Cómo ayudar a tus estudiantes Viso-espaciales (1/2)

AUDITIVO-SECUENCIAL / VISO-ESPACIAL :

CONSECUENCIAS PARA LA EDUCACION

A Don Jaime, mi maestro de matemáticas, que nunca me restó puntos por fallar un signo o una multiplicación simple, le dió más importancia a mi destreza deduciendo y aplicando la fórmula.

A Don Pedro, mi profesor de historia, porque nunca penalizó mi falta de memoria por los nombres y fechas y valoró mis respuestas alternativas describiendo y análizando aspectos de cada etapa histórica.

A mi profesor de Literatura de Bachillerato “Don Cebollo”,  que me aprobó a pesar de no responder a sus preguntas, que cambié  por un comentario sobre las emociones vertidas a través de las ingeniosas metáforas usadas en el poema.

A D. Luis Ezcurra para quien el razonamiento y la creatividad bien aplicados, siempre puntuó lo suficiente como para cubrir la falta de respuesta a preguntas de memorización.

Ellos, sin saberlo (¿o si?), entendieron que los exámenes no se adaptaban a mi forma de aprender y supieron alimentar mi autoestima y motivarme para que no perdiera mi búsqueda creativa de respuestas y soluciones.

Traduciendo el artículo que hoy os traemos, me he visto reconocida en cada punto y he recordado mis años de estudiante. Así he recordado uno a uno a cada uno de mis profesores y me he asombrado al pensar cómo todos entendieron que mis “fallos” no eran lo que tenían que evaluar, que lo importante del examen estaba más allá de la corrección precisa de las respuestas. Quizá he tenido una suerte extrema, pero me cuesta pensar que mi colegio, mi instituto, mi Universidad, fueron casos aislados. Me cuesta pensar que hoy, como entonces, cada docente, en cada aula, no pueda llegar a cada alumno, y comprenderle para hacerle crecer y avanzar, a pesar de que entonces, 30 alumnos por aula, era la norma.

Aprender realizando tareas que impliquen ambos hemisferios, usando imágenes y material significativo, razonando y llegando a las conclusiones, teoremas y fórmulas mediante la propia deducción, es, tal y como demuestra la neurociencia y las escuelas innovadoras con sus resultados, la respuesta a una educación de calidad, capaz de generar un aprendizaje que permanece a largo plazo, de motivar e implicar a los alumnos en su aprendizaje, de despertar su curiosidad e interés y de desarrollar las habilidades necesarias para la sociedad del siglo XXI.

Sucede que todos estos descubrimientos y experiencias enlazan con los trabajos desarrollados sobre cómo aprenden mejor los niños VSLs. O, mejor dicho, cómo aprende nuestro hemisferio derecho, el gran olvidado de la escuela tradicional, cuyo formato, metodología y procesos de evaluación se han centrado mucho más en las tareas gestionadas por el hemisferio izquierdo.

Así, en este artículo y su segunda parte que vendrá a continuación no tratamos en absoluto de establecer nuevas diferencias o categorías de niños según puedan ser auditivo-secuenciales o viso-espaciales, sino aumentar el conocimiento sobre cómo enseñar de forma que el hemisferio derecho de nuestro cerebro, el que procesa la información significativa, el que aprende por imágenes, el responsable de la creatividad, el razonamiento, la deducción, el conocimiento holístico, sea también implicado en la metodología de aprendizaje y evaluación.

Para los padres que tenemos hijos que encajan con este cuadro “Viso-espacial”, estos artículos nos aportarán claves esenciales para apoyar su aprendizaje y éxito académico, para comprender mejor sus aparentes “contradicciones”. Para los docentes, aporta interesantes y útiles modificaciones que podrán incorporar de forma sencilla e inmediata en el aula, favoreciendo el aprendizaje, motivación e implicación de todos sus alumnos, y “rescatando” así del aislamiento, a aquellos niños más visuales.

Las afirmaciones vertidas por la autora (Linda Silverman) recopilan los datos de investigadores como Jerre Levy o Tom West, sobre el funcionamiento de los dos hemisferios de nuestro cerebro y de su propia investigación desde el DCG (Denver Center for Giftedness), estudiando los patrones de más de 6.000 niños de alta capacidad a lo largo de 30 años. Estas estrategias favorecen el aprendizaje de todos los niños, y permiten atender a los más capaces, a los niños viso-espaciales y a aquellos con otras casúisticas (dislexia, trastornos auditivos, déficit de atención, alta capacidad viso-espacial, etc..) de forma incluiva en el aula.

Haciendo un repaso sobre las diferencias de aprendizaje entre ambos hemisferios, entre las estrategias auditivo-secuenciales y las viso-espaciales, la autora nos da claves para apoyar su integración en el aula, respondiendo así no sólo a las necesidades de un amplio colectivo, sino al desarrollo de habilidades basadas en el pensamiento creativo, la imaginación, las relaciones y el razonamiento, que reclama la escuela innovadora.

 

Extracto del Capitulo 6 :

“Upside Down Brilliance” Linda Silverman.

“Two Different Food Groups : Which One are You?”.

Todos tenemos dos hemisferios en nuestro cerebro, todos tenemos competencias en ambos procedimientos auditivo-secuencial o viso-espacial. Ambas mitades trabajan juntas especialmente cuando se enfrentan a tareas complejas. Así, ninguno de nosotros encajará en cada una de las características de cada categoría, sino que compartirá aspectos de ambas en una u otra medida.

Las personas altamente dotadas normalmente destacan en ambos grupos, y la mayoría de los individuos equilibran ambas características. Así, estos grupos no deben verse como excluyentes, o rígidos. Es mucho más útil enfrentarse a cada concepto de forma individual para entender cómo cada individuo aprende de forma que le resulta más provechosa. Algunas características viso-espaciales pueden ser muy ciertas para ti, algunas características auditivo-secuenciales pueden ser totalmente acertadas, y otras pueden estar en el medio, dependiendo de las circunstancias.

  • Pensar en palabras vs Pensar en imágenes

La mayoría de las personas piensan en palabras y muchos teóricos incluso piensan que es imposible pensar sin palabras. Pero el primer “lenguaje” de un porcentaje de la población cada vez mayor son las imágenes.

– Pensar en palabras te permite procesar la información verbal y dialogar de forma rápida, conseguir que tus ideas y propuestas sean oídas en una discusión, ser socialmente interesante gracias a tu fluida conversación, participar en debates y otros contextos verbales.

– Pero todo esto se hace difícil para una persona que piensa en imágenes. Requiere más tiempo convertir las imágenes en palabras.

En su libro “Thinking in Pictures” (Pensando en imágenes), Temple Grandin escribió : “YO PIENSO EN IMÁGENES. Las palabras son como una segunda lengua para mi, yo convierto las palabras en películas a todo color, que se ejecutan como un video en mi cerebro. Cuando alguien me habla, sus palabras se convierten en imágenes para mi de forma inmediata. Para sacar cualquier dato de mi memoria, necesito visualizar todo el vídeo, y muchas veces necesito visualizar varios vídeos hasta encontrar la “cinta” adecuada. Esto requiere tiempo.”.

El pensamiento imaginativo es más difícil de evaluar pues es complicado explicar el procesamiento mental que ha generado esta idea. Es importante entender que el énfasis en la verbalización y la velocidad en la escuela nos impide reconocer las fortalezas de los aprendices viso-espaciales.

Para llegar a estos estudiantes, anímales a crear dibujos o imágenes en su mente de cada concepto aprendido, dales tiempo para pensar y más tiempo para transformar estas imágenes en palabras.

  • Fortalezas auditivas vs Fortalezas visuales.

– Los aprendices con fortalezas auditivas retienen gran cantidad de datos de una clase.

– Los aprendices visuales necesitan que el profesor utilice mucho material visual, apoyándose en proyectores, ordenadores, diagramas, esquemas, demostraciones, material manipulativo o dibujando el concepto en la pizarra. Los aprendices viso-espaciales recuerdan lo que ven, y olvidan lo que oyen.

Sin embargo, muchos niños viso-espaciales tienen una alta capacidad musical, pues la música es procesada principalmente en el hemisferio derecho. Los viso-espaciales con frecuencia aprenden mejor cuando la información esta asociada a la música. Muchos niños viso-espaciales tienen problemas para memorizar contenidos de la escuela, pero aprenden con facilidad las letras de las canciones.

  • Coordinación del Tiempo vs. el Espacio.

– Las personas auditivo-secuenciales están profundamente influenciadas por la organización del tiempo y tienen mucha menos consciencia del espacio;

– Aquellos que procesan principalmente de forma viso-espacial tienen mayor consciencia del espacio y la orientación, en detrimento del tiempo.

El tiempo y la organización del tiempo –ser puntual, responder los exámenes en un tiempo límite, presentar los trabajos a tiempo, acabar las actividades en el plazo establecido, y cambiar a otra actividad según un horario establecido- es muy importante para el éxito en la escuela. Los aprendices auditivo-secuenciales se adaptan fácilmente a esta organización basada en secuencias de tiempo.

Pero todo esto resulta extraño y complejo para los estudiantes viso-espaciales, que carecen de la percepción del tiempo. Pueden ser impuntuales, retrasar la entrega de sus trabajos o rechazar cambiar de actividad en el momento que se le solicita, y dejar respuestas sin contestar en los test o exámenes que exigen respuesta en un tiempo límite. El tiempo es su mayor enemigo.

“El tiempo es una cuestión uni-dimensional, como la lectura o la escritura, que resulta complejo para aquellos que procesan la información de forma tri-dimensional” (Sue Parkinson, directora de “La verdad sobre la Dislexia”, London, 1997).

Por el contrario, los VSLs se orientan de forma extraordinaria en el espacio, o averiguando cómo las piezas de un diseño encajan entre sí. Son artistas naturales y los mapas no tienen misterios para ellos, tienen una gran destreza para los puzles y laberintos, las construcciones, la perspectiva, entender la estructura subyacente de las cosas, y reconocer patrones visuales. Es importante valorar estas destrezas espaciales tanto como se valoran las temporales y generar oportunidades para que se desarrollen dentro del aula.

  • Paso-a-paso vs Concepto Global.

– Los aprendices auditivo-secuenciales suelen aprender mejor cuando la tarea se divide en una serie de pequeños pasos y cuando obtener destreza en un concepto o tarea se consigue a través de la práctica de un paso cada vez, mediante la repetición y el refuerzo. Y así es como enseña la escuela.

– Los aprendices VSLs aprenden mejor cuando entienden la meta (lo que implica tener el concepto global en su mente), para después encajar las piezas en su lugar correcto. Si eres VSL y te propongo haz esto primero, luego esto otro y después aquello, sin decirte el objetivo de esas instrucciones, probablemente seas incapaz de seguirme. Rápidamente te quedarás sin espacio en tu memoria a corto plazo en la que almacenar estos pasos aislados, y te sentirás totalmente perdido. Sin embargo, si puedes construirte una imagen del destino, del concepto global donde estas instrucciones encajan, podrás manejar mucha más información, pues cada instrucción pasará a forma parte de tu “mapa” general.

Y una vez que los VSL ven como todo el sistema encaja, empiezan a aprender por ellos mismos. Esto resulta muy evidente con los ordenadores. Estos niños parecen entender estas máquinas de forma intuitiva, sin saber explicar cómo han aprendido a usarlas, simplemente, lo hacen como si fueran capaces de “meterse” dentro del ordenador y ver como todas las partes se relacionan entre si.

Me he dado cuenta que mi hijo aprende mejor cuando entiende dónde encaja cada pieza de información, cuando le contamos el contexto donde cada dato se aloja.

  1. Verá un video sobre dinosaurios, la época en que existieron y porqué se extinguieron.
  2. Leerá un libro sobre dinosaurios, sus costumbres, tipos, hábitos.
  3. Hará un puzzle o una maqueta de dinosaurios.
  4. Y por fín podemos pedirle que dibuje un dinosaurio o escriba algo acerca de los dinosaurios.

Aprender historia, geografía, ciencias, se hace mucho más fácil cuando va de lo general a lo particular, del concepto más amplio al más particular, cuando entiende el contexto donde cada elemento encaja.

  • Ensayo y error Vs todo a la vez

– Desde que son muy pequeños, los aprendices secuenciales aprenden a través de ensayo y error. Dan su primer paso, se caen, se levantan, lo vuelven a intentar.. hasta que consiguen andar. Cuando los niños auditivos aprenden a hablar, parece poder preveerse su proceso. Después de la etapa de balbuceos, dicen su primera palabra, después añaden una segunda y gradualmente añaden palabras a sus frases hasta que adquieren la destreza de hablar construyendo frases más complejas y elaboradas

– Esto no ocurre con los niños VSLs. Algunos VSLs nunca dan su primer paso, simplemente, de repente un día empiezan a caminar. Ellos parecen entender todo lo que se les dice pero con frecuencia no empiezan a hablar hasta que no tienen un dominio más complejo del idioma… las primeras palabras de un pequeño VSLs puede ser “¿me pasas la sal por favor?.

Lo mismo ocurre para aprender a montar en bici, patinar, manejarse en un segundo idioma, o en cualquier destreza que tenga que adquirir. Aprenden por observación. Observan cómo otros hacen las cosas y las “practican” en su mente hasta que las dominan y es entonces cuando las ponen en práctica. Una vez que se han creado una imagen de algo en sus mentes, permanece allí para siempre, son capaces de percibir la inter-relación de las partes en cualquier situación. Su aprendizaje ocurre de una forma TODO o NADA. Y con frecuencia experimentan esos momentos “Ahá”, cuando de repente todo toma sentido en sus mentes. Puede incluso verse la “bombilla” encenderse en ese momento.

Este tipo de aprendizaje no tiene lugar a través de una serie de pasos. Si les requieres relatar los pasos a través de los que han llegado a una idea, normalmente no pueden. Las personas VSLs introvertidas tienen una gran capacidad para practicar esta destreza mental, porque el ensayo mental es una característica de los introvertidos. Es necesario dejar a estos niños que observen antes de que pongan a prueba sus habilidades, y darles tiempo para que suceda el momento “Ahá.

“Un niño de 6 años que llegó a nuestra consulta se negaba a manejar la bici con ruedines de su hermana. Durante seis meses observó al resto de niños del barrio montando sus bicis, hasta que finalmente se montó en su bici (sin ruedines) y la manejó perfectamente desde el principio, sin ensayo previo”.

  • De lo fácil a lo difícil vs los Fácil es complejo y lo complejo es fácil.

– El alcance y secuencia de la educación esta basada en la suposición de que todos los niños progresan en su aprendizaje desde los conceptos y tareas más sencillas a las más complejas. Entender el conocimiento es acumulativo es un concepto muy generalizado, un paso cada vez en perfecto orden secuencial. Esto es una asunción lógica y encaja en el procesamiento secuenciales que constituyen la mayoría de los estudiantes.

– Sin embargo, tenemos docenas de expedientes en nuestro Centro para el Desarrollo del Talento que sistemáticamente fallan en los ítems más fáciles y secuenciales, pero obtienen elevados resultados cuando la tarea supone un reto elevado. Como pude leer en el libro de Tom West “Minds Eye”. (el ojo de la mente), aparentemente algunos de los más creativos físicos, matemáticos, hombres de Estado y poetas mostraban esta complejidad en su procesamiento mental.

Como West escribiera :

Algunas personas están tan acostumbradas a una visión lineal de la inteligencia y el potencial que encuentran imposible creer que algunas personas pueden acometer con facilidad complejas tareas mentales, mientras se muestran torpes en la resolución de tareas simples. Pero es precisamente este patrón de procesamiento cognitivo el que se muestra en las mentes más brillantes y creativas (West, 1991. P.8).

Este aspecto tan confuso para muchos, que caracteriza a muchos niños viso-espaciales, puede entenderse mejor si uno se da cuenta de que lo que nuestra sociedad conceptualiza como “fácil” son en general tareas secuenciales (leer, escribir, cálculo, deletrear), mientras considera difíciles aquellas tareas que dependen de la capacidad de coordinar muchas variables complejas al mismo tiempo.

De este modo, aquellos individuos que sobresalen en procesamiento secuencial, obtendrán gran habilidad en el desarrollo de tareas simples secuenciales, pero tendrán más dificultad para visualizar cómo todas las partes encajan juntas. Y lo contrario también se cumple para aquellos individuos con dificultades para el procesamiento secuencial pero que visualizan complejos sistemas sin problemas.

“El curso de matemáticas avanzadas fue como un juego para mí. Sin embargo, las matemáticas de primaria fueron un duro trago para mi, era lento, me confundía, y mezclaba los conceptos”.

La solución es dar a los niños VSL s de alta capacidad tareas avanzadas, incluso aunque no hayan asumido aún completamente los conceptos más sencillos. Puede sonar ilógico, pero funciona. “Recuerdo ayudando a mi sobrina de 9 años con sus deberes de matemáticas. No podía recordar el procedimiento de suma y resta con llevadas, y tenía dificultades con las multiplicaciones y divisiones de 1 cifra, pero fue rápida aprendiendo las fracciones, porque pude mostrarle un gráfico en el que ella podía visualizar las piezas. Muy pronto ella estaba sumando, restando y multiplicando fracciones, pero era más lenta cuando lo hacía con números enteros”.

La alta inteligencia juega un importante papel aquí. Los niños de alta capacidad destacan por su capacidad para el razonamiento abstracto, una habilidad que no se ejercita en las tareas secuenciales. Las tareas complejas dependen mucho más del razonamiento abstracto, por lo que los estudiantes más capaces se muestran más brillantes cuando la tarea es compleja que cuando esta es más simple.

Los expertos han demostrado que los niños de alta capacidad con alguna dificultad de aprendizaje, aquellos con déficit de atención o TDAH, o aquellos cuyos resultados académicos están por debajo de su capacidad, tienen más éxito cuando son acelerados que cuando son forzados a mostrar excelencia en las tareas acordes a su nivel de edad, antes de poder optar a un trabajo más complejo.

Incluso cuando parece que los conceptos complejos se construyen sobre aquellos más sencillos, los aprendices espaciales con frecuencia captan los conceptos simples sólo en el contexto de los más complejos.

“En una ocasión topé con un alumno de alta capacidad en 4º grado (3º EP) que no conseguía aprenderse las tablas de multiplicar. Le mostré una hoja con patrones de números complejos para resolver, muchos de los cuales requerían realizar multiplicaciones. Aprendió a multiplicar en una tarde, para poder resolver estos problemas. Necesitaba dar significado a su aprendizaje, entender no sólo la mecánica de forma aislada, sino su utilidad real (¡¡¡ La idea funciona.. pruébala !!!).

  • Análisis vs Síntesis

“El hemisferio derecho integra los sentimientos, reconoce imágenes e interpreta la música. Aporta a la conciencia el sentido de los imputs que recibe, sintetizando e interrelacionando las múltiples percepciones que convergen al mismo tiempo en cada percepción. (Shlain, 1998. P. 18).”

“El analítico hemisferio izquierdo es eficaz con los problemas susceptibles de ser simplificados, la base del avance de la ciencia Occidental. Sin embargo, estamos empezando a darnos cuenta de que existen toda una serie de problemas que no pueden ser divididos en trozos y simplificados del modo que tradicionalmente se ha estado haciendo. Algunas cosas deben ser consideradas en su globalidad, con todas sus partes representadas simultáneamente, y teniendo en cuenta la continua interacción entre las partes y con el global. Considerar los problemas en su complejidad es, precisamente lo que distingue al procesamiento espacial (West, 1998. P.9)”

– Los estudiantes que sobresalen analíticamente son buenos comparando y contrastando los componentes individuales de un todo. Y así es como se presenta el aprendizaje en las asignaturas de lengua, humanidades y algunas materias de ciencias.

– La síntesis puede significar coger las partes y encajarlas juntas de una forma tradicional, como por ejemplo sintetizar todo la investigación sobre un tema determinado en un informe. O puede significar coger las partes y crear algo original y nuevo. Como diseñar un vehículo con legos sin usar el modelo. Esta segunda forma de sintetizar es la valorada en el campo de la publicidad, en el de la programación de ordenadores, en los equipos de investigación y desarrollo, en la competición de “Odyssey of the Mind”, y en tantas otras profesiones que exigen grandes dosis de creatividad.

Esta habilidad parece poco útil en la escuela, ya que suele recibir menos atención que la capacidad analítica. Sin embargo, podemos trabajar la capacidad de síntesis de nuestros alumnos a través de las unidades temáticas, el aprendizaje interdisciplinario, la formulación de hipótesis, la práctica de cuestionarlo todo, aprendizaje basado en la resolución de problemas, el aprendizaje constructivista, dando oportunidades para generar nuevas ideas y productos, descubrir áreas de aprendizaje por sí mismos.

  • Detalles vs el Conjunto.

– Los estudiantes auditivo-secuenciales que tienen tendencia a fijarse en los detalles, pueden presentar sus trabajos sin problemas y aún así no entender las implicaciones de lo que están aprendiendo.

– Los niños viso-espaciales captan bien el sentido global y el significado de lo que están estudiando, pero se pierden con los detalles por ejemplo de gramática u ortografía, confundiendo los signos de la suma y la resta, olvidando responder a todos los apartados de la pregunta.

Ellos saben más de lo que muestran en el aula. Fallan en los procesos mecánicos pero mantienen los conceptos básicos de su aprendizaje en su memoria a largo plazo. En las tareas escritas, es importante puntuarles por las ideas que aportan, de forma independiente a su escritura, gramática u ortografía. En matemáticas, considera si entendió el concepto sólo que leyó un signo cambiado o falló en un cálculo simple. Dales la oportunidad de corregirse así mismos para que puedan mostrar en qué grado dominaron la materia realmente.

Para que los niños viso-espaciales aprendan, necesitan visualizar en qué modo las partes se relacionan con el todo. Si la materia se le presenta en pequeñas partes, tienen dificultades para entender su significado. Los más extrovertidos se atreverán a hacer un montón de preguntas porque no pueden captar el significado de un hecho aislado o de una actividad, hasta que no hayan sido capaces de captar la estructura completa. Una vez que lo consiguen, podrán completarla con los detalles.

  • Instrucciones Orales Vs Mapas

– Los apéndices auditivo-secuenciales son mejores encontrando los puntos de referencia y siguiendo instrucciones de izquierda a derecha que leyendo mapas u encontrando el Norte-Sur-Este-Oeste.

– Los aprendices VSLs sin embargo, destacan por su capacidad para interpretar mapas. Pero tienen dificultades para seguir las instrucciones orales. No pueden entender y seguir lo que el profesor les dicta, a menos que puedan visualizarlo. Animar a los niños visoespaciales en el aula a visualizar y ayudarles utilizando mucho material visual y ejemplos. La visualización es la clave de su aprendizaje.

  • Cálculo vs Razonamiento matemático.

– Los aprendices auditivo-secuenciales son buenos en cálculo, aritmética y álgreba y pueden tener muy buenos resultados en las pruebas de cálculo con tiempo limite. Pero las matemáticas de nivel elevado, como geometría (salvo por las pruebas deductivas Euclideanas) , trigonometría, integrales, dependen de las capacidades visuales. Algunos estudiantes sobresalientes en matemáticas aritméticas pueden no tener resultados tan brillantes en cursos superiores.

– Los estudiantes Viso-espaciales, siguen el patrón opuesto. No son rápidos ni eficientes en operaciones de cálculo simple, porque les lleva más tiempo convertir sus imágenes en números. Debido a estas experiencias decepcionantes, a menudo se consideran así mismos torpes en matemáticas. Es una sorpresa para ellos mismos cuando llegan los contenidos de geometría y descubren que tienen capacidades. Deberíamos incorporar más contenidos de geometría en el curriculum escolar, tal como se hace en Japón y Rusia, y deberíamos dejar a aquellos niños que tienen dificultades con el cálculo, avanzar hacia contenidos más complejos apoyándose con las calculadoras, nos sorprenderíamos al ver cuantos niños pasan de repeler las matemáticas a adorarlas.

Los niños con un fuerte desarrollo de sus capacidades viso-espaciales son matemáticos por naturaleza. Suelen contar todo lo que ven desde que son muy pequeños. Sir Francis Galton fue un claro ejemplo. Solía contar las cabezas que asienten en un teatro, como medida de cuánto estaba gustando un espectáculo. E Isaac Asimov solía contar las tejas que faltaban en los tejados, cuando estaba aburrido.

 ——–

Las “adaptaciones” que permitan a los niños viso-espaciales desarrollar su potencial en el aula, sentirse capaces, y crecer con una auto-estima positiva, como podemos ver, no requieren de grandes recursos ni tampoco son estrategias aisladas. Al contrario, generan beneficio para todo el aula y convierten el aprendizaje en una aventura más apasionante. Atreverse a incorporar estos pequeños cambios en tu rutina puede suponer la diferencia entre el fracaso y el éxito académico de al menos un 30% de tu alumnado. Vale la pena ¿verdad?.

Continua leyendo la 2ª parte de este artículo en la que acabamos este recorrido por las diferencias entre el aprendizaje procesado por uno y otro hemisferio.

 

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