opinión, es que venimos marcados desde la infancia con todo este tema. Y todo lo que te pasa en la infancia te deja marcado de por vida. Yo llevo casi 31 años de vida sufriendo por ser superdotado, y no lo siento tanto por mi. Lo siento por una vecina que tengo que le han destrozado la vida haciéndole creer que tiene “trastorno bipolar” y haciéndola adicta a unas pastillas que no puede dejar, porque los síntomas de la abstinencia son demasiado intensos. Y por su hijo, que tiene 17 años, y se están dedicando a hacerle la vida imposible, en lugar de ayudarle. Me da verdadero “asco” (con perdón por la palabra) de ver como un chaval de 17 años que debería estar pensando en las pruebas de acceso a la universidad y en la carrera que va a estudiar. Y en lugar de ello, no tiene sacada ni la E.S.O.

    Bajo mi punto de vista, un superdotado que recibiera educación rodeado de otros niños superdotados y que recibiera clases de parte de profesores superdotados, podría al menos tener la oportunidad de hacer hasta el bachillerato, y estudiar una carrera universitaria. Y sin estar marcado por haber padecido de la envidia de otros alumnos y de los profesores durante toda su infancia y adolescencia. Creo que eso sería fundamental.

    Si se consiguiera montar un centro escolar así, y se hiciera eco del éxito de ese centro escolar, se podrían montar otros centros escolares similares. Y de esa manera, ir poco a poco acabando con este problema de la mala educación que reciben los superdotados.

    Yo no participaría directamente en el proyecto, aunque creánme que me gustaría y haría todo lo posible por hacerlo. Pero hay determinadas personas que se están tomando demasiadas molestias en mantener anulada mi vida social (no sé si me explico). Pero dejo aquí la idea, que espero que alguien lea este mensaje y la materialice. Porque me gustaría que antes de morir, pueda ver que en este asunto se ha dado algún paso. Yo ya he decidido no tener hijos, porque sé el futuro que les espera si son superdotados. Y no me gustaría que otros también decidieran tomar esta penosa decisión de no tener descendencia debido a lo que se han visto a lo largo de su vida.

    Un saludo.

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    1. Hola Luis.
      Lo primero es que sentimos mucho que hayas decido no tener hijos. Te pierdes uno de los mayores logros de los que el ser humano puede disfrutar. Una oportunidad para autorealizarse y poder incluso “curar” antiguas heridas, protegiéndoles y preparándoles gracias a tu experiencia ya vivida.

      Lo siguiente es que lamentablemente, no es posible legalmente en España (no se de que país nos escribes) crear un colegio para niños de alta capacidad con maestros diagnosticados de alta capacidad. Por otro lado, y aunque fuera legal, no disponemos del dinero. Y por último, sería inviable en zonas de escasa población (zonas rurales, pueblos pequeños, etc..), por lo que sería un agravio comparativo. Vamos a centrarnos en proponer una escuela multinivel que rompa las barreras burocráticas y los prejuicios para permitir a cada niño desarrollarse a su nivel. Todos los ejemplos donde esto se ha puesto en práctica han dado resultados excelente, elevanto la media y aumentando la varianza, es decir, respetando los distintos ritmos y capacidades y mejorando el rendimiento de todo el aula. Esto funciona, y es posible dentro de un modelo de escuela inclusiva, apostémos por ello.

      Un favor, vamos a retirar la palabra “superdotado” de nuestro vocabulario. Esta palabra, no tiene uso fuera de España y países sudaméricanos, no hay niños “super-gifted” en el mundo anglosajon que es donde se genera, hoy por hoy, la investigación más relevante respecto a las altas capacidades. Esta palabra sugiere que los niños son “super”, superiores, mejores, perfectos, etc.. y es lo que lleva al rechazo de otros, y a que uno mismo se crea que como “ya es” no tiene que hacer nada mas. Para ser “super” primero hay que demostrar mucho, y no es el caso de nuestros niños, que aún les queda mucho camino por delante. Por de pronto lo que tienen es una capacidad para razonar e interrelacionar ideas superior a la media, que podrá o no cristalizar en una “super” lo que sea, la inmensa mayoría ya estará bien si se autorealizan como personas y profesionales, que al finl y al cabo es de lo que se trata.

      Respecto a lo de unirnos y empujar desde abajo, estamos 100% de acuerdo. En nuestro país hay 800.000 niños de alta capacidad que no estan identificados, que no saben acerca de su cualidad, que no conocen y, por tanto, no exigen, sus derechos en la escuela. Nosotras estamos convencidas de que sólo cuando empujemos desde abajo, se atenderá a nuestros niños. Cuando ahora unos padres sólos exigen sus derechos en el colegio, es fácil no hacer nada. Cuando son 10 familias, es difícil no hacer nada.

      Nuestro objetivo es aportar a estas familias y a esos maestros una visión realista sobre las altas capacidades, alentar a las familias a ser visibles y darles herramientas para identificar a sus hijos y exigir la atención educativa que la ley les reconoce, alentar a los maestros a atenderles, y darles herramientas y conocimiento para hacerlo de forma adecuada.

      Un abrazo.

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