¿Altas Capacidades y Suspensos? ¿Cuáles son las razones por las que tu hijo fracasa en la escuela?

Altas Capacidades y Suspensos

 

A punto de terminar el curso muchos padres se preguntan cómo es posible que su hijo, antaño inteligente y con buen rendimiento, tenga ahora tantas dificultades y tan poco interés por aprobar en la escuela. La tensión en casa es posible que este aumentando, pero no importa cuánto le presiones, nada parece hacer reaccionar a tu hijo. Identificado o no, son muchos los niños que sus padres describen como inteligentes, que sin embargo en la escuela pasan por vagos y malos estudiantes.

Observas como tu brillante y curioso niño, apasionadamente comprometido con tantos intereses, se paraliza cuando tiene que realizar algún proyecto o tarea de la escuela. Tratas de engatusarle, le sobornas, amenazas, castigas, pero nada funciona.

Muchos niños suspenden alguna vez, pero algunos parecen desarrollar un patrón crónico que incluye evasivas, desorganización, y esfuerzos de última hora cuando el plazo del examen o para presentar la tarea están encima.   Antes de que regañes a tu hijo una vez más, salgas corriendo a comprar otro libro de autoayuda, o empieces a golpearte la cabeza contra la pared, quizá podemos actuar sobre las razones de esta continua dilación y desidia.

Por lo general, hay uno o más factores que contribuyen a esta actitud :

  • Distractibilidad

    – Algunos niños de alta capacidad están tan inmersos en sus intereses que tienen dificultad para concentrarse en las tareas que les encomiendan en la escuela. Se distraen fácilmente con ideas o proyectos que para ellos resultan mucho más atractivos. La sobre-programación puede exacerbar este problema. Libérale de actividades adicionales, extra-escolares, competiciones y otras distracciones que le alejarán de sus estudios.

    Sin embargo, este comportamiento distraído puede surgir aún cuando no existan todas estas actividades, cuando el niño/a descubre sus verdaderos intereses y éstos no encuentran desarrollo dentro del aula. De allí la importancia de que el aprendizaje y el curriculum académico conecte con los intereses de los alumnos para motivarles y “engancharles”.

  • Desorganización

    – Muchos niños de alta capacidad -hablamos de los niños de alta capacidad viso-espaciales– comparten también una falta de capacidades organizativas y de planificación eficientes y pueden carecer de habilidades de gestión del tiempo. A pesar de la motivación para completar un proyecto, pueden sentirse abrumados cuando tienen que prestar atención a los detalles, la presentación o la tarea implica una planificación a largo plazo.

    La dificultad para administrar su tiempo y estructurar cómo funcionarán es con frecuencia la raíz de este problema. Los alumnos viso-espaciales requieren atención a su forma de aprender, así se indica en la legislación y así lo sugieren los principios de la educación inclusiva : Cómo ayudar a tus alumnos viso-espaciales.

  • Apatía

    – A veces los niños dotados llevan tanto tiempo aburridos y su experiencia en la escuela ha sido tan poco retadora que pierden el interés y realmente no se preocupan por la calidad de su trabajo. Retrasan la finalización de las tareas porque el trabajo para ellos no tiene sentido. Prefieren participar en una multitud de otras actividades que “desperdiciar” su tiempo en fichas repetitivas o ejercicios poco desafiantes que resultan o parecen demasiado fáciles.

    Proponerles progresivamente tareas cada vez más desafiantes, que impliquen procesos de pensamiento superior, que conecten los proyectos escolares con problemas reales en el mundo exterior, que les permita aplicar el aprendizaje de forma inmediata, y entender que su “despertar” puede no ser inmediato, sino que necesitarán un proceso más o menos largo en función de cada niño para volver a “activarse”, es la respuesta a esta apatía.

  • Éxito pasado

– Para muchos niños de alta capacidad sacar buenas notas sin mucho esfuerzo ha sido la tónica general en todos sus años de escolaridad. Si la exigencia no ha estado a su nivel, si su rendimiento se ha evaluado sólo en relación a la media esperada, la lección que ellos han aprendido es que haciendo el trabajo en el último momento y  sin dedicar demasiado esfuerzo, pueden aprobar.

Para muchos su experiencia académica les ha enseñado que terminar las tareas en el último minuto no disminuye la calidad de su trabajo ni afecta al resultado final. Saben que pueden hacerlo mejor, pero también saben que nadie les va a exigir o valorar un mayor esfuerzo. Y con un historial de excelentes calificaciones detrás de ellos, se dan cuenta de que no tienen que trabajar muy duro para pasar. La respuesta entonces es exigir al nivel de cada niño y estimularles para que den lo mejor de sí mismos, no para que alcancen un nivel medio que puede estar por debajo de su capacidad, como hizo este fantástico maestro de infantil :

 

  • Rebelión

    – Esta actitud pasiva y dejarlo todo para el último momento puede también ser una expresión de resistencia o silenciosa rebelión contra la obligación de tener que realizar continuamente tareas que no suponen para ellos un reto, no les estimula, no les interesa. Es una forma de devaluar el proyecto, minimizando su importancia, y expresando ira por tener que trabajar en algo poco atractivo. Incluso si el proyecto es finalmente completado, retrasarlo hasta el último minuto es una forma de protesta silenciosa con la que el niño se siente empoderado.

  • Perfeccionismo

    – Las altas expectativas de éxito que suelen verterse sobre estos niños, tanto en la familia como en la escuela, pueden crear ansiedad y un deseo de retrasar aquello  que le genera esta ansiedad. Cuando los niños dotados no creen que puedan sobresalir en una tarea determinada, no están seguros de su propia capacidad o se les esta exigiendo un nivel de excelencia en áreas que no corresponden a sus capacidades particulares, retrasan esta ejecución hasta el último minuto posible, lo que a su vez aumenta la ansiedad y reduce las probabilidades de éxito.

    Reducir esta responsabilidad, trabajar juntos y hacerle ver, con nuestro lenguaje verbal y corporal, que no les estamos valorando por sus resultados, o que no están obligados a ser excelentes en ningún sentido, que tienen derecho a equivocarse y que están en la escuela para aprender, caerse, errar, y fallar, igual que los demás niños, puede hacer cambiar su actitud hacia los trabajos : Cuando dejé de ser super y volví a ser un niño como los demás

  • Autosabotaje

    – Algunos niños dotados (y en particular los adolescentes dotados) tratan de ocultar sus habilidades a otros. En un intento por mezclarse, pueden disfrazar sus talentos, desempeñarse mal y desprenderse de los éxitos o buenos resultados académicos. Dejar los trabajos para el último momento puede reflejar su ambivalencia frente a este dilema e incertidumbre sobre si minimizar sus habilidades o vivir de su potencial. Y si la calidad de su trabajo sufre, entonces pueden perpetuar la imagen que quieren transmitir.

    La escuela debe ser un lugar que anime a todos los niños a mostrar el máximo de sí mismos, donde aquellos que más se esfuerzan son los más valorados pero también donde la diversidad es entendida. de tal modo que todas las habilidades tienen el mismo valor. Trabajar por este cambio cultura es el primer paso para hacer aflorar el talento.

  • Inseguridad

– A pesar de sus habilidades aparentes, algunos niños dotados dudan de sus habilidades. Pueden sentirse “impostores”, sentir que no son merecedores de la etiqueta de alta capacidad, porque no destacan en las áreas que la escuela apunta como más destacables o así lo perciben ellos. Así, están constantemente preocupados de que sus insuficiencias sean “descubiertas” en cualquier momento. Ellos creen que tienen una imagen que defender y si fracasan de alguna manera, creen que serán señalados como un fraude. Retrasar la finalización de un proyecto es un medio para evitar la ansiedad inevitable que surge cuando se enfrentan a este miedo.

  • Vergüenza

– Junto con la inseguridad, algunos niños de alta capacidad experimentan sentimientos de vergüenza si no logran sobresalir. Sobre todo cuando sus destrezas no correlacionan con las valoradas en el aula, es decir, cuando estamos ante modelos de enseñanza tradicionales. Ellos reaccionan como si esto fuera una acusación contra su inteligencia y sospechan que otros los considerarán inadecuados. Como resultado, la dilación puede ser una excusa; Si un grado menos que perfecto se atribuye a un esfuerzo apresurado, de última hora, entonces el niño puede excusarse a sí mismo argumentando que fue la falta de tiempo y no su capacidad la verdadera culpable.

  • Depresión

– Ocasionalmente, la dilación puede ser un síntoma de depresión. Sin embargo, por lo general coincide con otros signos, como la retirada y el aislamiento de los compañeros, tristeza aparente, cambios en los patrones de alimentación y sueño, y la irritabilidad. En estas situaciones, la dilación de los trabajos puede ser un reflejo de sentimientos de desesperanza y una percepción de que el trabajo escolar carece de significado.

Clasificar la causa de la dilación de su hijo es el primer paso hacia el trabajo en el problema. Las medidas a tomar dependerá de las causas que estén provocando esta falta de implicación. Claramente, un niño cuya dilación es el resultado del perfeccionismo y la vergüenza necesitará un acercamiento diferente que uno cuya preocupación primaria es  la apatía o la falta de reto de los trabajos a realizar.

Recopile información, hable con su hijo, escuche lo que su hijo piensa. Tomar una decisión sobre si el problema es conductual (hábitos, distracción, gestión del tiempo), basado en la escuela (aburrimiento, reto, apatía) y / o el resultado de la ansiedad o la depresión. Determine si la intervención debe ocurrir en el hogar, en la escuela o en ambos, y si un consejero, un psicólogo escolar o un terapeuta ayudarían a resolver el problema.

En muchas ocaciones hemos insistido en la necesidad de que los niños de alta capacidad reciban, desde sus primeros años de escolarización, una educación a la altura de su capacidad, que suponga un reto, un esfuerzo y les obligue a tener que superarse constantemente : lo que los niños de alta capacidad no aprenden

Pero en pocas ocasiones esto es así, pues muchos no son identificados y los que si lo son suelen recibir por respuesta una mayor cantidad del trabajo con el mismo nivel de dificultad y complejidad, sin entender que su mayor desarrollo cognitivo les lleva precisamente a necesitar un mayor reto intelectual, un aprendizaje más complejo y profundo :  Convertir mi Escuela en un Centro para el Desarrollo del Talento (4/4)

Al mismo tiempo el sistema les exige, como muestra de su capacidad, un rendimiento excelente, constante y global, que no corresponde ni con su potencial, ni mucho menos con las medidas que la escuela toma para llevar ese potencial al nivel de excelencia exigido : Convertir mi escuela en un centro para el desarrollo del talento (1/4)

Cuando no además un nivel de creatividad que antes se ha preocupado de apagar : Capacidad, Creatividad, Compromiso. ¿Qué estamos midiendo?

Suponer que los niños son vagos sin ahondar en las causas de su falta de interés o rendimiento son muestra de lo mucho que nos falta aún para ser una escuela inclusiva, pues, lejos de adaptar nuestros métodos y niveles de exigencia y reto a las capacidades, intereses, y habilidades de cada niño, entender su estilo de aprendizaje y procurar que la escuela sea una experiencia enriquecedora para todos ellos, nuestras aulas sólo se enfocan en trabajar porque todos los niños convergan hacia un modelo de niño adaptado, aplicado y secuencias, aplicando la misma fórmula y el mismo nivel de reto para todos por igual, aspecto sobre el que reflexionemos en estas dos entradas :

¿Qué incluye la inclusión?

Como Gepetto y su Pinocho

 

Articulo original : https://giftedchallenges.blogspot.com.es/2014/03/ten-reasons-your-gifted-child.html

COMO GEPETTO Y SU PINOCHO…

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“Como Gepetto, nuestro sistema ha diseñado un modelo de niño perfecto y, viendo que muchos niños quedan fuera de este modelo, genera herramientas, adaptaciones, metodologías para ayudar a todos a converger hacia nuestro modelo”.

La problemática que no sólo los niños de alta capacidad, sino todos nuestros alumnos y en especial los que no tienen un estilo de aprendizaje que encaje con el modelo de enseñanza secuencial y repetitivo, se encuentran en muchas de nuestras escuelas no es otra que la falta de respeto -conocimiento- hacia el deseo, la necesidad, de desarrollar nuestro potencial individual que compartimos todas las personas.

Cuando esta necesidad no se satisface se genera un desequilibrio emocional y social con diversas consecuencias. El acoso, el fracaso escolar, la desmotivación, la mala educación, la falta de implicación y responsabilidad, problemas de ansiedad y mal comportamiento, dificultades de atención …. Muchos debates sobre educación quedarían solventados si nuestra mirada estuviera puesta en el desarrollo del potencial de cada alumno en lugar de en obtener un consenso sobre cuál es la mejor medida a adoptar.

¿Cuándo deben aprender a leer los niños?

¿En qué medida debemos utilizar las Tics?

¿Por qué nos decantamos, por el ajedrez, la robótica, el teatro…?

¿Cuál debe ser el criterio de agrupamiento cuando trabajamos por proyectos?

¿Cómo trabajar la cohesión del grupo?

¿Cuál debe ser el criterio de evaluación?

¿Cuáles deben ser los contenidos de primaria, o secundaria? ¿Cuáles las opciones de secundaria o bachillerato?

¿Qué medidas tomar contra el acoso escolar, el fracaso, el abandono?

La Rebelión se estrena con este artículo, en el día de su 2º cumpleaños (el pasado 7 de Junio) como colaboradora de la revista INED21 de gran alcance y prestigio entre la comunidad de docentes de habla hispana. En él abordamos estos temas y reflexionamos sobre los objetivos de la educación, planteando el desarrollo del talento como la verdadera herramienta de la inclusión. En su primer día de publicación, ya alcanzó las 20.000 visitas y por este interés que ha suscitado lo queremos compartir con vosotros hoy:

Pincha en el enlace para acceder al artículo completo:

 Leer Artículo “COMO GEPETTO Y SU PINOCHO”

 

Por cierto ¡ FELIZ CUMPLEAÑOS REBELDES!

2 años

¿Qué Necesitan Aprender Nuestros Alumnos para el Futuro?

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Educar para un Mundo Cambiante.

David Perkins

Todos somos conscientes del escaso impacto que nuestros estudios de primaria y secundaria han generado en nuestra vida personal y profesional posterior. Muchos hemos escuchado aquello de que “olvidamos el 90% de lo que aprendemos en la escuela”, y lo olvidamos porque sólo nos resulta relevante hasta el momento de aprobar los exámenes.

También oímos cansinamente que la mitad de trabajos para los que estamos educando a nuestros hijos hoy, no existirán mañana y que estamos en una época de profunda transformación del mercado y, por tanto, de las empresas y profesionales. La explosión de la digitalización y robotización amenaza con una pronta desaparición a todas las tareas y trabajos basados en la repetición y la memoria, en la mera acumulación de contenidos. Más aún, hoy los robots ya son capaces de comunicarse, empatizar y aprender de su entorno, lo que supone un gran reto para muchos profesionales. Hasta aquí nada nuevo.

Pero en el artículo de hoy os queremos desgranar el contenido de un libro imprescindible no sólo para los profesionales que se dedican a la educación, sino para las familias que tenemos que acompañar este cambio y, ojála, que también para algún responsable encargado de diseñar los curriculums académicos. Imprescindible porque en verdad nos aporta las claves para dar respuesta a las grandes cuestiones que hoy se plantean sobre educación.

Conocimos a su autor, David Perkins, el pasado mes de Febrero, en una formación y debate sobre educación, destrezas y contenidos. David es co-fundador del Proyecto Zero de la Universidad de Harvad, un proyecto que recoge iniciativas y promueve investigaciones sobre el impacto de la educación y los modelos educativos de todas partes del planeta. Es de algún modo una propuesta que “viaja al futuro” y nos advierte de las claves para prepararnos y poder enfrentarnos a él con la debida fortaleza y anticipación.

“Future Wise” (*)

(extracto de las primeras páginas de este libro, disponibles para su descarga libre en : “primeras páginas de Educar para un mundo cambiante. David Perkins”

“Una mano se agita perezosamente al fondo de la clase. Llevas dando clase el tiempo suficiente como para saber con bastante seguridad que la mano se levantaría en cuanto empezaras con el tema, y así ha sido. Con insufrible indolencia, además. Le haces una seña al dueño de la mano en alto: “Oigamos lo que tiene que decir”. Y como es natural, sabelotodo dice: “¿Por qué tenemos que saber esto?”. No siempre tenemos una buena respuesta ante la dichosa pregunta, y en su lugar improvisamos una contestación en una situación ciertamente incómoda: “Porque es uno de los puntos de la unidad que hay que cubrir”; “Porque saldrá en el examen”; “Porque te hará falta para el año que viene”.

“La pregunta, al igual que la caja de Pandora, da lugar al caos, sobre todo si la tapa se queda abierta el tiempo suficiente como para formar un problema realmente grave. Pero ¿qué fue lo que llevó a Pandora a realizar tal transgresión? La curiosidad. Una curiosidad lo bastante fuerte como para empujarla a traspasar los cánones establecidos y desafiar los límites. Al fin y al cabo, la condición humana se basa en la curiosidad, …”

“¿Se te ocurre una pregunta más importante en relación con la educación? Al fin y al cabo, la pregunta en sí es una versión de una de las cuestiones más importantes sobre educación : ¿qué merece la pena aprender en la escuela?”.

El Universo en Expansión de lo que vale la Pena Aprender

En las antiguas Grecia y Roma, en la China ancestral, y todas las primeras “escuelas” el contenido, las materias de estudio, se abordaban desde la curiosidad del alumno en interacción con el maestro, una enseñanza generaba miles de preguntas y éstas llevaban al grupo a explorar nuevas áreas de conocimiento, desde la observación, la reflexión y el debate. Los maestros eran conocidos, venerados y buscados por aprendices de todo el mundo, que recorrían grandes distancias en busca del saber que cada maestro albergaba.

Después vino la escuela pública. Era necesario llevar la escuela a todos los niños, pobres y ricos y con independencia de su estatus de origen. Lo que no era necesario fue quitar a los maestros la responsabilidad de generar los contenidos y la interacción con sus alumnos y que ésta pasara a ser definida por un grupo de políticos más o menos interesados que acometieran el absurdo de definir un único curriculum para todos los niños, no importa sus intereses, habilidades, prioridades, entorno o desarrollo.

El aprendizaje dejó entonces de ser fruto de la curiosidad y por tanto de servir al desarrollo individual de cada niño, para pasar a ser algo obligado, limitado, estandarizado, fruto más de la necesidad de homogeneizar al alumnado y anular la capacidad del maestro para generar una comunidad de aprendizaje libre, motivadora, enriquecedora.

Durante los siglos XIX y XX, siglos de expansión empresarial y de los mercados pero también de guerras e innovaciones, la seguridad de tener un puesto de trabajo primaba sobre nuestro deseo de desarrollo, y además era algo viable. Estudiar y tener un título te permitía progresar, tener un hogar, un coche, vacaciones, sueldo fijo, seguro médico, asegurarte una pensión y una vida sin sobresaltos.

Este modelo se esta derrumbando y para nuestros hijos ya no existirá. Las empresas ya no demandan títulos ni conocimientos memorizados, demandan creatividad, iniciativa, emprendimiento, cooperación, conectividad, innovación, productividad, eficacia, valor. Y estas habilidades no se desarrollan en un modelo de escuela donde el alumno es un sujeto pasivo que asume los contenidos sin cuestionarlos, sin criticarlos, sin utilizarlos, sin creatividad, sin curiosidad.

Es hora de volver al concepto de escuela tradicional, una comunidad de aprendizaje donde se exploran contenidos desde la curiosidad y los intereses de los alumnos, a través del pensamiento crítico y creativo. Una escuela en la que el maestro recupera las funciones de mentor, guía, incitador, propulsor, generador, catalizador. Una escuela donde los protagonistas deciden qué aprender y cómo. Una escuela que rompe los límites de todo lo establecido:

“Aunque en la mayoría de los casos el currículum sigue el camino tradicional, hay docentes y centros educativos que han demostrado su superioridad al sobrepasar los límites de lo que normalmente se enseña. Hay al menos seis grandes corrientes, según el aspecto de los límites que se excedan”:

  • “MÁS ALLÁ DE LAS HABILIDADES BÁSICAS : Cultivar el pensamiento crítico y creativo, las habilidades y disposiciones colaborativas, el liderazgo, el emprendimiento, así como otras habilidades y disposiciones relacionadas que apelan con fuerza al hecho de vivir y mejorar en la era actual”.

 

  • “MÁS ALLÁ DE LAS DISCIPLINAS TRADICIONALES : Buscan disciplinas renovadas, híbridas y menos familiares. La atención se centra en temas como la bioética, la ecología, teorías recientes extraídas de la psicología y la sociología, y otras áreas dirigidas a las oportunidades y los desafíos de nuestro tiempo”.

 

  • “MÁS ALLÁ DE LAS DISCIPLINAS INDIVIDUALES : Buscan temas y conflictos interdisciplinares. Muchos currículos enfrentan a los alumnos con desalentadores conflictos contemporáneos de marcado carácter interdisciplinar, como por ejemplo, las causas y posibles soluciones de la pobreza o los elementos de compensación entre diferentes fuentes de energía”.

 

  • “MÁS ALLÁ DE LAS PERSPECTIVAS REGIONALES : Buscan perspectivas, conflictos y estudios globales. La atención se dirige no solo hacia asuntos locales o nacionales, sino también globales, como por ejemplo la historia universal o el sistema económico interactivo global o los posibles significados de ser un ciudadano global”.

 

  • “MÁS ALLÁ DEL DOMINIO DEL CONTENIDO : Buscan aprender a pensar en el contenido adaptándolo al mundo real. Los educadores animan a los alumnos a observar dónde conectan contenido y situaciones de la vida real, ofrecen información valiosa y empujan a actuar de forma productiva”.

 

  • “MÁS ALLÁ DEL CONTENIDO PRESCRITO : Buscan que haya una variedad de contenido más amplia. En algunos entornos, los educadores apoyan y dirigen a los alumnos en la elección del contenido educativo que excede con mucho el uso típico marcado por las asignaturas optativas”.

 

“Juntas, estas seis tendencias reflejan una preocupación por la estructura de la educación. Lo que las convenciones marcan que hay que enseñar puede no servir para desarrollar el tipo de ciudadanos, trabajadores e integrantes de familia y comunidad que queremos y necesitamos. Las habilidades básicas de lectura, escritura y aritmética, por muy sólido que sea su desarrollo, no bastan. Las disciplinas ya conocidas en su versión tradicional, distribuidas en silos independientes, constreñidas por las perspectivas regionales, que se enseñan a todos los que llegan a la comunidad educativa por motivos de comprensión académica, única y exclusivamente, no bastan. El universo de lo que se considera necesario aprender se está expandiendo”.

Yo no voy a decirte qué es lo que merece la pena aprender

Perkins en su libro no nos responde sobre qué exactamente merece la pena aprender. Esta pregunta sólo puede ser respondida de forma individual inmerso en una comunidad de aprendizaje. El aprendizaje es un proceso individual y nadie puede dirigirlo desde fuera. Podrán definir qué enseñar, pero no qué aprendemos.

Por tanto, para el autor, “no consiste tanto en encontrar la respuesta más adecuada como en dejar atrás las malas respuestas. (…) Por consiguiente, en vez de prescribir una lista de temas que sería importante aprender, la misión de este libro consiste en explorar formas mejores de responder a la pregunta. (…) Como una especie de caja de herramientas compuesta por conceptos claves y formas de priorizar que nos ayuden a encontrar mejores respuestas a lo que merece realmente la pena aprender en clase, en nuestras escuelas, nuestros sistemas escolares y nuestros países”.

Nuestros niños se enfrentarán a una sociedad compleja por la velocidad a la que se mueve todo y que hacen tambalear los pilares básicos de la educación tradicional : el curriculum, los agrupamientos, la metodología, la función del maestro/profesor, la evaluación. 5 elementos que hasta ahora han supuesto los limites dentro de los cuales debía suceder el aprendizaje que deben romperse pues sólo trasgrediendo los límites podemos dar una respuesta adecuada para re-imaginar la educación que nuestros hijos necesitan.

No sólo los educadores sino en especial los padres, las familias, tenemos que romper nuestras propias barreras y apostar por una educación más libre y no coartada por las notas, los libros de texto y el curriculum. Confiar en los niños, en su curiosidad, en sus ganas de aprender, pero de aprender cosas que a ellos les interesa y les hacen sentir valiosos.

  • El índice de este libro ya nos revela un contenido muy prometedor. Si queremos cambiar la educación, si nos importa el futuro de las nuevas generaciones, este libro es sin duda, de lectura imprescindible:

    – Introducción : Aprender para el mañana

    – Un aprendizaje que merece la pena para toda la vida: qué lugar ocupa el conocimiento en la vida del estudiante

    – Programas de aprendizaje: la beneficiosa combinación de logros, información y competencia

    – Grandes temas de comprensión: aprendizaje que merece la pena para la vida del estudiante

    – Grandes preguntas: aprendizaje más allá de lo establecido y conocido

    – Aprendizaje para la vida: qué merece la pena aprender

    – Los siete mares del conocimiento: aprendizaje para toda la vida procedente de diversas disciplinas

    – Formas de conocer: potentes patrones de pensamiento procedentes de diferentes disciplinas y de otros conocimientos

    – Montones de conocimiento: organizar el contenido a lo largo de años de educación

    – Grandes destrezas: habilidades para el siglo XXI

    – El conocimiento en el camino hacia la sabiduría

Ver el libro

Aprendiz Viso-Espacial. Técnicas de Aprendizaje que funcionan. (1/2)

Aprender por gráficosSe estima que un 60% de los niños de alta capacidad y un 30% de todo el alumnado, son visoespaciales. Algunos autores como Jean Collicot, hablan incluso de un 80%. No sólo muchos de los niños de alta capacidad – aquellos que pasan desapercibidos en el aula porque no encajan con el cliché de niño “superdotado”, aquellos con una mayor capacidad creativa y divergente-, sino también los niños con dislexia, niños con déficit de atención, déficits en el procesamiento central, problemas auditivos y otros tantos, transcurren por nuestras aulas sintiéndose no valiosos, porque no se les da la oportunidad que merecen para expresar sus ideas en la forma que es más propia para ellos, porque la escuela no abre sus métodos de aprendizaje y respuesta a otras opciones que no sean la memorización, la repetición, la expresión escrita y el aprendizaje vía lectura.

Los niños viso-espaciales merecen la misma oportunidad. En ellos encontramos a las mentes más creativas, y a un potencial de talento e imaginación que necesita ser incorporado en el aula. En la era de lo visual, desarrollar estos talentos se hace aún más necesario. Pero sobre todo hablamos de darles la oportunidad de desarrollar una auto-estima positiva a través de valorar sus capacidades y generar un entorno donde se sientan seguros para expresar toda su creatividad.

Extracto del Capítulo 13 del libro “Upside-Down Brilliance, The Visual-Spatial Learner”, de Linda Silverman. Ph.D. Psicología y directora del Center for Gifted Children de Chicago. (USA)

Divide la clase en 3 grupos, aquellos que se identifican más con los aprendices viso-espaciales, los que se identifican con las características de los auditivo-secuenciales y aquellos que comparten ambas. Así podrás saber qué porcentaje de tu aula necesita estas adaptaciones y si les preguntas a ellos, quizá también te puedan decir qué forma de aprendizaje funciona mejor con ellos.

También puedes adoptar estos 5 puntos básicos en el aprendizaje de los niños viso-espaciales:

La relación con el maestro.

Los estudiantes Viso-Espaciales (VSL) prosperan más cuando cuentan con maestros que les aprecian y se marchitan con aquellos que no toleran sus peculiaridades. En pocas ocasiones generan una actitud neutral. Sí, realmente son un reto en las aulas tradicionales, pero también pueden ser una delicia, con sus originales ideas, su creatividad infinita, sus respuestas impredecibles, su gran sentido del humor y su deslumbrante despliegue de excusas para no hacer su trabajo. Desde luego que dan vida al aula.

Haz gala de tu sentido del humor, no sólo evitarás que te desquicien, sino que es la mejor forma de llegar a ellos. El humor activa nuestro hemisferio derecho y los estudiantes en los que prevalece el hemisferio derecho son divertidos, graciosos, y responden positivamente a aquellos profesores que usan el humor con ellos, pero ten cuidado con el humor sarcástico porque son muy sensibles.

Alguna vez, un niño VSL con pocas destrezas secuenciales se acercará a ti cabiz-bajo, temeroso de fallar, y seguro de que lo va a hacer mal. Ni siquiera lo intentará, pues para él es menos humillante no intentarlo, que intentarlo y fallar. Te costará tiempo encontrar la luz que le haga brillar, cuando su auto-estima es tan frágil. Si además han sido dañados antes, no verás su humor, su chispa ni su creatividad. Sólo verás el muro de morriña y malhumor que ellos mismos han construido para protegerse.

Con un niño así en tu aula, no conseguirás que aprenda nada hasta que no establezcas una buena relación con él. No aprenderán nada de ti hasta que no confíen en ti y estén seguros de que no les vas a hacer daño. Las niñas pueden mostrar estos signos o mostrarse ausentes o deprimidas. Ellas son especialmente vulnerables en la escuela secundaria.

Genera un entorno seguro.

La creatividad florece en un entorno seguro, en el que los niños sienten que nadie se reirá o les ridiculizará por sus ideas. Es importante crear en el aula un clima donde todos se sientan respetados y seguros, y esto es una responsabilidad de todos. Si una persona rompe el acuerdo, pone en peligro la seguridad emocional de todos en el aula.

El clima en el aula es particularmente importante para los niños viso-espaciales. No sólo necesitan sentirse seguros con el maestro o profesor, sino con el resto de sus compañeros. Si no están seguros de que ningún niño se reirá de sus propuestas, no compartirán sus pensamientos, ni sus vívidas y originales ideas, ni participarán en los debates en el aula ni se esforzarán en mejorar sus destrezas.

La seguridad emocional es tan importante para los alumnos de secundaria y bachillerato como lo es para los alumnos de primaria.

Una imagen vale más que mil palabras.

La estrategia más importante con estos estudiantes es recordar que ellos aprenden de forma visual, y cuánto más material visual utilices más y mejor aprenderán. Usa mapas, globos, diagramas, gráficos, demostraciones, fotografías, dibujos, experimentos, actividades físicas, dramatizaciones, mapas mentales, videos, películas, diapositivas, ordenadores, juegos, videojuegos, códigos de color, construcciones, animaciones, material manipulativo.

Puedes pedir a tus estudiantes y sus familias que aporten sus propios recursos, experimentos, fotografías y vídeos de sus viajes. Puedes también buscar recursos en los museos, institutos tecnológicos, etc.. O pide a los niños que hagan dibujos sobre sus pensamientos e ideas, después pídeles que expliquen sus dibujos al aula, a un pequeño grupo o a un compañero. Permíteles hacer diagramas de sus ideas y respuestas en lugar de escribirlas. Enséñales a tomar notas visuales. Anímales a que tengan un cuaderno de bocetos para apunten con dibujos todo el flujo de ideas que generan, y no pierdan ninguna.

Hacer bocetos de las ideas puede ser una herramienta de pensamiento en cualquier materia. Los bocetos de ideas se usan para aclarar un pensamiento más que para comunicarlo. Por ejemplo, cuando un estudiante tiene problemas para entender un concepto, hacer un boceto o esquema le ayudará a clarificarlo. Hacer mapas en las clases de historia donde se vea la evolución de fronteras, o el avance de las tropas o los viajes de los exploradores. Introducir nuevos conceptos en la clase de lengua usando diagramas en forma de árbol. Dibujar las partes y el funcionamiento de una célula en lugar de tener que describirlas con palabras…

Una cuestión de tiempo.

Los niños VSL entran en pánico cuando saben que están siendo cronometrados y literalmente se bloquean. No pueden acceder a sus conocimientos ni son capaces de encontrar las palabras. Necesitan un entorno de aprendizaje menos estresante. Si tienes un estudiante que se bloquea en los exámenes, parece pensar despacio, siempre es el último en acabar los ejercicios, o su escritura es lenta y dificultosa, solicita una evaluación. Un estudiante con déficit en la velocidad de procesamiento, los alumnos con dislexia, déficit de atención y los muy despitados, necesita adaptaciones como :

  • Pruebas o exámenes sin límite de tiempo.
  • Más tiempo para acabar los trabajos de clase
  • Permítele presentar los trabajos con un ordenador.
  • Permítele acabar los trabajos en casa.
Técnicas Inductivas.

En “Pensar en imágenes”, Temple Grandin afirma que los aprendices VSL aprenden de forma inductiva. Los métodos deductivos funcionan mejor para los aprendices auditivo-secuenciales. La deducción implica aportar a los estudiantes el principio general para más tarde hacer que practiquen con ejercicios hasta que la regla es aprendida. La inducción implica dar a los estudiantes distintos ejemplos y dejar que ellos lleguen por si mismos a la regla general. Los aprendices VSL tienen una gran capacidad para ver los patrones y las relaciones, por eso aprender mejor llegando sólos a los conceptos.

Por ejemplo, en lugar de explicar la regla conmutativa y después pedirles que trabajen con varios ejercicios, muéstrales los ejemplos y pregúntales que encuentren la regla que se cumple. En lugar de explicarles qué es un adverbio y pedirles más tarde que lo definan, muéstrales varios adverbios y pídeles que los distingan de palabras que no lo son. Enséñales a ordenar la información en diagramas, esquemas, gráficos.

Las propuestas son simples, pero para estos niños suponen la diferencia entre el fracaso escolar o pasar por la escuela de forma triste y apagada, o brillar con luz propia. Entre una autoestima dañada y un auto-concepto fuerte y seguro.

No olvides consultar otras propuestas para ayudar a los niños VSL en el aula en los artículos:

Cómo ayudar a tus estudiantes Viso-espaciales (1/2)

Cómo Ayudar a tus Alumnos Viso-Espaciales (2/2) 

LET ME BE MYSELF: El mundo interior de los introvertidos.