Toda una Vida Escondiéndose.

Tener altas Capacidades y pasar Desaparecibido.

Aunque pueda parecer paradógico los niños de alta capacidad no saben que lo son. Es decir, no antes de que en la escuela o en su familia se lo empiecen a mencionar. Ellos se ven como los demás o al menos eso pretenden. Ser como los demás, sentirse aceptado, pertener a un grupo, es una de nuestras necesidades más fuertes en nuestros primeros años de vida, al menos una vez nos sentimos ya seguros y protegidos por nuestros padres (A. Maslow). Por eso los niños imitan los comportamientos de otros.

Para ellos, su comportamiento, su nivel de desarrollo, su curiosidad, sus preguntas, su capacidad de razonamiento, de relacionar conceptos, es normal. Para sus familias también. No tienen con quien comparar y aún teniendo hermanos es frecuente que éstos también sean de alta capacidad (en el 95% de los casos, los hermanos también son de alta capacidad. L. Silverman “101 Giftedness”). Y muy problablemente lo que los padres recuerdan de su infancia sea muy parecido a lo que esten experimentando con sus hijos (no olvidemos que existe un factor genético elevado).

Cuando empiezan la escuela o incluso en la guardería, sin embargo, su instinto natural, precisamente su inteligencia, les hace darse cuenta de que son en algo diferentes. No entienden por qué a otros niños les cuesta más aprenderse los colores, o las letras o los sonidos de los animales. No se ven iguales a otros niños que, aún compartiendo su edad, tienen un desarrollo psicomotor o verbal diferente. Ellos ya van entendiendo las palabras de los libros, recuerdan las órdenes y explicaciones de la maestra, y no preguntan cosas que les son evidentes. Algunos no entienden por qué la maestra les pregunta cosas que ella misma acaba de explicar, y se quedan callados buscando la lógica o quizá el “truco” de esa pregunta. “Mamá, ¿mi profe no sabe sumar? -Si. -Y entonces, ¿por qué me pregunta cuánto son 1 + 1?”. “Mamá, mi profe no tiene memoria. -¿Cómo que no?. -Porque siempre me pregunta cosas que ella acaba de explicar”.

Su desarrollo es distinto. Su forma de entender el mundo es distinta. Su capacidad para aprender, relacionar, comprender, sintetizar y combinar no corresponde a su edad cronológica, sino a una edad superior. Y ese mayor desarrollo que les acompaña desde su nacimiento les lleva a explorar el mundo también desde una edad más temprana, generando más y más conexiones neuronales, potenciando aún más su comprensión. Pero ellos no saben que son diferentes. Ellos no entienden que otros niños no siguen este ritmo. Y sobre todo ellos no quieren verse diferentes.

Así, depende del entorno, del reconocimiento que el adulto de referencia tenga hacía esta capacidad, este mayor desarrollo, que el niño o niña decida dar rienda suelta a este potencial o, por el contrario, reprimirlo.

Entorno para el talento

Por desgracia las diversas investigaciones llevadas a cabo nos revelan que es más común encontrarnos con niños y posteriormente adultos que dedican todos sus esfuerzos a mimetizarse con el resto y pasar desapercibidos. Para evitar ser visto como raros o diferentes y encajar con el resto, las personas dotadas o con talentos específicos aprenden a ahogar o encubrir sus capacidades. Esta actitud puede  conducir a un patrón de conducta de ocultación perpetua, lo que supone no sólo un desperdicio de potencial sino que tiene un elevado coste emocional para la persona.

Como en la película de Disney “Frozen”, Elsa lucha contra su poder innato y orienta cada minuto de su vida a reprimir sus “poderes”. Sus padres determinan que Elsa debe ocultar sus poderes para evitar ser dañada por otros. Pero este esfuerzo por reprimir sus poderes lleva a Elsa a una vida de aislamiento y miedo perpetuo, a usar sus poderes precisamente para construir un palacio de hielo que la aisle del resto y donde sentirse segura. Una metáfora del caparazón que muchos niños empiezan a construir ya desde muy pequeños para ocultarse, pero también para protegerse y no ser señalado por su “diferencia”.

Frozen

Otra película que nos muestra el coste emocional de reprimir nuestros “poderes” es “Los Increíbles”. Obligados a pasar desapercibidos y mimetizarse con el resto, todos los miembros de la familia viven una vida insatisfactoria para sí mismos y muestran signos de inseguridad, miedo, depresión, mal humor y aislamiento.  Sólo cuando se les presenta la oportunidad de usar sus “poderes” recobran la autoestima, la seguridad, la estabilidad y la felicidad y toda su vida y relaciones de amistad mejoran. Porque, efectivamente, desarrollar nuestro potencial, sea éste cual sea, es el principal ingrediente de nuestra felicidad. (A. Maslow).

Los increíbles

En la vida real, muchas personas de alta capacidad deciden “cerrarse”, retirarse u ocultarse como una reacción al entorno en el que se desarrollan o las actitudes de los demás respecto de su potencial. Lady GaGa, ha dicho en alguna ocasión “me sentía como un fraude en la escuela secundaria”. También dijo que le costó mucho tiempo estar bien con lo que es, e ir más allá de la necesidad de encajar o ser “como todos los demás”. Ella fue identificada como un adolescente de alta capacidad. A los 17 años fué admitida de forma temprana en la Universidad de Nueva York Tisch School of the Art.

Crecer ocultando tu potencial supone además un sobre-esfuerzo que pasa factura. Cuando te concentras en no mostrarte tal cuál eres, no te queda energía para trabajar tu potencial específico pero también afecta a otras áreas como la salud y las relaciones personales (estados emocionales negativos generan actitudes negativas y éstas pueden psicosomatizar causando problemas estomacales, de piel, dolores de cabeza, infecciones respiratorias, úlceras o problemas de crecimiento, entre otras). Por esto, uno de los mayores objetivos de la educación debe ser siempre generar un entorno donde el niño se sienta seguro y animado para mostrarse tal cuál es y desarrollar sus capacidades y fortalezas sintiéndose valorado, aceptado y retado, para generar así una autoestima positiva. Es esta autoestima, por encima de los contenidos y otras consideraciones la que nos prepara para enfrentarnos a los retos de la vida y nuestro futuro, sea éste cuál sea.

Restar o Desacreditar.

Pero la verdad es que a veces estos “dones” son percibidos como “defectos”, se menosprecian y son objeto de reacciones sociales negativas. Aspectos como ser perfeccionista, obsesivo o intensivo con los proyectos, tomar la iniciativa, cuestionarlo todo, opinar incluso o hacer gala de un especial pesnamiento crítico o creativo, no conformarse con las apariencias, las tradiciones, las normas sin justificación, querer saber más o buscar métodos alternativos son a menudo criticados, desdeñados o al menos percibidos como un rasgo negativo de la persona, y la persona dotada acaba en ocasiones, asumiendo esa negatividad y, en consecuencia, trata de modificar, anular, reprimir estos rasgos.

Sally M. Reis, Ph.D, destaca en sus investigaciones que las niñas dotadas no quieren ser consideradas diferentes de sus amigos y compañeros de la misma edad. De hecho, existe una tendencia a que muchas mujeres, independientemente de su edad, intenten minimizar sus diferencias. “Para muchas chicas dotadas, sin embargo, el problema se vuelve más difícil a medida que se convierten en mujeres y sus talentos y dones los diferencian de sus compañeros y amigos“. Pero también hay un problema más insidioso: “Además de ocultar las habilidades, algunas mujeres dotadas y con talento comienzan a dudar de que realmente tienen habilidades“.

Crecer a otro Ritmo.

Criar a un niño de alta capacidad no es fácil. Hacen todo en el momento equivocado“, -explica un padre entrevistado para el New Straits Times 16 de marzo 2009.-. “Le gusta hacer cosas que otros no pueden hacer. Él está entusiasmado con la astrofísica, pero a los otros niños no les interesa, por lo que le resulta difícil mantener realciones sociales con ellos. Tiene miedo a ser ridiculizado, fastidiado, resentido o condenado al ostracismo, así, se esfuerza por esconder su talento“.

Mary-Elaine Jacobsen (autor de The Gifted Adult) señala: “Algunas mentes brillantes que han sabido o podido desarrollarse sin estas restricciones nos aportan historias fascinantes e inspiradoras de cómo mantenerse fiel a uno mismo nos lleva a una vida de satisfacción y plenitud. Sin embargo, la transición de estudiante de tiempo completo a trabajador a tiempo completo puede ser un camino lleno de baches en realidad, y fácilmente puede generar una profunda decepción en lugar de la ansiada gratificación“.

Stephanie S. Tolan, en su artículo Discovering the Gifted Ex-Child, señala: “Para el adulto cuyas circunstancias de la vida no le han proporcionado un entorno para el uso positivo de sus capacidades, el resultado puede ser un sentimiento de frustración, falta de satisfacción, una sensación persistente de estar atado, encarcelado, frustrado. , 1991, Smith, 1992). El empleado que tiene la capacidad de ver e idear soluciones a los problemas de la empresa puede estar seriamente frustrado en su trabajo porque un jefe que carece de esa capacidad no permite la expresión, y mucho menos la aplicación de esas soluciones“. Y agrega: “La ama de casa que ha criado a varios niños y ha trabajado como voluntaria para innumerables asociaciones cívicas, puede encontrarse inquieta, aburrida y frustrada cuando los niños han salido de casa. Las actividades sociales no llenan el vacío, ni el tipo de rutina que puede tentarle a salir de casa“. Otro tema que Tolan plantea en su artículo  “Muchos adultos dotados parecen saber muy poco sobre sus capacidades. El resultado de esta falta de autoconocimiento es a menudo una baja autoestima“. Tolan y otros señalan que requeriere gran coraje, fortaleza y asertividad crear una vida que permita y aliente la expresión de habilidades excepcionales.

Pero vale la pena. Como Barbara Sher lo dice tan poéticamente, “Cada uno de nosotros puede hacer cosas que nadie más puede hacer – puede amar cosas que nadie más puede amar. Somos como violines. Podemos ser utilizados para hacer puertas, o podemos hacer música. Sabes qué hacer.

Scott Barry Kaufman, PhD. ilustra la importancia de descubrir lo que da a cada persona su propia marca de inteligencia, teniendo en cuenta objetivos individuales, psicologícos y neuronales “.

Marianne Williamson escribió sobre los temores de no esconderse: “Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, la que más nos asusta. Nos preguntamos, ¿Quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso, fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo?  No hay nada iluminado en encogerse para que otras personas no se sientan inseguras a tu alrededor. Todos estamos destinados a brillar, como hacen los niños. No es sólo en algunos de nosotros; Está en todos. Y mientras dejamos que nuestra propia luz brille, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo. A medida que nos liberamos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automáticamente a los demás. Ocultarse no ayuda a hacer el mundo mejor”. 

Como ya expresamos en nuestro primer artículo : “Nada cambiará si la sociedad no cambia. El sistema educativo es reflejo de nuestros propios valores, de nuestras exigencias, de nuestras peticiones. Mientras sigamos sumidos y creídos en la mentira de que todos somos iguales y todos debemos aprender de la misma forma, no habrá justicia para ninguno de nuestros hijos, ni un sistema válido para el desarrollo de sus talentos individuales. Nuestra sociedad, y la forma en que ésta acepta, valora y potencia el talento, debe cambiar. Cambiar para ser mejor, para incorporar mejor a todos sus individuos, pues en la medida que el talento se apoya y se desarrolla, toda la sociedad en su conjunto se beneficia”.

Desde la escuela y la familia podemos hacer mucho por alentar a cada niño a mostrarse tal cuál es. Por valorar, respetar y animar el desarrollo de sus talentos, pues sólo quien crece con este reconocimiento logra una autoestima positiva y ésta es la base de nuestro éxito profesional y personal, pero sobre todo la base de una sociedad más solidaria, más justa, más equilibrada, menos violenta y menos dañada. (A. Maslow, en “El Hombre Autorealizado”).

Texto extraído del artículo original : http://highability.org/140/gifted-and-talented-and-still-hiding-out/ y combinado con comentarios y argumentaciones propias.

7 Errores Comunes en la Respuesta Educativa al alumnado de Alta Capacidad.

La respuesta educativa para los niños de alta capacidad, desde que fueran incluidos en el grupo de alumnado con necesidades específicas, ha replicado las medidas definidas para el alumnado con problemas de aprendizaje, esto es:

  • Derivación al departamento de Orientación.
  • Propuesta de actividades de refuerzo/enriquecimiento adiconales a las tareas ordinarias.
  • Diseño de un PI (plan individualizado) específico para “el/la” alumno/a, bien mediante su desviación al “rincón de enriquecimiento” o al “aula de enriquecimiento”, para el que se diseña una serie de actividades.

Pero del mismo modo que la respuesta para el alumnado N.E.E esta clamando por una respuesta diferente que pasa por un cambio metodológico hacia propuestas activas que permitan a cada alumno participar y aportar desde sus fortalezas y trabajar así sus debilidades, el alumnado de alta capacidad necesita igualmente beneficiarse de una respuesta INCLUSIVA de aprendizaje multinivel, cooperativo y creativo.

Desde la experiencia del pasado mes de Noviembre y Enero formando a profesores de la C.A.M. y la JCLM a través de sus centros de formación, -un total de 300 profesores asistentes-, hemos recopilado algunas propuestas educativas que se repiten con cierta frecuencia y que incluso son aconsejadas desde algunos manuales de atención al alumnado de alta capacidad, pero que, sin embargo, aportan poco al desarrollo del potencial.

  1. No actuar hasta que la evaluación no “confirme” las altas capacidades.

Por supuesto que una evaluación psicopedagógica aporta mucha información sobre el menor. Pero nuestro sistema cuenta con los recursos que cuenta y todos sabemos que una evaluación motivada por alta capacidad esta a la cola por considerarse menos “urgente”.  Así, el alumno/a puede estar meses, incluso años, sin recibir respuesta alguna, en espera de la evaluación.

Sin embargo, y salvo para medidas consideradas como excepcionales según la normativa de cada comunidad -por lo general sacar al niño del aula y salto de curso- el maestro o profesor tiene total autonomía y autoridad para atender a cada uno de sus alumnos en función de lo que cada uno le demande.

No esperamos el informe del oculista para sentar en la primera fila a un niño en el que observamos ciertos problemas con la vista. No esperamos el informe del orientador para explicar las cosas de otro modo o reforzar la lectura, escritura o matemáticas cuando observamos que un niño aprende a leer con más dificultad, o le cuesta hacer algún ejercicio de matemáticas. Del mismo modo, no necesitamos esperar el informe psicopedagógico para que nos confirme que un niño o niña en el aula aprende con más rapidez, o tiene un interés particular en algún tema, o su capacidad de razonamiento esta por encima de la media.

La respuesta esta en manos del educador y debe adaptarse a las necesidades de aprendizaje de cada niño. Esperar la “etiqueta” no es imperativo para empezar a actuar.

  1. Definir actividades de enriquecimiento para “cuando acabe la tarea ordinaria” y a las que sólo el alumno identificado como alumno de alta capacidad puede acceder, generalmente derivándolo al “rincón de enriquecimiento”.

Imaginemos que el/la estudiante tiene un metabolismo con necesidades específicas y que además come muy rápido, de forma que el médico indica que necesita una dieta mejorada de productos biológicos. Entonces el personal del comedor del centro determina aportar esta dieta a este alumno/a “una vez haya acabado la comida ordinaria”. Y así, cuando acaba el menú que comparte con todos, le llevan a un rincón del comedor para que coma en soledad un cuenco de quinoa biológica. Ningún niño o niña más, aunque les apetenciera, puede tomar de ese cuenco.

¿Cuánto tiempo tardará este niño/a en dejar de acabar pronto su comida “ordinaria”? ¿Qué efecto pensáis que tiene esta dieta “adiconal” cuando se aplica una vez se esta “empachado” del “menú ordinario”? ¿Cómo le mirán el resto de niños que quizá en secreto, también estan aburridos de ese menú o también les sienta mal, pero nadie lo ha detectado? ¿Cómo le miran los demás que no han probado nunca la quinoa y la ven como un premio que a ellos se le niega?

comiendo sólo

Es necesario comprender que las altas capacidades suponen ante todo un desarrollo madurativo de los procesos cognitivos que corresponde a una edad superior. Por ello, su capacidad de razonamiento, de síntesis, de relacionar ideas, y su curiosidad les exige tareas más complejas. Todo el tiempo que pasan en un método de aprendizaje pasivo, basado en fichas, repeticiones y tareas que no retan ni implican habilidades de pensamiento superior (analizar, evaluar, crear), es tiempo que están sintiéndose frenados, obligados y forzados. Y estas emociones generan aburrimiento, desmotivación, desinterés y una actitud negativa hacia el aprendizaje.

Cuando además se diseñan actividades a las que sólo puede acceder aquel alumno que esta identificado, genera un coste social que puede tener graves consecuencias. Desde sentirse aislado hasta bullyng, o rechazar estas medidas para no ser separado de sus amigos. Pueden vivirlo más como un castigo a su “capacidad” y con frecuencia generan rechazo hacia esa capacidad y surge el temido “¡Mamá no quiero ser inteligente!”.

La respuesta no pasa por diseñar nuevas fichas, miniproyectos estructurados o mandarlos al rincón a trabajar en solitario frente a algún programa de ordenador. La respuesta implica una metodología de aprendizaje multinivel y cooperativa que implica y beneficia a todo el aula.

  1. “Usar” a los niños de alta capacidad para “equilibrar” los grupos.

El objetivo de todo trabajo cooperativo es desarrollar destrezas de colaboración, debate, defensa de las propias posturas, escucha comprensiva hacia las posturas de los demás, integración de ideas y posturas en otras nuevas, generar un aprendizaje activo y creativo y que cada alumno se nutra de lo que los demás pueden aportarle. Por eso, y para que todos obtengan un beneficio de ese trabajo en grupo y suponga para ellos un aprendizaje, -también para los niños de alta capacidad-, debemos tener en cuenta las habilidades y capacidades de cada niño y el objetivo de la tarea, y organizar los grupos bajo criterios flexibles adaptados al objetivo y tipo de tarea de cada proyecto.

Por ejemplo, en una actividad que genere mucho debate de ideas, no podríamos agrupar a un niño introvertido con un grupo de niños extrovertidos, pues éste no tendrá oportunidad de trabajar su capacidad para argumentar, sino que se verá abrumado por la velocidad y vehemencia de los más extrovertidos. Sin embargo, en un grupo de niños semejantes, cada uno se encontrará en un entorno suficientemente seguro como para ir “un paso más allá” y atreverse a debatir.

Del mismo modo, en una actividad que implique una capacidad de razonamiento mayor (un trabajo de matemáticas o física), debemos agrupar a los niños en función de su capacidad, para que aquellos con más destreza en estas asignaturas puedan avanzar y profundizar más, sentir que aprenden y se retan entre si, y aquellos para quien les resulte más difícil se apoyen entre si y tengan además más tiempo de apoyo del tutor/maestro.

Otras actividades donde se requieran distintos roles de comunicador, investigador, organizador, diseñador, dibujante, etc.. requerirán de un agrupamiento hetereogéneo, que tenga en cuenta los distintos perfiles o estilos de aprendizaje de forma que los niños funcionen como especialistas y aporte cada uno desde su habilidad concreta.

En definitiva el objetivo no debe ser el “reparto equitativo de capacidades” entre los grupos pues de esta forma no se enriquecen unos ni otros. Sino servir las necesidades individuales de desarrollo de cada alumno, dándoles la oportunidad de avanzar un paso más allá sobre su propio punto de partida y gracias a su propio esfuerzo personal. Debemos cambiar la premisa del agrupamiento heterogéneo siempre por la de agrupamientos flexibles.

  1. Reservar el rol de “líder” o pseudo-profesor a los niños de alta capacidad.

Otra propuesta que se suele repetir es, una vez se organizan los grupos de forma hetereogénea (intentado obtener ese reparto “equitativo” de la capacidad entre todos los grupos), es dar al niño/a de alta capacidad, para “dinstinguirle” del resto, el rol de líder u organizador.

Esto viene a responder de algún modo al estereotipo de niño de alta capacidad que muchos tienen en mente como prototipo : “niño/a extrovertido, competitivo y mandón”. Y responde además a la conciencia de que sabemos que, al distribuir los grupos de forma hetereogenea con el único criterio de compensar o equilibrar “capacidades”, el trabajo en grupo no esta generando un aprendizaje real para el niño de alta capacidad, por lo que optamos por darle el papel de “jefe” para que no se aburra y haga “algo”.

Es un error pensar que todos los niños van a disfrutar de este papel. No en balde un 60% de niños/as de alta capacidad son de perfil introvertido. Forzarles a asumir este rol sin tener en cuenta su propia personalidad es ponerles en una situación incómoda y que no desean. Del mismo modo habrá niños en el aula que sí tengan esta habilidad sean o no de alta capacidad, a los que les estamos negando la posibilidad de mostrar sus cualidades.

Otra costumbre es hacer que los niños de alta capacidad -y sólo ellos- asuman el rol de pseudo-maestros. Algunos niños en infantil o primeros cursos de primaria sí disfrutan de ello y así la maestra cree estar sirviendo de algún modo sus necesidades. Pero las necesidades de los niños de alta capacidad en relación a la escuela son, como para el resto de niños, desarrollar sus capacidades y hacerlo en un entorno social que además le permita trabajar competencias y habilidades que generen un desarrollo emocional y social equilibrado y positivo. Ponerle en el rol de maestro puede tener consecuencias negativas para el menor a corto plazo -rechazo por parte de sus compañeros a medida que éstos crecen- y a largo plazo -asunción de un rol maternal/paternal respecto de sus semejantes en su edad adulta, pudiendo perjudicar sus relaciones de pareja y amistad.

La tutoría entre iguales es una herramienta positiva para el aprendizaje cuando ésta se comparte entre todos y los niños asumen de forma alternativa el rol de tutor y aprendiz. Lo que no es correcto es que un determinado niño o niña, por el hecho de estar identificado y etiquetado sea el único que asume este rol de tutor de sus semejantes.

Así, valoremos las opciones de forma individual y particular, teniendo en cuenta no la capacidad general de un niño medida en un test, sino el perfil de áreas en las que destaca, su personalidad, estilo de aprendizaje, fortalezas y debilidades, y diseñemos las actividades y roles en función de esta información y no partiendo de estereotipos que nos hacen plantear las mismas opciones para todos los niños que comparten una etiqueta, como si todos fueran iguales y respondieran al mismo patrón.

infantes-lideres

  1. Confundir actividades Creativas con actividades artísticas.

 Con frecuencia también encontramos algunas de estas repuestas:

  • “No es de alta capacidad porque tiene la creatividad baja, seguramente porque su psicomotricidad fina no esta aún muy desarrollada y por eso sus dibujos no son muy precisos”.
  • “Se trabajará la creatividad desde el área de plástica proponiendo distintos proyectos de manualidades y dibujo”.
  • “Trabajo interdisciplinar que incorpora propuestas creativas coordinadas con la maestra de plástica”.

Creatividad es la capacidad de resolver problemas de un modo distinto o inusual. Creativo es quien busca caminos diferentes a los habituales o conocidos. Para determinar si una persona es o no creativa hay que proponerle resolver un problema. Desde cómo ir de un sitio a otro, librarse de un montón de tierra, resolver un problema matemático, o inventar un artefacto que de respuesta a una necesidad determinada.

Se puede ser creativo y no hacer “buenos” dibujos. Se puede ser creativo y tener un mal desarrollo de la psicomotricidad fina. Incluso se puede tener creatividad artística sin usar las manos, como los raperos con sus piques, los juglares medievales o nuestras chirigotas . También se puede dibujar muy bien y no ser creativo. Por ejemplo aquellos que se dedican a copiar obras de arte, tienen una gran destreza para dibujar y pintar, pero no son creativos, o no lo son en el ejercicio de esa tarea.

Así es necesario romper con este falso binomio que iguala creatividad y dibujos bien ejecutados. Creativo puede ser un empresario, un arquitecto, un cocinero, un barman, un científico, un informático o un matemático, también por supuesto un artista. Hemos de entender la creatividad en su verdadera dimensión, como la capacidad de crear y resolver de forma diferente y nueva. Es el pensamiento creativo y divergente, y no su capacidad artística la que distingue a los niños de alta capacidad, aunque por supuesto también puedan compartir cualidades para esta expresión artística.

Cómo funciona una mente creativa (vídeo 30 seg.))

  1. Definir el “proyecto perfecto”.

Los proyectos pretenden ser una fórmula de aprendizaje abierto que genere mayor complejidad y profundidad del aprendizaje partiendo de los intereses del alumno y motivándolo para que implique habilidades de pensamiento superior.

Sin embargo, hay una tendencia a creer que es la creatividad e implicación del maestro la que entra en juego y así, se diseña una serie de actividades que se encuentran perfectamente definidas, planificadas y estructuradas : “Trabajaremos el proyecto X. En la primera sesión el niño buscará en la web Y la información Z para responder a las preguntas 1, 2 y 3. En la segunda sesión, realizará un mural con recortes de revistas que nos muestre este aspecto determinado. En la sesión 3 hemos diseñado un juego de fichas que el niño jugará durante 30 m……”. Y así sucesivamente.

Primero, hemos de sacar los proyectos del aula de enriquecimiento y usarlos para enriquecer el aula ordinaria. Después, hemos de dejar que los niños elijan el tema, el formato, y en qué dirección quieren investigar. Que partan de sus ideas, de su propio debate. No se trata de diseñar un circuito más creativo para que el alumno/a se entretenga la hora que esta en el aula de enriquecimiento. Sino de enriquecer el aula devolviendo el protagonismo a los alumnos, dejando que ellos decidan que y cómo aprender, y en qué aspectos profundizar, permitiendo que cada uno llegue tan lejos como su curiosidad e intereses le lleven.

  1. “En ningún caso se le adelantarán contenidos de cursos superiores”.

Otra propuesta que aparece con frecuencia. Ya hemos apuntado varias veces que la aceleración (en sus distintas formas) es una medida cuyos efectos han sido ampliamente estudiados demostrando su efectividad. No se explica que a pesar de la solidez de la investigación científica, los documentos internos que se manejan en nuestro sistemas educativos insistan, subrayen y destaquen la advertencia de no adelantar contenidos, como quien advierte de un peligro o daño irreparable para el menor.

Por tanto, sí, sin miedo, dejar que los niños avancen por el curriculum, que aprendan llevados por su curiosidad e intereses. Quitar el techo, las barreras, las fichas y hasta los asientos. ¡No les limitéis¡.

¿Y cómo debemos responder?

Cuanto más aprendemos más entendemos que la respuesta a la diversidad no es una cuestión de etiquetas, recursos e itinerarios diferentes que generan, a nuestro juicio, un estrés y carga de trabajo al educador casi imposible de llevar, lo que puede explicar la falta de atención a un alumnado que, se cree, “no necesita ayuda” o “no necesita tanta ayuda”.

Partir de un modelo de instrucción estándar en el que el maestro/profesor distribuye contenidos que se encuentran previamente definidos y estructurados, imposibilita atender a aquellos que necesitan otro ritmo, ya sea más lento o más rápido, a aquellos que aprenden de otro modo, que necesitan moverse, hacer, o ver y coarta la curiosidad, necesaria para la motivación hacia el aprendizaje. En este modelo atender la diversidad exige un nivel de recursos humanos muy elevado, para ir sacando a los niños del aula en horas concretas, que, a la postre rara vez consiguen su objetivo y desde luego no responden a un modelo inclusivo.

Atender la diversidad y hacerlo desde un óptica inclusiva implica que todos los niños se sientan parte del proyecto educativo, que éste permite su participación desde sus habilidades y capacidades, que tiene en cuenta sus intereses y que les apoya en el desarrollo de sus debilidades, pero que sobre todo da cabida a sus fortalezas. Pues es así como el niño se descubre a sí mismo y genera una autoestima positiva y una actitud emprendedora hacia el aprendizaje y los retos.

Desde el blog www.yoatiendolasaaccenelaula.wordpress.com estamos compartiendo con todos vosotros las experiencias que varios maestros de infantil y primaria y profesores de la ESO y Bachillerato de la escuela pública en Madrid y Castilla La Mancha, están desarrollando en su aula, generando un entorno de aprendizaje multinivel y retador que integra los intereses y capacidades de todos, dando, también a los niños de alta capacidad, la oportunidad de desarrollar su potencial y hacerlo en un entorno social. Ellos están comprobando la reacción de su alumnado y se están sorprendiendo de cuán lejos pueden llegar cuando se les quita el techo y se les devuelve el protagonismo y de cómo aumenta la motivación y se mejora el clima del aula.

También aquí puedes encontrar propuestas de transformación del aula para el desarrollo del talento, de todo el alumnado:

Convertir mi Escuela en un Centro para el Desarrollo del Talento (2/4)

Confesiones de un Maestro. Lo que me gustaría haber hecho por mis alumnos de alta capacidad. (1/2)

Lo mejor del 2016 (3/3) : Respuesta Educativa para el alumnado de Alta Capacidad.

Pedagogía diferencial : Agrupamiento por Capacidad (Javier Tourón)

LET ME BE MYSELF: El mundo interior de los introvertidos.

A cuántos nos ha pasado, hablar con la maestra, y que nos diga “tu hijo/a tiene que participar más en clase”, “no hace preguntas” o “no responde”. También el caso contrario, “tu hijo/a no para de hacer preguntas, interrumpe constantemente, siempre quiere responder a todos, acapara los debates”.

Existe un nivel medio “óptimo” de participación o nº de preguntas o veces que levantas la mano en clase al que nuestros hijos deben converger. Pasarse es malo. No llegar también. Pero el trabajo de un educador no debe ser el de moldear a los niños para que todos sean más “completos” o equilibrados, o convergan en un punto medio ideal, sino respetar a cada uno como es, su personalidad, capacidades y estilos de aprendizaje y expresión.

Del mismo modo que ya no obligamos a los niños zurdos a escribir con su mano derecha, no debemos forzar a los niños introvertidos a ser extrovertidos ni a los viso-espaciales a ser más auditivo-secuenciales. Los niños florecen aceptándose a si mismos en lugar de ser presionados para ser más “completos” o responder a un “ideal” de niño “óptimo”. El éxito en la vida adulta surge de la auto-aceptación y de nuestra capacidad para encontrar nuestro lugar en la diversidad de la vida.

La mayoría de las personas son extrovertidas y verbales. Pero hay un tercio que son introvertidos o espaciales y sus cualidades deben ser igualmente entendidas, respetedas e integradas en el aula.

Conocer la introversión.(*)

Los niños visoespaciales (VSL) son a menudo introvertidos. John Dixon y David Lohman también confirman esta relación. Los introvertidos están orientados hacia el mundo subjetivo de los pensamientos y conceptos, y están más inclinados hacia la reflexión, mientras los extrovertidos están más orientados hacia el exterior y la acción. Y mientras los introvertidos se sienten abrumados por un exceso de interacción con otras personas los extrovertidos se sienten estimulados.

Pero esto no quiere decir que los introvertidos sean personas calladas. Sólo lo son en grandes grupos. En una conversación uno a uno, cuando se sienten seguros, hablan sin parar descargando todo aquello que no han podido soltar antes.

A menudo se les confunde con personas tímidas, pero sólo lo son al inicio hasta que cogen confianza con la situación. Tienen lo que Dabrowski denominó “sobrestimulación emocional”. Esta sobrestimulación emocional interna les hace rechazar una mayor estimulación externa. Mantienen una actitud de cautela ante nuevas situaciones hasta que están seguros de lo que pueden esperar y se sienten en control de sus emociones.

La cultura occidental suele percibir la introversión como una cualidad negativa. En la cultura oriental sin embargo, es algo respetable y son los extrovertidos los que son considerados “raros”. En occidente preferimos que nuestros niños jueguen en la calle con otros niños en lugar de sentarse solos a leer un libro. Nuestro concepto de una persona bien equilibrada es una persona que hace amigos fácilmente, le gustan las fiestas, y se apunta a todas las actividades, asume riesgos con facilidad, habla abiertamente de sus sentimientos y de los demás, se fía de la gente y le gusta estar rodeado de otros todo el tiempo. Cualquiera que no encaje en este patrón gregario es visto con cierta preocupación. Así, a los introvertidos, además de “tímidos” les tildamos de “insociables”, “fríos”, “solitarios”, “reservados”, “ariscos”, .. nuestra sociedad no reconoce ni acepta a los introvertidos.

No siempre es posible distinguir a los introvertidos a primera vista. Como buenos observadores que son, son capaces de imitar la forma de actuar de los extrovertidos para ser aceptados. Ellos se preparan y ensayan y cuanto más lo hacen más naturalmente extrovertidos parecen. Algunos acaban incluso siendo payasos, actores, conferenciantes, cantantes u otras profesiones muy expuestas al público. Pero cuando la actuación ha finalizado muestran su verdadera naturaleza. Necesitan volver a su habitación y cerrar la puerta para escuchar a solas su música favorita o leer su música y así recargar sus baterías. Los extrovertidos sin embargo, pueden seguir con la fiesta todo el día y toda la noche, sus baterías se recargan con el feed-back del público.

Todo el mundo tiene rasgos de introversión y extroversión en su personalidad, es una cuestión de grado.

A pesar de lo que mucha gente piensa, los introvertidos pueden ser muy populares y tener grandes habilidades sociales, pero a menudo se sienten “solos en la multitud”. Su capacidad de observación y excitabilidad emocional les convierte en personas altamente comprensivas con las necesidades de los demás, soluciona sus problemas y da a cada uno lo que quiere, el problema es que no reciben nada a cambio y echan de menos una relación de amistad real, basada en dar y recibir.

Muchas mujeres de alta capacidad introvertidas han mimetizado bien el comportamiento de los extrovertidos y se muestran como perfectos seres sociales al resto del mundo. El papel que se espera de una mujer no parece casar muy bien con las características de un introvertido. A ellas se les supone estár orientadas a los demás, tener vocación de cuidadoras, percibir lo que otras personas de su alrededor necesitan incluso cuando no lo dicen, y se supone que una mujer debe ser abnegada. Si prefieres leer un libro a hablar por teléfono con una amiga, “seguro que te pasa algo”.

Sin embargo es mucho más aceptado para un hombre ser introvertido. De hecho todos admiramos al “hombre fuerte y silencioso que sólo habla con su caballo”. Y nadie piensa que es raro que un científico trabaje 16 horas al día y duerma en su laboratorio, si es un hombre. Pero una mujer más orientada a su interior que a las personas que le rodean parece estar relegando sus obligaciones femeninas. Si un hombre esta absorto en su trabajo, nadie espera de él que lo abandone para ocuparse de sus obligaciones para con su familia o amigos. Pero no importa en cuántos proyectos este involucrada una mujer, todos esperarán que lo interrumpa para atender cualquier incidente que surja.

Educar a un niño introvertido

Consume mucha energía mantener una imagen en público para encajar. Este esfuerzo genera mucha ansiedad y esta ansiedad suele liberarse cuando el niño se encuentra cómodo, ya en casa, explotando por cualquier detalle, usando (generalmente) a su madre como válvula de escape. Se sienten abrumados por la tensión emocional y explotan ante cualquier pequeña provocación. Ayuda saber que esta es una faceta típica de los introvertidos y que es más fácil para ellos calmarse si se quedan solos que si intentas hablar con ellos.

  • Respeta su necesidad de privacidad, respeta su espacio y no violes su confianza cuando te cuenta un secreto. No toques sus cosas.
  • Nunca le avergüences en público. Los niños introvertidos se sienten humillados con facilidad. Si tienes que regañarle, nunca lo hagas en público y delante de sus amigos.
  • Dales tiempo para pensar. No pidas respuestas inmediatas. Ellos necesitan tiempo para pensar, para procesar y poner en orden sus sentimientos. Los introvertidos no pueden hablar de sus sentimientos más profundos, positivos o negativos, hasta que sus emociones se hayan asentado.
  • Avísales con tiempo antes de cambiar de una actividad a otra. Las personas introvertidas prefieren hacer sólo una cosa a la vez, y pueden ensimismarse completamente con una tarea, necesitan acabarla antes de cambiar de actividad. Si tienen que cambiar de actividad porque el tiempo ha pasado, necesitan que les avises con quizá 15 m. de antelación para que se vayan preparando.
  • Avísales de los cambios esperados. Si vas a cambiarle de curso o de colegio, a mudaros o a apuntarle a una nueva actividad, es importante que antes te acerques con él/ella a visitar el centro o curso, hablar con alguno de los nuevos compañeros, ver donde esta el baño, la salida, el patio, etc.. tomar un contacto previo para que pueda ir adaptándose.

Presentarle las distintas opciones y hacerle partícipe de la decisión, analizando juntos los pros y contras les da cierto control que reduce su ansiedad. Los niños de alta capacidad introvertidos son especialmente observadores y esto les capacita para tomar buenas decisiones. Por ejemplo si se trata de elegir un nuevo colegio, llévale a visitar varios. Ellos aprecian cómo se tratan los niños entre si, se imaginan así mismos en distintos escenarios e intuitivamente optan por aquella opción que les hará sentir mejor. Además su proceso de adaptación será más positivo si ellos han formado parte de la decisión.

  • No les interrumpas. Su forma más pausada de pensar y expresarse hace que las personas extrovertidas de su alrededor, presuman que ya han acabado de hablar o no tienen nada que decir, por lo que “toman su turno”, interrumpiéndoles constantemente. Ellos no “pelearán” por ser oídos, se guardarán lo que tienen que decir.
  • Enséñales nuevas habilidades en privado mejor que en público. Los introvertidos prefieren aprender en privado y después enseñar sus producciones al final, cuando ya son perfectas. Los niños que no han hablado hasta que no han sido capaces de pronunciar perfectamente cada palabra y construir frases complejas, o que no han empezado a andar hasta que no lo han hecho con completa soltura. Los niños que no hablan otro idioma hasta que no se saben perfectos, a pesar de que lo puedan ya entender y tener bastante vocabulario aprendido…..
  • Ayúdales a superar su miedo a cometer errores. Los introvertidos son muy perfeccionistas. También los niños de alta capacidad son muy perfeccionistas. Si tienes un hijo o hija de alta capacidad que además es introvertido, tienes un perfeccionista al cuadrado!. Además de tener un nivel alto de expectativas hacia ellos mismos, los niños de alta capacidad introvertidos temen fallar. Annemarie Roeper, una experta en este campo, explica que los niños de alta capacidad pueden entender y preveer las consecuencias mejor que otros niños. Un bebé aprende a caminar, a subir las escaleras o evitar las caídas o peligros por ensayo y error. Pero un niño de alta capacidad no ha vivido esta experiencia porque ha sabido evitar estos peligros por su propia reflexión. Como consecuencia no ha experimentado oportunidades de error o caídas, lo que hace que las temas y evite, refugiándose en tareas en las que saben seguro que podrá tener éxito, en lugar de atreverse con algo que nunca antes han probado.

Para ayudarles con esta actitud es importante poner el foco en el esfuerzo en lugar de en el resultado y mostrar con el ejemplo cómo nos enfrentamos a los errores y aprendemos de ellos, preguntándole ¡Oh, cometi este error ..o me equivoqué con… ¿Qué podemos hacer para solucionarlo?… Entienden asi que los errores pueden ser enmendados y nos sirven para aprender y avanzar.

  • Ayúdales a encontrar un mejor amigo, con intereses similares, alguien con quien pueda mostrarse tal cual es, y quitarse la careta.
  • No les presiones para que tengan muchos amigos. Ellos no necesitan una horda de amigos para ser felices o sentirse adaptados. Puede que en toda su vida sólo tengan un reducido puñado de buenos amigos a los que mostrar su yo verdadero.
  • Respeta su introversión. No trates de convertirlos en niños más extrovertidos. Es esencial respetar su forma natural de estar en el mundo, entendiendo su necesidad de privacidad, soledad y reflexión.

 

Los niños introvertidos en la escuela.

La mayor diferencia entre los extrovertidos y los introvertidos, es que los primeros piensan en voz alta mientras los segundos ensayan la respuesta mentalmente. Cuando haces una pregunta, los extrovertidos levantan su mano antes incluso de que hayas acabado. Pero cuando le preguntas a un introvertido, primero habrá un embarazoso silencio mientras ensaya su respuesta antes de que suelte una increíble e ingeniosa idea que te sorprenderá.

Algunos profesores de primaria subestiman las cualidades de esos niños que se sientan algo alejado del grupo y observa sin participar. Estos niños parecen menos seguros de sí mismo. La confianza que los niños extrovertidos muestran en si mismos, a menudo se interpreta como una mayor inteligencia. Los niños más reflexivos y prudentes son a menudo calificados de “lentos” o menos inteligentes. Mientras el resto de los niños experimentan, aprenden por ensayo y error e interactúan entre si, los niños introvertidos observan, experimentan mentalmente y no se sentirán seguros de involucrarse en la actividad hasta que no lo hagan perfecto. Para entonces el resto de los niños ya estarán haciendo otra cosa, y se habrán perdido la oportunidad de participar.

El mayor miedo de los niños introvertidos es a sentirse humillados y son capaces de cualquier cosa por evitarlo. Algunos estudiantes se sientan tan lejos de la primera fila como pueden, esperando que el maestro no note que están allí. Temen que les pidas responder y se equivoquen. Algunos sienten tal ansiedad que se bloquean cuando se ven en centro de miras y tienen que responder a alguna pregunta o leer en alto. Incluso si algún otro niño responde de forma equivocada y el resto de la clase se ríe, los niños introvertidos lo vivirán como si les hubiera pasado a ellos mismos.

Es necesario generar un clima en el que no se permitan este tipo de burlas, para que todos los niños, incluso los introvertidos, se sientan seguros. La creatividad sólo puede florecer en un entorno donde todos se sienten libres y seguros para responder y opinar y donde se valoran las ideas de todos.

Algunos trucos para tus alumnos introvertidos
  • Déjales observar. Los niños introvertidos tienen una increíble capacidad para aprender a través de la observación, en muchas ocasiones observando como lo hacen sus compañeros.
  • Da más tiempo para contestar. En un estudio realizado por Mary Budd Rowe en los 70s se observó que los maestros tienden a esperar menos de un segundo para que sus alumnos les den alguna respuesta. Sólo los niños extrovertidos podrán contestar tan rápido. Sería una buena idea añadir el concepto de “tiempo para pensar” (pausas más largas) tras las preguntas para dar a tus alumnos tiempo para reflexionar y contestar. Valora lo que puede aportar al grupo, anímale a ello y espera a que este preparado.
  • Dales un lugar para pensar. Los niños que se distraen o son sobreestimulados con facilidad necesitan un espacio más tranquilo para pensar, alejado del ruido y la interacción de los demás, al que puedan ir libremente cuando sientan necesidad.
  • Agrúpalos por parejas para una mayor participación. Antes de generar un debate o aportación de ideas en grupo, deja que tus alumnos discutan por parejas. Esto les da a los introvertidos un entorno más seguro en el que hablar de sus sentimientos o ideas y ver cómo la otra persona reacciona, sintiéndose así preparado para compartirlo con el resto de la clase.
  • Insta a tus alumnos a que escriban sus ideas en un papel antes de que las expongan al grupo. La lluvia de ideas es una buena forma de alentar la creatividad en un aula, el problema es que suele ser acaparada por los extrovertidos verbalmente asertivos. Permite a tus alumnos 5-10 m. para que escriban sus ideas en un papel y después da la oportunidad uno a uno para que las exponga.
  • Permite que “pidan turno”. Los introvertidos odian interrumpir. Así, esperan su turno mientras los extrovertidos del aula hablan y se interrumpen unos a otros. Establece una norma para “pedir turno” y modera el debate dando a todos la oportunidad de participar.
  • Corrígeles y felicítales en privado. Los introvertidos no quieren recibir atención especial en público por ningún motivo, positivo o negativo. Ellos prefieren que el maestro les haga saber sus reprimendas o halagos en privado, de forma que nadie más les oiga.
  • Ayúdales a superar su miedo a equivocarse. Anímales a acometer nuevas actividades y permíteles dar los primeros pasos en el aprendizaje de forma privada, en casa o aprendiendo on line.
  • Promueve que practiquen hablar en público con la ayuda de una grabadora. Muchos introvertidos se sienten traumatizados por el hecho de tener que presentar un trabajo delante del resto de la clase. Permite que practique con una grabadora donde puede rectificar los errores y probar una y otra vez, y empezar sus primeras presentaciones delante de un grupo más pequeño con el que se sienta cómodo y ampliarlo paulatinamente.
  • Deja que trabajen algunos proyectos en solitario o realizando agrupamientos flexibles. El trabajo cooperativo es una gran herramientas pero de nuevo pueden verse acaparados por los niños más extrovertidos. Los niños introvertidos necesitan tener la oportunidad de probar su capacidad de cooperar trabajando, en algunos proyectos por parejas o con un grupo de niños similares.

 

Introversión y aprendizaje viso-espacial

Tanto la capacidad viso-espacial como la tendencia a la introversión parecen correlacionar con un elevado CI. Un 60% de los niños de elevada alta capacidad resultan ser niños introvertidos, contra un 25% si tenemos en cuenta el alumnado global. Los niños de alta capacidad y los niños viso-espaciales coinciden en que ambos son reflexivos, necesitan un tiempo adicional para pensar la respuesta y para involucrarse con la tarea. Aunque hay personas introvertidas que no son VSL y viceversa.

Sin embargo pensar en imágenes (VSLs) explica muchas de las características de los introvertidos : no es algo que puedas hacer en grupo, se requiere un tiempo para configurar esta imagen y todos sus detalles, necesitas poner el foco en tu interior y no ser distraído, las sensaciones espaciales son difíciles de expresar y comunicar a otros y es algo que no es susceptible de ser compartido con otros en una interacción social. Un niño de alta capacidad con un hemisferio derecho predominante, tiene el don de la comunicación. Un niño de alta capacidad con un hemisferio izquierdo dominante, tiene el don de la percepción. La comunicación sin la percepción es algo vacío. La percepción sin la comunicación resulta frustrante.

La combinación de una personalidad introvertida y una capacidad viso-espacial puede llevar a la soledad. Los niños introvertidos y los niños viso-espaciales tienen que desarrollar algunas de las destrezas que comparten sus pares extrovertidos y secuenciales. Afortunadamente, muchas de las habilidades secuenciales pueden ser desarrolladas mediante la práctica.

Los beneficios de ser introvertido en la vida adulta.

Los introvertidos necesitan aprender los beneficios positivos de su personalidad. Necesitan aprender que la reflexión es una buena cualidad, que las personas más creativas buscan la soledad y que los líderes del mundo académico, estético y técnico suelen ser introvertidos. La mayor parte de los niños que obtienen el reconocimiento a su mérito académico son introvertidos.

Muchas de las grandes personalidades en el mundo académico, artístico y científico son introvertidos, así como los grandes investigadores, pues su actividad social no les distrae de su camino. También los personajes más creativos han sido con frecuencia solitarios introvertidos. Su introversión les permite ser más conscientes de su yo interior y esto se convierte en una fortaleza que les aporta mayor determinación y una mayor defensa contra la presión social.

(*) Extracto y reflexión basado en el capítulo 10 “Upside Down Brilliance, The Visual-Spatial Learner”. Linda Silverman.

 

Cansados de “Esperar”.

Cuando los alumnos más capaces por fin exhalan  :

Aceleración y Agrupamiento Flexible.

Los niños de alta capacidad a menudo perciben la escuela como fácil, demasiado fácil.

¡Y ese es el problema!.

Aunque a algunos niños les pueda parecer  atractiva la idea de holgazanear en la escuela, una vez que las clases se convierten en rutinarias y simplistas, sus días se convierten en algo aburrido, tedioso y una pérdida de tiempo y sentido. Muchos niños de alta capacidad se dan por vencidos, mantienen la respiración y esperan hasta que puedan, quizá, encontrar alguna oportunidad de aprendizaje significativo. Se mantienen en estado “off”.

Cuando por fin experimentan una clase que combina un aprendizaje en profundidad, creatividad y un ritmo más acelerado, en la que además tienen la oportunidad de interactuar con compañeros parecidos a ellos, por fin sienten cierto alivio :

Juan se dio cuenta que podía exhalar cuando empezó sus clases en 3º de la ESO. Además del ritmo más acelerado por fin fue agrupado con compañeros similares a él, después de años compartiendo aula en clases hetereogéneas. “Por fin puedo respirar, es como si hubiera estado dormido, esperando alguna oportunidad para aprender, y ahora siento que el mundo entero se abre para mi. He estado esperando tanto y he estado tan aburrido. He tenido que contenerme siempre en las clases porque los otros niños se hubieran reído de mi, así que me mantenía un paso atrás”.

 “Pero ahora estoy en clase con otros niños inteligentes. Y puedo hablar alto y opinar. Y podemos debatir unos con otros sobre temas que nos interesan, y nadie se va a reir de mi si digo algo que suene “inteligente”. Y el profesor es una pasada y nos deja hablar de cosas que nos interesan. No sólo aprendemos contenidos, ¡profundizamos en ellos!. Por fin la escuela es divertida de nuevo. Es como si hubiera estado conteniendo la respiración en los últimos años… y ¡por fin puedo soltar el aire!.

Aceleración y Agrupamientos Flexibles por Capacidad.

Muchas escuelas han descuidado las necesidades de los niños más capaces rehusando ofrecerles opciones como el agrupamiento por capacidad y la aceleración. A veces basándose en la asunción de una supuesta equidad, y otras como resultado de las ideas equívocas que manejan sobre cuáles son las necesidades de los niños de alta capacidad por lo que suelen ofrecer respuestas de enriquecimiento puntual e individual, que les aislan del resto del grupo y no suponen una diferencia significativa en su instrucción.

En contraste a estas suposiciones, un reciente meta-análisis realizado por la Universidad de Duke en Florida, EE.UU (acceder aqui al estudio) revisado por los investigadores Steenbergen-Hu, Matt Makel y Olszewski-Kubilius, subraya que la aceleración y la agrupación por capacidad son herramientas que elevan el rendimiento académico, tanto para los estudiantes de alta capacidad como para los que tienen problemas de aprendizaje. Es más, estos estudios demuestran que estas prácticas -que implican pocos recursos económicos y personales- suponen un gran beneficio en el aprendizaje de todos los grupos de estudiantes en términos de implicación, motivación, sentimiento de pertenencia, autoestima académica, disfrute del aprendizaje, desarrollo del potencial y mejora de las relaciones sociales.

  • La aceleración académica se ha recomendado tanto para niños de alta capacidad desde la publicación de A Nation Deceived (una nación engañada), y más recientemente A Nation Empowered (Una nación empoderada). Continúa siendo una herramienta reconocida (see NAGC) por su bajo coste y elevada efectividad que ofrece a los alumnos de alta capacidad la oportunidad de brillar y desarrollar su potencial. Todos los estudios muestran que los alumnos acelerados se ven beneficiados de esta medida pues su rendimiento académico global se mantiene en niveles elevados y su motivación y sentimiento de pertenencia a un grupo se elevan.
  • La agrupación flexible en función de la capacidad es aún más fundamental pues permite a los estudiantes interactuar con similares, algo que la aceleración no siempre consigue. De acuerdo a un estudio 2013 National Bureau of Economic Research, los agrupamientos por capacidad mejoran las notas de los niños en todos los niveles. Estos análisis encontraron que los estudiantes se benefician tanto de los agrupamientos dentro del aula (pequeño grupo) como agrupamientos basados en el interés que implicaría a alumnos de varios cursos (clubs o clusters de aprendizaje). Al mismo tiempo, también ponen en relevancia que los agrupamientos fijos (aulas separadas donde los alumnos se clasifican en función de una capacidad medida y establecida previamente , no tienen efecto sobre el rendimiento académico). 

Como el Dr. Olszerski-Kubilius apunta:

“Cuando se usa de forma apropiada, los agrupamientos por capacidad no se sujetan a determinadas etiquetas permanentes de los estudiantes y no les impide moverse arriba o abajo a lo largo de sus desarrollo académico. Al contrario, el agrupamiento flexible por capacidad es una herramienta utilizada para hacer coincidir la capacidad e interés de un estudiante por aprender, con la instrucción que le aporta, asistiéndole con el contenido correcto, al estudiante concreto, en el ritmo y momento adecuados.”

La clave esta en esta flexibilidad, pues los agrupamientos deben tener en cuenta el objetivo del trabajo y las destrezas a trabajar en cada momento, el perfil personal de cada estudiante, su estilo de aprendizaje y de expresión. La combinación de todos estos factores nos dará la clave bajo la que realizar los agrupamientos en cada momento, asignatura y proyecto. Esta herramienta permite además al profesor dedicar más tiempo a aquellos alumnos que más lo necesiten en cada unidad concreta, con el claro objetivo de trabajar para elevar el nivel de rendimiento y desarollo de cada uno de sus estudiantes.

Cuando nos libramos del aburrimiento

El comienzo de 3º de la ESO supuso un respiro para Juan. Ese momento de alivio puede ocurrir en un punto distinto para otros. A lo largo de una clase particularmente interesante y significativa, durante una actividad extracurricular suficientemente retadora, o en un campamento para niños de alta capacidad en el que se les permite explorar sus intereses, libres de las cargas y la presión de tener que enmascarar su capacidad.

Para muchos su pasión por aprender no se desata hasta la facultad o incluso más tarde :

Alicia holgazanéo durante toda la secundaria. Ella se apuntó a todas las clases avanzadas que ofrecía su pequeña escuela del medio-oeste y que combinaba con algunas clases on-line. Aunque se graduó con las mejores calificaciones y excepcionales puntuaciones en las pruebas inter-centros (SAT), ella sabía que sería duro conseguir entrar en una facultad de élite elite college, pero su situación de “minoría geográfica” le ayudó a aumentar sus oportunidades.

Así que empezó la facultad y estaba emocionada al descubrir que era aún más estimulante de lo que había esperado:

Nunca pensé que sería tan diferente. Primero me sentí intimidada y preocupada por si no sería capaz de superarlo. Pero era tan increíble estar en esas clases con otros estudiantes tan interesados por aprender – que no giraban sus ojos intentado evadirse del trabajo. Tampoco intentaban esconder que eran inteligentes intentando encajar todo el tiempo. Estaba tan acostumbrada a hacer lo que tenía que hacer sólo para obtener el grado para poder entrar a la universidad, que lo que estaba aprendiendo no importaba. ¡Pero ahora si importaba!. Ahora voy a estudiar con profesores increíbles que aman lo que hacen y que esperan que a nosotros nos importe lo que estamos aprendiendo. Aunque el trabajo es duro, me siento muy aliviada de haber encontrado un lugar como este”.

Pero otros pueden no experimentar esta sensación de “alivio” en ningún momento a lo largo de su formación, desperdiciando un enorme potencial. En un momento histórico en que la riqueza de las naciones y su capacidad para servir las necesidades de sus ciudadanos depende más que nunca del talento de sus habitantes, este hecho adquiere un mayor dramatismo, pues revierte negativamente en toda la sociedad.

Son muchos los casos conocidos de grandes “genios” cuyo paso por la escuela supuso un constante tedío y aburrimiento. Sin embargo superaron esta primera etapa y mostraron al mundo el gran potencial que escondían y que la escuela desahució. Desde Walt Disney a Pepe Rodriguez (Masterchef), Steve Jobs o Edison, Ben Carson o Isaac Asimov. La cuestión es, ¿Cuánto niños con alto potencial tienen una experiencia tan negativa en la escuela que crecen pensando que no sirven para nada y malgastan su talento por falta de oportunidades y el estímulo adecuado? ¿Qué consecuencias tiene esta situación en su desarrollo emocional, personal y social?.

Las consecuencias de esta negligencia

Desatender a los niños de alta capacidad negándose a atender sus necesidades educativas, especialmente cuando existen soluciones de bajo coste y elevada efectividad, no sólo contribuye a años de aburrimiento, bajo rendimiento, y un desperdicio de potencial, sino que puede generar problemas sociales y emocionales. (el aburrimiento es el origen de diversos problemas emocionales).

Pasar años y años en la escuela, mirando el reloj, con los ojos perdidos buscando algún atisbo de distracción a través de la ventana, preguntándote una y otra vez ¿por qué tiene que ser esto tan soberanamente aburrido? es la experiencia que lacra el desarrollo de muchos de nuestros estudiantes más capaces.

En los recobecos de su memoria, muchos niños de alta capacidad recuerdan la alegría que un día sintieron por aprender, su innata curiosidad, la chispa que sintieron al descubrir algo nuevo, cuando aún no pensaban que aprender debía ser algo lento y tedioso. Esta sensación desaparece rápidamente de sus vidas, cuando ingresan en las escuelas y se convierten en presos de los grupos hetereogéneos, y las lecciones hechas a medida de la media.

¿Qué tiene que cambiar?

1.    Reconocer que los niños de alta capacidad tienen sus propias necesidades educativas.

La escuela tiene que admitir que no todos los niños aprenden de la misma forma y al mismo ritmo. Que algunos niños desarrollan un ritmo de aprendizaje alejado de la norma y necesitan una instrucción avanzada, intensiva y acelerada. Los niños de alta capacidad no sólo son más “inteligentes”, ellos aprenden y se relacionan con el mundo de un modo distinto. Captan las ideas más rápidamente, con mayor profundidad y complejidad, y necesitan muy pocas repeticiones (o ninguna) para manejar con destreza un concepto.

Muchos son emocionalmente intensos, desarrollan un sentido de la ecuanimidad y justicia social de forma precoz y más intensa y reflexionan sobre temas existenciales de la vida a una edad muy temprana, sorprendiendo a adultos y compañeros. Otros muestran un desarrollo asincrónico que a menudo les genera problemas sociales, pues su madurez esta por detrás de su capacidad intelectual.

Sin el reconocimiento de estas diferencias, las escuelas están provocando el aburrimiento de sus alumnos más capaces, fallando a la hora de atender sus necesidades de aprendizaje.

2.Ofrecer los servicios adecuados.

Por desgracia, incluso en los casos en los que existe el reconocimiento de estas diferencias, muchas escuelas fallan a la hora de proveer los servicios adecuados para el desarrollo y aprendizaje de estos niños. Por cuestiones funcionales, financieras, políticas, filosóficas o ideológicas, los niños de alta capacidad reciben la misma instrucción, en el mismo formato, y con los mismos contenidos que otros.

Aunque esto nos pueda parecer lo más justo y equitativo, supone una tremenda injusticia pues implica privar a todo un colectivo del derecho a una educación adecuada, condenándoles a tener muchos períodos de tiempo perdido en sus vidas académicas y a renunciar a su innata capacidad de imaginar, relacionar, crear y profundizar.

Estos servicios no son nunca una atención puntual de 1 o 2 sesiones a la semana en proyectos individuales que de nuevo no tienen en cuenta sus intereses, sino que pasa por un cambio metodologíco en el aula, que incluya el aprendizaje multinivel y personalizado. Implica una escuela orientada al desarrollo del talento de todos sus estudiantes : Como Convertir mi escuela en un centro para el desarrollo del talento (1/4)

 3. Eliminar los errores en la concepción y comprensión de la alta capacidad.

Manejar un concepto erróneo sobre las altas capacidades es algo común. Muchos los miran con suspicacia, como simples empollones, bichos raros que no encajan, o el producto de padres que los sobre-estimulan y les entrenan para que obtengan un rendimiento mayor.

Pero no existe ninguna instrucción académica capaz de infundir la complejidad y profundidad cognitiva que ellos poseen. Son un grupo ampliamente diverso bajo cualquier perspectiva : desde el rango de sus capacidades, sus necesidades emocionales y sociales, su entorno familiar y socio-económico, sus estilos de aprendizaje. Estos niños necesitan garantías de una escuela libre de prejuicios y falsos conceptos que sepa darles una oportunidad de aprendizaje que les involucre.

4. Una cobertura legal rápida y efectiva.

Es sorprendente que este colectivo de niños y familias se encuentre aún tan desamparado a la hora de reclamar un derecho legal, como lo es el derecho a recibir una educación adecuada para su desarrollo personal. La fragmentación de las responsabilidades, la falta de unificación de criterios y el escaso interés de todos los estamentos de la administración por establecer un protocolo de identificación y evaluación profesional y de calidad, deja a miles de niños en una situación de desamparo con graves consecuencias para su desarrollo personal, su aprendizaje y su estabilidad emocional.

A ningún niño se le debería negar su derecho constitucional a una educación ajustada y apropiada. Ningún niño debería ser abandonado a languidecer en aulas que no les estimulan, por razón de su lugar de residencia o las posibilidades socio-económicas de sus familias. Los niños de alta capacidad tienen los mismos derechos que otros niños, no son alumnos de “segunda”.

No dejemos que el aburrimiento ensombrezca la vida de ningún niño”.

Algunos niños de alta capacidad desarrollan una persistente falta de auto-confianza, cuestionan su propia capacidad y se ven así mismo como “impostores” por culpa de este aburrimiento, que les genera una sensación de incapacidad, de no ser válidos. Los niños de alta capacidad que holgazanean en la escuela por falta de reto probablemente no adquirirán las cualidades de resilencia y perseverancia que surge de las experiencias de fracaso y superación, acierto y error.

Inman apunta en “What a child doesn’t learn” (lo que un niño no aprende) que los niños que nunca son desafiados, carecen de oportunidades para desarrollar una fuerte ética de trabajo, un sentido de responsabilidad y la capacidad de sacrificio.

Los niños de alta capacidad no deberían esperar, padecer aburrimiento o “contener la respiración” esperando que llegue este desafío. Como cualquier otro niño ellos también merecen la libertad de aprender en interacción con otros niños similares realizando tareas que realmente les supongan un reto y les propongan un avance y superación de sí mismos.

Basado en los artículos originales:

http://giftedchallenges.blogspot.com.es/2017/01/when-gifted-kids-get-to-exhale.html

http://giftedchallenges.blogspot.com.es/2016/10/boredom-and-gifted-child-challenging.html

 

¿Hasta qué punto es el CI la medida de nuestra Capacidad?

En 1982, el profesor Renzulli (1) -una figura muy importante en el estudio y desarrollo de las altas capacidades, cuya contribución y peso científicos en este campo están fuera de toda duda- escribió un artículo en Gifted Child Quarterly, que titulaba “Sr. y Sra. Copernico, sentimos comunicarle que….” (su hijo no tiene un CI de 130). Este artículo tuvo una gran relevancia y revolucionó la investigación científica sobre inteligencia y alta capacidad, pues ponía en relevancia que el CI (o puntuación en un test de inteligencia) y alta capacidad, no son la misma cosa.

sr-y-sra-copernicus

Sin embargo hoy, 34 años después, muchos siguen asumiendo que los niños de alta capacidad son el 2-3% de la población. Es decir, que son los niños que obtienen una puntuación de CI superior a 130 en un test de inteligencia. (2)

Esta es una premisa ampliamente desmentida por los investigadores más relevantes del panorama internacional, desde Renzulli a Gagné, Pfeiffer o Tourón. El CI es una media ponderada entre los valores de respuesta a un test de inteligencia, sí, pero estos test no incluyen pruebas que midan todos los aspectos que podemos considerar relevantes para entender el potencial que un niño esconde. Ni la media entre todas nuestras potencialidades es más significativa ni habla mejor de nosotros, que los valores que podemos observar en cada una de las áreas evaluadas de forma independiente.

Tampoco todos los test de inteligencia miden ésta desde la misma óptica, por lo que las puntuaciones obtenidas por un mismo niño o niña pueden variar en función de la carga lingüística / viso-espacial de la prueba.

Es más, los test de inteligencia no han sido concebidos para medir las altas capacidades de un niño, sino más bien, en qué grado sus habilidades se adaptan a aquellas tradicionalmente asociadas a las habilidades académicas (lectura, escritura, memorización, organización, velocidad de procesamiento, cálculo y arítmética, etc..), es decir, habilidades principalmente auditivo-secuenciales. Y también sirven para detectar posibles problemas de aprendizaje que aconsejen intervención educativa o pedagógica (problemas generalmente asociados con déficits en el procesamiento auditivo-secuencial que frenarían el ritmo de aprendizaje en el modelo de enseñanza tradicional).

Los propios autores de los test reafirman ésta conceptualización en esta encuesta realizada a 14 de los autores de los test más ampliamente utilizados en las pruebas de inteligencia : Hablan los autores de los test de inteligencia.

Por eso es tan importante que otro modelo de identificación y evaluación se empiece a adoptar en las escuelas y servicios de orientación, en las diferentes normativas y en los medios de comunicación. No es posible por más tiempo seguir dando la espalda a la investigación y permanecer anclados en mitos ampliamente desmentidos y que nos impiden trabajar por descubrir y desarrollar el verdadero potencial de nuestros estudiantes.

Qué nos dice J. Renzulli sobre el CI

Desde el artículo de Javier Tourón http://www.javiertouron.es/2012/10/los-ninos-de-alta-capacidad-son-el-3-5.html, os traemos aquí un extracto de las reflexiones que Joseph Renzulli aporta en su artículo antes mencionado :

(las relevancias en negrita y los comentarios en cursiva son nuestros. Amplía información en el artículo original)

Cuando decimos que los niños de alta capacidad son aquellos niños con un CI de 130 estamos asumiendo que:

  1. “Superdotación” y CI alto son la misma cosa : la mayor parte de los teóricos de la Psicometría entienden que el CI mide sólo una parte limitada del constructo psicológico que llamamos inteligencia. Es decir, que el CI no mide todos los factores que están implicados en una conducta inteligente.
  1. Que los “superdotados” son una población fija que podemos seleccionar (a través de pruebas estandarizadas) para ofrecerle servicios educativos específicos que no estarían disponibles para el resto del alumnado, a quienes les decimos que no importa lo excepcionales que sean en otras características, si no forman parte de los “seleccionados” no podrán recibir una educación adecuada a su potencial.

Renzulli, al conceptualizar su modelo de los tres anillos, nos habla de dos tipos generales de alta capacidad o “giftedness”:

  • Alta capacidad académica que correlaciona con resultados elevados en los test (pues ambas miden las mismas destrezas o capacidades). Es el aprendiz de lecciones que tienden a poner el énfasis en el aprendizaje deductivo, la práctica estructurada para el desarrollo de procesos de pensamiento y la adquisición, almacenamiento y recuperación de la información. Para estos alumnos la compactación y aceleración de curriculum deben ser una parte esencial de la respuesta educativa.
  • Alta capacidad creativo/productiva, para quienes es necesario proveer situaciones de aprendizaje diseñadas para promover la capacidad creativo/productiva, el uso y aplicación de la información (contenido) y proceso de pensamiento integrado, de modo que se orienten de forma inductiva a la solución de problemas reales. Donde el papel del estudiante se transforme en aprendiz de lecciones prescritas, en las que se utiliza la misma metodología que un investigador de primera línea.

Los programas o medidas orientados a dar respuesta al alumnado de alta capacidad a menudo dejan de lado a este segundo grupo. Torrance, autor de uno de los test de creatividad más usados y relevantes, en sus investigaciones demostró que los niños con elevada creatividad (pensamiento divergente) suelen obtener resultados por debajo del punto de corte (130) en los test de inteligencia y un resultado académico variable. Sin embargo la historia nos dice que las personas creativas y productivas del mundo, los productores más que los consumidores de conocimiento, los que reconstruyen el pensamiento en cualquier área de la actividad humana, son las que han sido consideradas realmente “gifted”. La historia no recuerda a las personas que simplemente han tenido una puntuación de CI alta en un test o que han aprendido bien una lección.

Examinemos lo que alguna investigación nos dice sobre las personas altamente creativas y productivas y sus puntuaciones de CI y quizá podamos hacer una propuesta para expandir el rango de las puntuaciones utilizadas en la identificación e incluir otras fuentes de información en el proceso de identificación.

Cox (1926) llevó a cabo un estudio extremadamente comprehensivo en el que ella y otras personas (incluido Lewis Terman) estimaron los CIs de 282 personas bien conocidas del siglo XIX. Abajo se relacionan los nombres solo de algunas que no habrían sido incluidas en un programa para alumnos de alta capacidad si hubiésemos utilizado un punto de corte de 130:

personas-relevantes-que-no-tuvieron-ci-130

Otros estudios posteriores de diversos investigadores han llegado a conclusiones similares. Los logros en la edad adulta resultaron no estar correlacionados con el talento académico, incluyendo las puntuaciones de los tests, las calificaciones del bachillerato y las calificaciones en el college. Sin embargo, sí estaban correlacionados con logros no académicos (extracurriculares) de la misma naturaleza. Esto sugiere que hay muchas clases de talentos relacionados con el éxito posterior en la vida que pueden ser identificados y estimulados por las instituciones educativas.

La investigación nos dice que la creatividad y el compromiso con la tarea son características igualmente importantes en el proceso de desarrollo de una persona con alta capacidad, y que estos dos tipos de capacidades adicionales pueden ser identificadas de manera efectiva cuando se incluyen en un sistema de identificación más flexible. Lo que es incluso más importante, desde la perspectiva de la programación educativa, es que los niveles altos de creatividad y compromiso con la tarea pueden desarrollarse en estudiantes que están algo por debajo del 3-5%.

Del mismo modo que ocurre con la school-house giftedness (alta capacidad académica), la investigación nos lleva a algunas conclusiones obvias acerca de la creative/productive giftedness (alta capacidad creativa/productiva):

  • Existe en grados diversos,
  • Puede ser identificada utilizando las técnicas de medida adecuadas,
  • Deberíamos hacer todo lo que estuviese a nuestro alcance para llevar a cabo las modificaciones necesarias para que los estudiantes que tienen capacidad puedan lograr altos niveles de productividad y creatividad.

No olvidemos que el mayor beneficio tanto para la sociedad como para el individuo ha venido de personas que han sido conscientes de su capacidad creativo/productiva y no de los que han sido meros aprendices de lecciones.

El Mito del CI 30 años después.

A pesar de la solidez de esta argumentación, de los datos aportados y del gran apoyo que recibió por la comunidad científica, la denuncia que Joseph Renzulli hiciera, tuvo poca repercusión en la práctica educativa. Así, el Profesor Tourón nos acerca en este link : http://www.javiertouron.es/2012/10/el-mito-del-3-5-30-anos-despues.html a otro artículo, en este caso del profesor James H. Borland, en la misma revista, en la que habla sobre este mito, 30 años después que Renzulli. De allí os extraemos este párrafo, en el que se pone de relevancia la poca solidez que tiene establecer puntos de corte para la medida de la alta capacidad:

Equiparar CI y “superdotación” es problemático también por otras razones. La naturaleza cuantitativa de los CIs parecen llevar a mucha gente a tomarlos demasiado en serio. No es infrecuente que muchos educadores establezcan puntos de corte inflexibles para la admisión en programas específicos. Esto puede llevar a absurdos tales como admitir (y por ello etiquetar como “superdotado”) a un estudiante con un CI de, digamos 130, y no admitir (y por ello etiquetar de “no superdotado”) a otro estudiante con un CI de 129. Los lectores de esta revista saben que ambas puntuaciones, debido al error típico de medida, son efectivamente iguales. Sin embargo el primer estudiante será “superdotado” y el segundo no lo será porque el primero es “uno más”

Qué nos dice Steven I. Pfeiffer sobre el CI

En este otro artículo : http://www.javiertouron.es/2012/09/perspectivas-actuales-en-la.html, Javier Tourón nos traduce una publicación de Steven I. Pfeiffer otro relevante investigador en el campo de las altas capacidades, en la Journal of Psychoeducational Assessment (30,1, 2012), con motivo de la edición de un monográfico. De aquí destacamos los siguientes afirmaciones:

  • No hay una base científica o justificación para dicotomizar a las personas en dos grupos distintos y mutuamente excluyentes: “los superdotados” y “los no superdotados”. (…).
  • Una ficción relacionada con ésta es la de considerar que la “superdotación” es lo mismo que CI. Esta ficción afirma que “ser superdotado” significa que tienes un CI alto. Muy pocos expertos en el campo de la alta capacidad actualmente aceptan esta postura de identificar la “superdotación” con un CI  alto (Borland, 2009; Sternberg, Jarvin, & Grigorenko, 2011), pero el público engañado y muchos educadores y psicólogos todavía mantienen esta visión, que alto CI es lo mismo que “superdotación” (…).
  • Una vez identificado como “superdotado”, lo eres para siempre”. Se relaciona con la ficción de que la “superdotación” es algo real y que es lo mismo que el CI. Muchos todavía creen que la “superdotación” es algo esencial y un aspecto permanente de la persona a lo largo de toda su vida. Esta es la creencia que conduce a que los alumnos identificados con un CI alto en los primeros cursos de su escolaridad, en el jardín de infancia o en el preescolar, no se les suele pedir que demuestren ninguna evidencia posterior, en cursos superiores, de que todavía son “superdotados”. Y al revés, alumnos que no pasaron la evaluación en un momento determinado, no pueden optar a una re-evaluación para entender su desarrollo.

La mayor parte de las evidencias científicas, sin embargo, indican que la “superdotación” no es un estado del ser, no es algo fijo o inmutable (Bronfenbrenner & Ceci, 1994; Ceci & Williams,1997; Neisser, 1996). El CI explica una parte sustancial de la varianza del rendimiento de los estudiantes o del éxito en la vida adulta , pero no la mayoría (Nisbett, 2009; Worrell, 2009). La “superdotación” es, en el mejor de los casos, un descriptor potencialmente útil para categorizar a los estudiantes que muestran unas capacidades o expectativas excepcionales en la clase en un momento dado del tiempo (Keating, 2009).

  • No hay diferencia entre una puntuación CI de 128 y 130. Desde luego, si comparásemos a dos alumnos con CIs de 105 y 130 o entre 115 y 146, apreciaríamos diferencias en sus capacidades cognitivas y en su capacidad para aprender, tal como sería esperable. Pero esto no implica que exista un grupo de niños que nacen “superdotados”, que son diferentes de los niños “no-superdotados” por un CI específico.
  • La mayor parte de los genetistas de la conducta también están de acuerdo en que el despliegue de la capacidad requiere además de un ambiente enriquecido que ofrezca el apoyo adecuado. Este punto de vista es consistente con los ruegos de muchos autores para que se reconceptualice la alta capacidad y la educación de los más capaces dentro de un modelo de desarrollo del talento que implique a toda la escuela (Keating, 2009; Subotnik, 2003, 2009).
  • Un cierto número de autoridades en este campo apoyan un modelo de desarrollo que vea la “superdotación” como un proceso de transformación de la alta capacidad intelectual y el talento potencial en rendimiento sobresaliente e innovación en la edad adulta en dominios específicos culturalmente valorados por una sociedad (Feldhusen, 2005; Foley Nicpon & Pfeiffer, 2011; Pfeiffer, 2012; Subotnik & Jarvin, 2005).
  • Además de la capacidad intelectual general, las capacidades específicas y un buen número de factores no intelectivos contribuyen de manera decisiva a configurar una trayectoria de éxito en los jóvenes más capaces. Por ejemplo, se ha encontrado que la práctica deliberada contribuye a predecir el rendimiento experto en muy diversos dominios (Ericsson, 1996, 2005; Ericsson, Krampe, & Tesch-Romer, 1993; Ericsson, Nandagopal, & Roring, 2005; Plant, Ericsson, Hill, & Asberg, 2005).

La propia experiencia del autor y los hallazgos de otros (e.g. Dweck, 2006) confirman que el trabajo duro, la recompensa diferida (Côté, Baker, & Abernethy, 2003; Mischel, Shoda, & Rodriguez, 1989), y la autodisciplina (Duckworth & Seligman, 2005; Romer,Duckworth, Sznitman, & Park, 2010) también son críticamente importantes, incluso entre los estudiantes más capaces. Los chinos tienen un término estupendo para esto “chi ku”, que podría traducirse como (en inglés) “eating bitterness”.

En este otro artículo: http://www.javiertouron.es/2013/10/no-es-lo-mismo-tener-un-ci-alto-que-ser.html, Javier Tourón continúa comentando los trabajos de Steven I. Pfeiffer y su denuncia sobre la creencia de que “giftedness” y CI alto son la misma cosa, desde su reciente publicación “Serving the Gifted”, donde desmonta muchas de las creencias arraigadas en este campo:

  • Los educadores de los más capaces deben ver la identificación de éstos como un proceso contínuo. No como una acción de “una vez y hecho”, en la vida de un estudiante de alta capacidad.
  • La investigación reciente en psicología del desarrollo y de las ciencias neurocognitivas nos informa claramente que debemos ver una puntuación de CI sólo como un indicador (bueno, pero uno) de la capacidad intelectual de los estudiantes.
  • Una puntuación en un test de CI es un predictor bueno, pero claramente incompleto y, desde luego, no infalible de la capacidad futura de un niño o joven. Una valoración de CI obtenida en la infancia es un predictor insuficiente de los posibles logros en la edad adulta.
  • Además, la puntuación en un test de CI puede cambiar en la vida de un individuo y, de hecho, a menudo lo hace. Los niños cambian a medida que se desarrollan, como todos sabemos. Y no es de extrañar, en realidad, que sus capacidades cognitivas relativas puedan cambiar con el tiempo, al igual que su altura, el peso, los intereses, la motivación y la personalidad. Aunque el CI es bastante estable en el tiempo, cuando nos fijamos en los datos, vemos que muchos estudiantes individuales cambian, y algunos bastante. Algunos niños cambian para mejor y algunos, por desgracia, para peor, por una miríada de razones. (y por esto se hace tan importante la identificación temprana para poder actuar cuanto antes en el sentido del desarrollo del potencial y no en su contra).
  • Son muchos los factores que contribuyen al logro en cada estado de desarrollo de un estudiante y existe un gran número de variables que pueden mejorar o atenuar el desarrollo del potencial de un alumno de alta capacidad. La re-evaluación de esta capacidad servirá para reforzar la idea de que debemos examinar los diversos factores que influyen en el desarrollo (o atenuación) del talento. Una reevaluación orientada a evaluar la respuesta educativa para re-adaptarla en función del desarrollo del menor.
  • Esta re-evaluación nos forzará a observar (y determinar cómo evaluar de una manera adecuada y fiable) constructos como la motivación, la pasión por una determinada materia, el gozo por el aprendizaje, la persistencia, la tolerancia a la frustración, la auto-eficacia académica… factores todos ellos que sabemos que juegan un papel, junto con el CI, en el éxito escolar y en la vida de los alumnos más brillantes.
Una mirada más amplia

Sobre la identificación y evaluación de los más capaces desde esta mirada más amplia y alejada del CI, mucho se ha escrito (y poco se ha leído). La identificación y evaluación es el gran embudo que nos encontramos para atender a los más capaces, por lo que es de suma importancia que vayamos ahondando en estos “nuevos” conceptos (“nuevos” de hace 30 años).

Para ayudarnos con esta labor, en este artículo : http://www.javiertouron.es/2015/11/eres-un-defensor-del-ci-130-lee-esto.html, Javier Tourón nos presenta y describe los trabajos contenidos en el libro de “Essentials of Gifted Assessment”, una obra completa que repasa todos los puntos a considerar y su evolución. Un manual imprescindible para todo evaluador.

Además tenemos a nuestra disposición un trabajo de gran relevancia, de descarga gratuita en Revista Educación nº 368. Monográfico sobre Altas Capacidades. MECD. Un monográfico que reune los principales modelos de identificación y evaluación de las altas capacidades editado por Javier Tourón y Steven I. Pfeiffer.

Como os hemos apuntado en este artículo Hablan los autores de los test de Inteligencia, se muestran los resultados de una encuesta realizada a 14 de los autores de los test más ampliamente utilizados en la evaluación de las altas capacidades. Entre ellos Renzulli, Pfeiffer, Reynolds (RIAS), Kaufman, Elliot (BAS3), Raven, y los autores del Weschler. Las respuestas son contundentes. “Para todos los autores la utilización de un punto de corte (CI 130 o cualquier otro) que determina quién es y quién no es de alta capacidad es “engañoso”, “poco ético” y “desvirtúa la interpretación de las pruebas”. Es una práctica además que contradice la recomendación de buenas prácticas en la evaluación psicométrica de la APA (Asociación Americana de Psicólogos). Estas recomendaciones son sistemáticamente desoídas en nuestro país enfrascados como estamos en un modelo exclusivamente psicométrico obsoleto y desfasado.”

Cualquier postura teórica o práctica que se adopte sobre las capacidades humanas, incuestionablemente tiene que estar ligada a la idea de desarrollo evolutivo a lo largo de la vida y a las necesarias influencias del medio: familia, escuela, amigos, etc. Un cierto número de autoridades en este campo apoyan un modelo de desarrollo que vea la “superdotación” como un proceso de transformación de la alta capacidad intelectual y el talento potencial en rendimiento sobresaliente e innovación en la edad adulta en dominios específicos culturalmente valorados por una sociedad (Feldhusen, 2005; Foley Nicpon & Pfeiffer, 2011; Pfeiffer, 2012; Subotnik & Jarvin, 2005). Trabajando el pensamiento creativo, la producción más allá del almacenamiento de contenidos, la persistencia, motivación, implicación y realización del propio potencial en el campo que fuere del interés concreto de cada estudiante“. (J. Tourón)

Casos como los de Steve Jobs, Isaac Asimov, Picasso, Amancio Ortega, casi todos nuestros grandes Chefs actuales (Ferrán Adriá, Pepe Rodriguez..) u otros personajes relevantes de nuestra historia pasada y reciente en diversos campos afianzan esta afirmación y nos obligan a hacer una revisión de los criterios con que estamos evaluando la alta capacidad y la forma en que estamos discriminando a tantos niños y niñas de gran potencial creativo/productivo, desperdiciando un talento relevante para nuestra sociedad y, posiblemente, provocando que muchos de estos niños crezcan con un auto-concepto negativo del que no todos se recuperarán.

human-inteligence-k-robinson

[1] Joseph Renzulli es un psicólogo educativo americano. Desarrolló el modelo de tres anillos de la superdotación, que promovió una concepción más amplia de la superdotación. También desarrolló el “Modelo de Enriquecimiento Escolar” para el desarrollo de los talentos de los niños en las escuelas. Joseph S. Renzulli es un distinguido profesor de Psicología de Educación de la Universidad de Connecticut, donde también desempeña el cargo de director del “National Research Center on the Gifted and Talented”. Su investigación se ha centrado en la identificación y desarrollo de la creatividad y el talento en los jóvenes y en los modelos de organización y estrategias curriculares para la mejora total de la escuela. Un enfoque de su trabajo ha sido la aplicación de las estrategias de educación para alumnos con Altas Capacidades.

Es miembro de la Asociación Americana de Psicología y fue consultor de la Casa Blanca sobre Educación de los Dotados y Talentosos.

Profesor de Educación de Altas Capacidades en la Fundación Raymond and Lynn Neag
En 2009 se le otorgó el premio Harold W. McGraw, Jr. Prize in Education. A pesar de que ha obtenido más de $ 20 millones en becas de investigación, uno de sus logros profesionales de mayor orgullo fue el UConn Conexión, mentor del programa para jóvenes estudiantes dotados y el programa de verano Confratute de UConn, que comenzó en 1978 y ha servido a miles de maestros y administradores de todo el mundo.

[2] Sobre cómo entender estos valores estadísticos, puedes ampliar información en: https://aacclarebeliondeltalento.com/category/entendiendo-las-altas-capacidades/evaluacion/dos-desviaciones-tipicas/