¿Por qué se envidian las Altas Capacidades?

¿Estamos menos valorando los efectos de la envidia en nuestros hijos?

¿Un tópico tabú?

He acudido a muchas conferencias y leído muchos libros sobre superdotación y altas capacidades, pero hay un tema del que se habla muy poco, y son los efectos sociales y emociales que tiene sobre los niños de altas capacidades la envidia que sufren por parte de la sociedad. Es como si esperásemos que, al no hablar de ello, lo hiciéramos desaparecer, y no correremos el riesgo de ser acusados de engreídos.

Advanced Squelching

Viñeta : Avanzado. – No estoy seguro sobre que hacer con mi hijo en primer grado -¿Cuál es el problema? – Ya puede chapotear como los de grado 8 – ¿Y eso es un problema? – Pero la escuela no esta dispuesta a avanzarle – Mi hijo va retrasado en chapoteo, pero a nadie le importa que es un artista.

Hace unos meses, me sentí en shock por el candor y el auto-reconocimiento de Joyce Slaton, en su post:, “I hate hearing about your gifted child.” (Odio oír hablar de tu niño superdotado), donde, entre otras cosas dice:

“Entiendo que las mamás estén orgullosas y, ciertamente, no me importa escuchar otro tipo de logros, es el tema de las altas capacidades la que realmente me enerva…. Pero.. ¿porque estoy comparando? ¿A quien le importa? ¡Ser normal es bueno! ¡Ser normal es genial! ¡Ser normal es lo que yo pedí!.. pero es mentira. Yo pedí algo que fuera mejor que normal. Yo quería la super-increíble-niña que iba a probar al mundo que mis genes son de “5 estrellas” (créanme, sólo al escribirlo ya me di cuenta de lo estúpido que esto suena). Quizá por eso me siento tan vulgar cuando una mamá que conozco presume sobre los logros y avances de sus niños. Se dan cuenta los que presumen que me mantengo en silencio y me siento abatida, mientras escucho? Intento que no se me note. Se que las otras mamás simplemente, están emocionadas y orgullosas, y se que yo haría lo mismo si tuviera tantas cosas de las que presumir”

Este post generó más de 400 comentarios, mostrando cuántos padres se sentían exactamente igual. Pero también hubo muchos comentarios de padres de niños de altas capacidades que expresaron lo injusto que les parecía que se les acusara de estar presumiendo o pavoneándose.

Bored

Viñeta : Aburrido. – Mi hijo se aburre mucho en clase – ¿Porqué? – Ya sabe todo lo que enseñan – Porque no le avanzas un curso, eso ayudo a mi hijo – De ninguna manera, yo jamás le haría “eso” a mi hijo.

La envidia intermedia entre el propio interés y el interés del grupo, dentro de nuestro círculo social

Aquí me quiero centrar en la pregunta que se hace Joyce “¿Porqué estoy comparando?¿A quién le importa? Y para contestar esto, antes nos deberíamos preguntar “¿Porqué sentimos envidia los humanos?

La envidia puede ser definida como los sentimientos, pensamiento y comportamientos que afloran cuando tus cualidades personales, posesiones o logros no están a la altura de aquellos que significan algo para ti (Salovey & Rodin, 1985; Siver & Sabini, 1978).

La envidia tiene aspectos positivos y negativos. En su faceta positiva, admiramos el objeto de nuestra envidia y buscamos emular a esta persona. Es la vertiente negativa la que consideramos socialmente inaceptable. Buscamos robar o destrozar aquello que es objeto de nuestra envidia. Cuanto más fuerte y negativa es la envidia que sentimos, más probable es que suprimamos la consciencia que tenemos de ella. (Silver and Sabini 1978b)

La atribución de la envidia presupone que el individuo ha sido mermado –o así lo percibe él-. Ser percibido como envidioso es doblemente perjudicial. No sólo hemos cometido un “pecado” sino que tácitamente estamos reconociendo nuestra inferioridad. Así, las personas encontramos muy difícil admitir que sentimos envidia de alguien. Salovey and Rodin (1984) destacan 3 condiciones para la envidia:

  • Baja o negativa imagen de uno mismo en relación a otra persona.
  • Alta importancia dada a este aspecto que se envidia.
  • Alto grado de relación o cercanía con la persona de referencia.

Las bases de la envidia se encuentran en el principio social de justicia e igualdad (vemos este principio en otros primates). En los grupos de primates, si un individuo toma algo más de algo, el resto recela. Para el grupo, este individuo esta cometiendo una transgresión social y son desafiados por el grupo o por otros individuos dominantes. En este sentido, el recurso de la “envidia” asegura el reparto igualitario entre todos los individuos del grupo.

La envidia también se ocupa de mantener el estatus social. Cuando el individuo que tiene más recursos tiene también un mayor estatus y puede defender dicha posición. En otras palabras, si un individuo más débil no puede desafiar al más fuerte en una prueba de dominancia, entonces, la “envidia” o pretensiones del más débil deben ser suprimidas. Esto es algo que también se observa en los humanos, que experimentan una mayor envidia de la gente con la que están en competición directa, que de personas a las que consideran están en un estatus superior (p.e. artistas de cine, o grandes científicos).

Por otro lado, donde mayor rienda suelta se da a la envidia es cuando el grupo percibe que un individuo tiene más recursos de los que, por su estatus, le deberían corresponder. Por consiguiente, el individuo que siente envidia automáticamente busca justificar sus sentimientos con el resto del grupo. Racionalizan sus reacciones atribuyendo una “trasgresión social” al individuo envidiado. Así, la envidia ayuda al individuo a transformar su interés personal en el interés del grupo. La “racionalización” del proceso también ayuda a cubrir los logros del individuo, incluso ocultarlos de la propia consciencia, especialmente cuando el sentimiento de envidia es muy intenso.

Los que sobresalen inspiran envidia.

La envidia se siente de forma justificada o no. Podemos envidiar a alguien simplemente por acumular más recursos de algo (un comportamiento sobre el que se tiene control), o podemos envidiar a alguien por ser más guapo o inteligente (algo sobre lo que el individuo no tiene control). En este caso – el de la belleza o la inteligencia- si una persona es mucho más guapa o inteligente que cualquier otro de su entorno, esta persona deberá permanentemente defender su derecho a tener este mayor nivel o estatus, y deberá saberse constantemente envidiada por sus semejantes. El grupo trabajará en conjunto para minar el estatus de la persona envidiada, y hacer que todo sea más “equitativo”. Como dijera James Fenimore Cooper “La democracia tiende a la mediocricidad, en todos los aspectos”.

Cheating

Viñeta : Haciendo trampas. – Tu hijo no puede estar en la graduación de infantil – ¿Porque no, ha asistido a las clases? – Sería hacer trampa – ¿Cómo? – Sólo tiene 4 años, no puede empezar primaria el año que viene.

Para entender las interacciones como las que se vieron en el blog de Slaton, la clave esta en que, cuando la gente siente envidia, automáticamente generan mecanismos de “racionalización” para justificar las acciones que quieren emprender y para buscar apoyos en el resto del grupo. Algunas veces estos argumentos son lógicos y apoyan el interés del grupo por el reparto de recursos, como, por ejemplo, “no es justo que Mr. X tenga más agua para su granja sólo porque vive en la cabecera del río”. Otras veces son argumentos “fabricados” que el resto del grupo reconoce como falsos y son considerados socialmente como inaceptables y fruto de la envidia. Pero también pueden ser argumentos fabricados que el grupo acepta porque son oportunas justificaciones de determinadas acciones que se presentan como “en el mejor interés del grupo”.

La envidia refuerza los estereotipos.

Esta situación tiene más probabilidades de darse cuando la persona envidiada recibe un trato de favor que no puede ser compartido con el grupo y se percibe como útil sólo para los intereses individuales de la persona envidiada. En el blog de Slaton, este trato en cuestión es el hecho de tener un niño de altas capacidades. Los padres de niños de altas capacidades no pueden compartir las especiales cualidades de sus hijos con los padres de otros niños. Aquellos que envidian a los padres de niños de altas capacidades tienden a atribuir sus sentimientos negativos a una transgresión social que atribuyen a estos padres. En este caso, el cargo que se les atribuye es el de “pavonearse” o “chulear” o “presumir”. Esto tiene sentido porque cualquier comentario sobre las habilidades sobresalientes de sus niños de altas capacidades hace surgir sus sentimientos de envidia y ellos naturalmente, quieren hacer desaparecer este sentimiento. Los padres no sólo están defendiendo su propio auto-concepto como buenos padres y personas inteligente, sobre todo defienden la buena opinión que tienen de sus retoños. El blog de Slaton es, de nuevo, un buen ejemplo de cómo funciona este mecanismo, porque ella se justifica hablando de que valora de su propia hija : amabilidad y ser considerada con los demás.

 Meeting the Principal

Viñeta : Reunión con el director. – Gracias por reunirse conmigo – Sólo quiero lo mejor para los niños – Para algunos niños, saltarse un curso es la mejor opción – Bueno, creo que en realidad es mejor “para ciertos padres”.

De hecho, incluso si los padres de niños de altas capacidades no dijeran nada sobre las cualidades de sus hijos, seguirían siendo considerados como “transgresores sociales”. La lista de estas “trasgresiones” atribuidas a los padres de niños de altas capacidades se corresponde, casualmente, con muchos de los estereotipos negativos de los que se acusa a las personas –adultos y niños- de alta capacidad :

Estereotipos negativos de las altas capacidades.

  • Son unos chulos
  • Presumidos
  • Elitistas
  • Muestran indiferencia hacia los demás
  • Genios nocivos
  • No respetan la autoridad.

Transgresiones sociales de las que, con frecuencia, se acusa a las personas de altas capacidades.

  • Chulería
  • Fardar / Presumir
  • Se sienten superiores.
  • Tramposos
  • Maltratan a sus hijos forzándolos académicamente.

Estas acusaciones de transgresión social sirve al propósito de reducir la prominencia de la envida (si a los padres de los niños de altas capacidades no se les permite hablar de sus hijos, a riesgo de ser acusados de todas estas trasgresiones, entonces no sentiré envidia) o negar el hecho de que los niños realmente sean de altas capacidades (si los padres están haciendo “trampa” y ayudando a sus hijos con el trabajo académico o “entrenándolos” de algún modo, o forzándoles de forma inhumana para que obtengan un alto rendimiento, entonces no se trata de niños realmente de una capacidad superior). Por supuesto también sirven para reducir el estatus que adquirirían los padres de estos niños, haciéndoles aparecer como padres malos y egoístas. En algunos casos, incluso sirve para justificar la exclusión social o el bullying descarado de los niños de altas capacidades y sus familias.

 Showing Off

Viñeta : Presumiendo : – Eh, tu niño sabe leer, ¿Cuántos años tiene? – Dos – ¿Ya esta en segundo de EP? Se la ve tan pequeña.. – No, tiene dos años. – ¡Presumido!

“Pero espera”, Slaton dijo: “Cuando hablan de lo que sus niños de altas capacidades pueden hacer, realmente se están pavoneando”. Así llegamos a lo que más me impresionó del post de Slaton : ¡Ella reconoce que, si ella tuviera un niño de altas capacidades, también le gustaría hablar de las habilidades de su hijo o hija! Como padres, no recibimos un manual de instrucciones sobre como criar a nuestros hijos. Tenemos que tomar decisiones sin saber las consecuencias. Todos sabemos que es imposible seguir todas las recomendaciones que existen por allí, así que tratamos de contrastar lo que hacemos con lo que hacen otros padres, para reafirmarnos –o no- sobre lo que hacemos bien o mal. ¿Lo estamos haciendo bien? ¿Están nuestros hijos desarrollándose adecuadamente? Normalmente estos mecanismos funcionan muy bien, pero, cuando un niño es de alta capacidad, se convierte en algo socialmente inaceptable para sus padres hablar de su desarrollo. Y aquí tenemos un ejemplo de lo que podría ser un escenario habitual que derivaría en sentimientos de envidia y acusaciones de presumir o de forzar al niño :

Dos mamás, Abby y Betty, sentadas en un banco en el parque. Abby se presenta y comienza a hablar del hijo de Betty:

Abby:   ¿Tu niña es aquella del vestido verde? ¿Cuántos años tiene?

Betty:    2 añitos

Abby:   Oh! (sintiéndose incomoda) la he visto leer ese cartel…

Betty:    (también se siente incomoda) ¿Es tu niña aquella del columpio?

Abby:    Si. Tiene 4 años, pero aún no lee. No creo en esas tarjetas de memoria, para la estimulación temprana. Deberíamos dejar que los niños sean niños.

Betty tiene pocas opciones para que este intercambio finalice de forma agradable. Puede dejar que la asunción de que ella entrena a su hija durante horas con fichas de memoria, cada día, y de que no la deja “ser una niña” (a pesar de la evidencia de que están pasando la tarde en el parque), persista, o puede negarla y decir que realmente su hija aprendió a leer espontáneamente, lo que podría llevar a Abby a la presunción de que es una bravuconada. Ni Betty ni Abby se sienten cómodas con esta conversación, el “guión” habitual ha fracasado para ambas y ninguna de las dos tiene el sentimiento de apoyo de la otra.

Una de las cosas que Betty intentará hacer es la de encontrar la forma de negar estar en una posición envidable. Dirá algo como, “Bueno, si al menos consiguiera que dejase los pañales”.. o “Estoy deseando que cumpla 4, todavía no duerme sola”. Esta táctica aliviaría los sentimientos de Abby, pero tiene un precio : Betty es obligada a poner el foco en los aspectos negativos del comportamiento de su hija y de expresar sentimientos negativos delante de su hija. Si esto sucede de forma ocasional, probablemente no tenga un gran impacto, pero, puesto que las habilidades de la hija de Betty son poso usuales, Betty será obligada a usar estas tácticas con mucha más frecuencia que cualquier otro padre.

La envidia afecta a las relaciones sociales de los niños de altas capacidades.

Durante los primeros años, en los niños altamente superdotados, sus altas capacidades pueden ser muy aparentes debido a un desarrollo precoz de su lenguaje y conversación, lectura o habilidad con los números. Los niños de altas capacidades pueden también tener otros comportamientos diferentes, como niveles altos de actividad y alerta que hace de su crianza un reto mayor. Estas habilidades precoces generan un conflicto con el amplio concepto social que supone un obstáculo para el desarrollo del auto-concepto real y verdadero en adultos. Los padres de niños de altas capacidades reconocen sentirse incómodos hablando de las habilidades de sus hijos con otros padres. Otros adultos pueden reaccionar de forma extraña hacia los niños, por ejemplo, un niño de dos años leyendo las etiquetas en el supermercado, puede llamar la atención de otros adultos. Esta atención es, a veces, positiva: “Uauh.. ¿Cuántos años tiene? ¿Sabe leer de verdad? ¡Que niño tan listo!” o negativa “¡Como puedes hacer eso a tu propio hijo¡ ¡Deberías dejarse ser un niño, y no forzarle a leer todo el día!. Por desgracia, incluso la respuesta positiva no provoca un sentimiento sano de auto-concepto, porque cuando las habilidades de un niño son constantemente destacadas, el niño concluye que son los aspectos más importantes de si mismo, y, quizá, la única faceta de si mismo que es apreciada. La respuesta negativa –que siempre es generada por una actitud de enjuiciamiento y enojo, también es perjudicial para la relación padres/hijos y para la confianza del niño en otros adultos.

Los niños altamente superdotados o talentosos que tienen habilidades muy lejos de las ordinarias, pueden inspirar grandes muestras de envidia en adultos. Un niño que aprendió a leer antes de los 3 años, obtuvo una beca para entrar de forma adelantada en infantil. Cuando llegó el momento de la preciosa pequeña “graduación” en primavera, un padre se quejó de su participación, argumentando que realmente no podría graduarse porque era muy pequeño, y que permitirle graduarse sería tramposo puesto que él no había pasado por todos los pasos que su hijo había tenido que pasar. Debo añadir que en el estado en que esto ocurría, la etapa infantil no es obligatoria por lo que no hay requisitos concretos exigidos para esta etapa. Aquí, los padres del niños de altas capacidades fueron acusados de una transgresión social (fabricada), y el resto de padres consiguieron reclutar aliados entre el personal de la escuela para convenceros de que fuera excluido de la ceremonia de graduación.

Top Dog

Viñeta. El mejor. – ¿Asi que supongo que ahora te crees el mejor de todos no? – ¿Que pasa? ¿Es que no se te ocurre ninguna contestación? – Pues no serás tan listo después de todo.

La etapa de primaria marca las primeras relaciones de amistad de los niños. Desafortunadamente, para los niños de altas capacidades, la mayoría de sus relaciones se generan en la escuela. En el contexto escolar la competición y comparación de las habilidades de cada niño son más notables que durante entornos de juegos. La agrupación bajo criterios de edad contribuye a esta comparación, ya que se espera que todos los niños del mismo curso adquieran los mismos conocimientos y habilidades. Los niños son conscientes de los logros del resto de niños en la escuela, y aquellos que obtienen mayores logros son, con frecuencia, objeto de bullying o acoso. Es muy probable que este acoso sea el producto de la envidia. Los acosadores buscan minimizar o eliminar el estatus de sus objetivos, dominándoles físicamente o minando sus relaciones sociales.

Los niños de altas capacidades también tienen que lidiar con las relaciones con sus maestros. Por desgracia los profesores no son inmunes a los sentimientos de envidia, lo que genera conflictos que los niños deben resolver. Podrías pensar que la envidia de los profesores podría manifestarse por la percepción de los niños de altas capacidades como trasgresores sociales, y, en efecto, las investigaciones lo corroboran (Geke & Gross, 2008). Aunque los profesores no reconocieron directamente sentimientos de envidia, si manifestaron temor a que los niños de altas capacidades minaran su autoridad en el aula (basado en el estereotipo de que los niños de altas capacidades son subversivos y anti-sociales). Los niños de altas capacidades que muestren conocimientos más amplios sobre determinados temas que los propios profesores pueden amenazar la imagen del profesor. Pero los niños no se dan cuenta de ello y, creyendo ayudar, corrigen al profesor delante de toda la clase, minando el estatus del profesor.

Ruining the Curve

Viñeta : – Lo hiciste perfecto de nuevo – Hice un buen trabajo. – Y quiero que sepas…. – “Mi profesor estará orgulloso de mi – Que estas elevando el listón para los demás – “Mi profesor me odia”

Este estudio también muestra que muchos profesores pueden generar reacciones negativas de forma inconsciente, hacia los niños de altas capacidades en su aula. La envidia o temor que el profesor muestra hacía el alumno de altas capacidades, manda mensajes subliminares al resto de niños de que ese niño es una amenaza y debe ser aislado. El niño de altas capacidades también recibe este mensaje y se siente rechazado. Los profesores que muestran estos sentimientos de envidia o se sienten amenazados pueden también, de forma inconsciente, minar la autoestima del niño de altas capacidades con críticas constantes o poniéndole siempre a prueba para “testar” su inteligencia. Esto genera ansiedad académica en el niño y promueve las condiciones para un perfeccionismo extremo y bajo rendimiento.

Algunos profesores pueden estar preocupados por proteger a sus alumnos de altas capacidades de ser foco de la envidia de otros. Muchas veces me he encontrado profesores que desaconsejan la aceleración de cursos con la preocupación de que tendrán que enfrentarse a “problemas sociales”. Los programas de enriquecimiento de algunas escuelas con frecuencia ofrecen un aprendizaje diferenciado. Esto suena como una buena idea, pero, en la práctica, rara vez se ejecuta adecuadamente. Las preocupaciones sobre los sentimientos de envidia juegan un amplio papel en la reticencia de los profesores para dar un trabajo diferente a sus alumnos de altas capacidades y la reticencia de algunos alumnos de altas capacidades de que se vea que hacen un trabajo diferente al resto.

Feeling Bad

Viñeta: Sintiéndose mal. – Me encantan las mates, ya he terminado el cuaderno de 5º. – ¿Tan pronto? – ¿Puedo empezar con el de 6º? – No – ¿Porqué no? – ¡Porque puede hacer que tus compañeros de 6º se sientan mal.!

Algunas veces, los profesores evitan hacer diferenciaciones porque quieren evitar sentimientos de envidia en el resto de alumnos. En un ejemplo anecdótico, cuando un estudiante de 5º en un curso donde están mezclados alumnos de 5º y 6º, al terminar en poco tiempo su cuaderno de matemáticas, pregunta si puede empezar con la materia de 6º curso. El profesor se lo niega argumentando que eso “haría sentir mal a los alumnos de 6º”. No sólo el profesor esta negando al alumno una oportunidad para aprender a su ritmo, sino que le transmite el mensaje de que su capacidad “hace sentir mal al resto” y que debe ser escondida.

Los niños de altas capacidades, que con mucha frecuencia son también extraordinariamente sensibles y perceptivos, responden de varias formas a estos mensajes confusos sobre si su inteligencia y logros son algo bueno o no. Algunos se retiran y deciden no mostrar su capacidad. Consiguen bajos resultados en el colegio y, conscientemente parecen no retener lo que el profesor explica. Algunos presentan mal comportamiento como reacción al rechazo del grupo y, alternativamente, rechazan a su vez al grupo. Cuando los sentimientos de envidia y temores –conscientes o inconscientes- del profesor, son el problema el alumno de altas capacidades esta en una situación de perdedor. Si se retrae y decide no participar, será acusado de apático y poco colaborador. Si participa de forma entusiasta, será juzgado como un presumido. Se verá obligado a encontrar el delicado y estrecho equilibrio que le permita actuar como la media, en la medida de lo posible, negando y olvidando su verdadero ser.

Singled Out

Viñeta : Excluido. – ¡Clase, no so preocupéis del último problema del exámen! – Sólo lo he puesto para haber si aqui el “conejo” …. – Se equivoca y no consigue otro 10.

Otros niños de altas capacidades pueden instalarse en un aumento de la ansiedad y la sensibilidad. Ser excluido del grupo provoca ansiedad, y un aumento de la ansiedad puede degenerar en una agitación psicomotora, problemas emocionales o actitudes de “tirar la toalla”. Muchos de estos comportamientos responden a factores de sobre-excitabilidad observados en niños de alta capacidad. La constante vigilancia que requiere navegar entre los gatillos de la envidia de otros pueden contribuir a aumentar la sensibilidad. En este sentido, opino que la ansiedad por ser excluido del grupo también contribuye al aumento de la intensidad y sensibilidad de los alumnos de altas capacidades. Aumento de intensidad y sensibilidad que después es percibida como defectos de integración social inherentes a la condición de alta capacidad. Por desgracia, los adultos pueden, inconscientemente reforzar estos patrones de comportamiento en su mayor interés por encontrar “fallos” en el comportamiento de los niños más capaces. Incluso los propios padres pueden sobre-enfatizar estos comportamientos en su intento por convencer a los demás padres de que su situación no resulta tan envidiable.

La adolescencia es un periodo donde se incrementa la competición y la atención a las diferencias que cada adolescente presenta, para construir su propia identidad (Massé & Gangé 2002). La interacción aumenta en complejidad. Los adolescentes asumen que las comparaciones hacia abajo conllevan consuelo y orgullo, y, por tanto, acusan a los estudiantes de altas capacidades de orgullosos y elitistas. Mientras tanto, los adolescentes de altas capacidades se enfrentan a los estereotipos “los superdotados se creen mejores”, y son forzados a enfrentarse a ello negando el estereotipo y trabajando duro para no confirmar este axioma. (Steele, 1997).

Los profesores en los grados medios y superiores (ESO y Bachillerato) presumiblemente tendrán comportamientos similares a los profesores de primaria: efecto Pigmalión negativo o efectos negativos inconscientes. Señalarán a los alumnos de altas capacidades, favoreciendo la exclusión del resto de estudiantes. Nuestros adolescentes de altas capacidades se enfrentan a una dura elección : Renegar de si mismos para ser aceptados por el grupo, o mantener su identidad de alumnos de altas capacidades y enfrentarse a la exclusión.

El problema de lidiar con la envidia que otras personas sienten, es uno de los problemas más importantes del desarrollo de las altas capacidades. Esto es por lo que los programas específicos para niños de altas capacidades son tan importantes : Ellos necesitan estar en un entorno donde los profesores esperan enseñar a niños de altas capacidades, y donde son bienvenidos y donde las desincronía entre las habilidades de los alumnos y sus pares de edad no son tan dramáticas, de forma que la competición y la comparación genera mucho menos envidias. No es que no puedan hacer amigos con niños que no son de altas capacidades, o porque las personas de altas capacidades sean elitistas. Como todo el mundo, ellos necesitan desarrollarse en un grupo de referencia donde se sientan socialmente aceptados tal y como son, y donde pueden recibir una respuesta positiva a sus logros.

Post del June 7, 2013 by Catharine Alvarez, PhD

Artículo original : https://microscopesareprudent.wordpress.com/2013/06/07/envy-and-giftedness-are-we-underestimating-the-effects-of-envy/

12 comentarios sobre “¿Por qué se envidian las Altas Capacidades?

  1. Si a mi cómo madre y adulta me parece casi imposible gestionar éste revuelo con todas las opiniones que se genera alrededor nuestro no quiero ni pensar lo que tienen que sentir los peques que están en el centro de este huracán.
    Nos a tocado un camino muy complicado y tortuoso, sólo espero ser capaz de ayudar a mi hijo a recorrerlo lo mejor que podamos.

    Qu

    1. Verás… de todo se sale, ja, ja… es innecesario provocarles este sufrimiento y este plus de “maduración”… pero también te hace más fuerte. Hay que saber lo que ocurre para darle herramientas que le permitan auto-proteguerse y no permitir que las cosas pasen de determinado límite… ah.. e intentar cambiar esto plantando cara.. :-). Un saludo Izaskun, siempre un placer leer tus comentarios.

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