6 verdades sobre los niños de alta capacidad que la sociedad y la escuela desoyen.

6 verdades que se desoyen sobre los giftedMi hijo de 7 años y medio es de “superdotado”. ¡Uy! Acabo de usar “esa palabra”… ¿Te has sobrecogido al leerla? Para ser sincera, a mi también me sobrecogió la primera que la oí referida a mi hijo.

Como madre de un niño de alta capacidad y que además presenta doble excepcionalidad, creo que esta palabra es una etiqueta terrible. Trae a la mente imágenes de un bonito regalo envuelto con perfectos lazos. Nuestra realidad es en ocasiones hermosa aunque complicada y desafiante, pero pocas veces perfecta.

Cuando la gente oye esta palabra (“superdotado” o alta capacidad) a menudo asume una serie de mitos, como los siguientes:

  • Los niños de Alta Capacidad siempre tienen buenos resultados en el aula.
  • Son fáciles de educar para los padres.
  • Sus habilidades se desarrollan uniformemente.
  • Sus familias tienen suerte, todo es más fácil para ellos. Los “cultivan”.
  • No requieren una atención educativa especial, lo harán bien por si solos.

Pero esta no es nuestra realidad. Por eso hoy quiero compartir con vosotros algunas verdades:

1. Las Altas Capacidades se entienden mejor cuando piensas en ellas en términos de desarrollo asincrónico.

Cuando la gente escucha la palabra “alta capacidad” tienden a imaginar a un estudiante que “fluye” a lo largo de los cursos con perfectos sobresalientes y acumula alabanzas de sus profesores. Suelen confundir alta capacidad con alto rendimiento, cuando en realidad son, dos cosas totalmente diferentes.

Mi definición favorita de las altas capacidades es una extraída del Grupo Columbia (USA), porque define la alta capacidad como un desarrollo asincrónico:

Las altas capacidades son un desarrollo asincrónico en el que la capacidad cognitiva avanzada y una exacerbada intensidad emocional se combinan para crear experiencias interiores y una conciencia del mundo que les rodea que son cualitativamente diferentes de la norma. Esta asincronía es mayor, cuanto mayor es la capacidad intelectual.  La singularidad de la Alta Capacidad les hace particularmente vulnerables y exige adaptaciones en su educación familiar y escolar, así como asesoramiento para propiciarles un desarrollo óptico. (The Columbus Group, 1991).

La realidad es, que muchos niños de alta capacidad son asincrónicos. Mientras la mayoría de niños se desarrolla de una forma relativamente homogénea, los niños de alta capacidad muestran un desarrollo asincrónico entre sus capacidades intelectuales, y el resto de habilidades y cualidades.

Un niño de 7 años de alta capacidad, parece un niño de 7 años físicamente, pero puede tener la capacidad de razonamiento de alguien que le duplica la edad, con el desarrollo emocional o la escritura de un niño pequeño. Estos niños muestras características de distintas edades, todo en uno.

2. Los niños de alta capacidad son extremadamente sensibles.

El Calentamiento Global

La existencia del más allá.

Los animales en peligro de extinción.

La III guerra Mundial

La explosión del sol

El sentido de la vida.

Estas son preguntas y miedos que he tenido que manejar con mi hijo desde que tenía apenas 1-2 años de edad. Debido a su desarrollo asincrónico, alberga pensamientos en su pequeña y ocupada cabecita, que sus emociones todavía no son capaces de procesar. No pudo ver la televisión hasta que tuvo 6 años debido a la extrema sensibilidad que mostraba hacia su contenido y temas.

Estos temas realmente les agobian y preocupan a una edad en la que es complicado explicarles la profundidad de los mismos. Y la falta de respuestas que puedan entender, les agobia aún más.

3. Los niños de alta capacidad son muy intensos.

Si pides a unos padres de cualquier niño de alta capacidad que describan a sus hijos, una de las respuestas más frecuentes que encontrarás es que “Los niños de alta capacidad son muy intensos”. Cuando mi hijo es feliz, esta “que se sube por la paredes”, revienta de felicidad, de repente ese momento o ese día se convierte en “el más feliz de mi vida”. Cuando esta enfadado, es un verdadero tornado. Cuando esta triste, se sumergen en un profundo vacío y cuando se sienten frustrados , pueden soltar una pataleta digna de un niño de dos años. Para muchos adultos, incluso para sus compañeros, estas reacciones extremas a aspectos que para la mayoría carecen de importancia, causa cuando menos extrañeza, sino rechazo y crítica y ellos, que también cuenta con una mayor capacidad de percepción, notan este rechazo aún cuando no se verbaliza, lo que les genera un mayor dolor aún.

Los niños de alta capacidad se distinguen por su sobre-excitabilidad, un término desarrollado por el psicólogo polaco Kazimierz Dabrowski como parte de su teoría del desarrollo de la personalidad.  Las sobre-excitabilidades de Dabrowski han sido bien acogidas por la comunidad de individuos de Alta Capacidad porque permiten explicar las extrema sensibilidad e intensidad que es común entre este colectivo. Dabrowski describe 5 tipos de sobre-excitabilidad : Intelectual, sensual, emocional, imaginativa y psicomotora.

4. Los niños de alta capacidad pueden tener problemas de aprendizaje.

La capacidad cognitiva de mi hijo esta por encima del percentil 99.9, pero tiene dificultades de aprendizaje. Él lucha con un desorden del procesamiento sensorial y comparte características con un diagnóstico TDAH. También tiene grandes preocupaciones.  Mi hijo es doblemente excepcional : Tiene alta capacidad y dificultades de aprendizaje. Y él no es el único. Hay muchos niños con doble excepcionalidad, y todos ellos luchan por que sus necesidades sean atendidas en la escuela.

5. Los niños de alta capacidad necesitan estar con sus pares intelectuales.

Siempre que el tópico de los “pares intelectuales” sale a relucir, cuento la historia del día en el que salía de un restaurante con mis hijos y algunos de sus amigos. Mi hijo, que por entonces tenía 5 años, paró de repente y gritó ¡Chicos, eh, chicos, mirar! ¿No os parece que esa celosía se parece a verja levadiza? ¡Es chulísima¡

Sus amigos se pararon para mirar donde mi hijo señalaba pero sin entender nada, y después siguieron con sus juegos. Mi hijo se quedó alucinado, admirando el jardín del restaurante. Enseguida cogí mi móvil y busqué en google “verja levadiza”, y tenía razón. El enrejado del restaurante simulaba la verja levadiza de un castillo medieval. Y entonces mi corazón dio un vuelco porque me preguntaba, ¿Cómo iban a entenderle sus compañeros de clase si su propia madre necesitaba buscar en internet sus palabras?

Los niños de alta capacidad -igual que todas las personas- necesitan rodearse de personas que les entiendan y que les aprecien. Estas personas pueden tener 2 años más que ellos, o 10, pero es equivocado asumir que su sitio es estar con niños con lo que lo único que comparten es el año de su nacimiento.

6. Los niños de alta capacidad y sus familias necesitan apoyo.

Mi hijo es un niño divertido, inteligente, enérgico, creativo, intenso, muy demandante, y absolutamente agotador. Le quiero “de aquí a la luna y vuelta a la tierra”, pero educarle y cuidar de él ha sido uno de los retos más importantes de mi vida. Me ha enseñado mucho a lo largo de los años y nuestro viaje no ha hecho más que empezar. Con el tiempo, este viaje se ha hecho algo más fácil, gracias en gran parte a la comunidad de familias con niños de alta capacidad que buscamos y ayudamos a crear.

Así como los niños de alta capacidad necesitan ayuda y comprensión para desarrollarse, también la necesitan sus padres, para atravesar este sendero y no sentirse aislados la mayor parte del tiempo. Necesitan saber que no están solos y necesitan aprender cómo ayudar a sus hijos para lograr un desarrollo equilibrado y feliz y, en muchas ocasiones tristemente contrarrestar los efectos de un modelo educativo y un entorno social adverso.

Cambiando la cara de las Altas Capacidades.

Se que la palabra “superdotado” o “alta capacidad” resulta incómodo para muchos, pero cuando evitamos hablar de este alumnado, estamos haciendo un mal servicio a estos niños. Cuanto más hablemos sobre las altas capacidades y sobre los niños con doble excepcionalidad, de sus necesidades educativas específicas y sus necesidades socio-emocionales, más podremos aumentar el conocimiento y entendimiento sobre las características de estos niños.

Los niños de alta capacidad no son mejores que el resto de niños, son diferentes. Igual que otros colectivos que comparten diferencias respecto de la “norma” o la “media”, también lo hacen los niños de alta capacidad y los doblemente excepcionales y también necesitan que su educación se ajuste a sus necesidades y peculiaridades.

Creo que el desarrollo asincrónico es la verdadera esencia de la alta capacidad. Un razonamiento y preocupaciones que no corresponden a la edad de sus cuerpecitos. Si pudiéramos entender esto, creo que todo el mundo podría entender y atender mejor a estos niños, y nuestro mundo sería mejor.

Escrito por Caitlin Curley, psicóloga educativa, madre de tres niños extraordinarios e, inesperadamente “homeschooler”. Co-fundadora de “Raising Poppies” una comunidad de Facebook para padres de niños de alta capacidad y doble-excepcionalidad. También colabora en Simple Homeschool y GeekMom.

Artículo traducido de su original en : http://ihomeschoolnetwork.com/6-truths-about-gifted-kids/


 

Muchas familias se sentirán identificadas con este relato. Esta es nuestra realidad, lidiar con “adolescentes” de 7 u 8 años, con niños que no se conforman con cualquier explicación,  niños para quienes el aburrimiento, el tedio, la repetición, las normas ilógicas, la injusticia, la autoridad impuesta, el exceso de ruido o aglomeración o una simple etiqueta no pasan desapercibidos y dan lugar a complejas situaciones y reacciones.

Niños que jamás parecen querer irse a la cama, disfrutar de una película sin hacer continuas preguntas o apuntar los gazapos, que quieren manejar el cuchillo, cuando apenas aún acaban de quitarse los pañales. Un constante tira y afloja que te obliga a desarrollar -casi nunca lo conseguimos- una mano izquierda  capaz de ser lo suficientemente empática para no dañar su sensibilidad, responder  con lógica y argumentos a todas sus preguntas y al tiempo enseñar los límites y el respeto propios de su edad.

Una constante preocupación por ser capaces de procurarles un entorno cognitivo, social y emocional al tiempo seguro y retador, lo que en demasiadas ocasiones supone mantener una continua tensión con la escuela. La búsqueda de equilibrio entre no cohartar su iniciativa y evitar una denuncia por dejación de nuestra responsabilidad de protección. Son, sin duda, niños con necesidades educativas específicas tanto en el hogar como en el aula y el escaso reconocimiento que esta circunstancias recibe hace que su situación sea doblemente compleja.

Como la autora de este artículo, también estamos convencidas de la necesidad de dar a conocer la realidad de estos niños y sus familias, pero es muy importante hacerlo desde el conocimiento, la investigación y la cordura, para no seguir alimentando los mitos que rodean a este colectivo o incluso añadir otros nuevos. La notoriedad no debe estar reñida con la corrección y el rigor de los datos.

En este campo, que cada “maestrillo tenga su librillo” esta haciendo un daño irreparable en tantos y tantos niños que fruto de la confusión que genera tanta “opinión” siguen desatendidos por la escuela y la administración. “A río revuelto, ganancia de pescadores”.

 

Vivir en un Extremo

(extraído del libro “101 Giftedness”, L. Silverman. En Color azul nuestros comentarios)

Hace poco en unas ponencias sobre alta capacidad en las que participamos, se explicó una metodología de trabajo puesta en práctica por dos maestras excelentes, que permitía la integración de un aula particularmente diversa. (22 de sus 30 estudiantes presentaban una necesidad educativa específica por diversos motivos). En ese momento, una profesora del público preguntó, ¿si en el aula hay un ambiente motivador y una metodología innovadora, entonces, ya no haría falta identificar o evaluar a los más capaces?.

Tener un desarrollo mental más avanzado, es comparable con tener un retraso en el desarrollo. Todos podemos entender las dificultades de un niño de 15 años con la mentalidad de uno de 9, nadie cuestionaría la necesidad de evaluación y guía por parte de profesionales. Del mismo modo, un niño de 9 años con la habilidad mental de uno de 15, también se enfrenta a retos difíciles, que comienzan en la escuela y seguirán en la vida adulta.

El término “desarrollo avanzado” no implica un desarrollo sólo en términos de aprendizaje. Decir esto significaría asumir que todos los niños aprenden de la misma forma y que los niños con alta capacidad simplemente van más rápido. Las altas capacidades no son una cuestión de cantidad o velocidad, sino una cuestión cualitativa que genera emociones y experiencias diferentes a tus compañeros.

Así, establecer medidas educativas eficaces que permitan a cada alumno desarrollar su talento hasta el máximo de su potencial, es imperativo, pero no suficiente para este alumnado. La alta capacidad transciende los aspectos académicos y se manifiesta en todas las facetas de nuestra vida. Estar en el patio de infantil jugando a las canicas con tus compañeros, y pensar en ellas como si fueran planetas alineados de una constelación lejana, inventar juegos de intriga y misterio en los que hay que responder sesudas preguntas, leer libros de aventuras, animales o mitología mientras tus compañeros aún se esfuerzan por leer con aparente fluidez, plantear preguntas sobre la vida, la muerte, el por qué de las cosas, te hace sentir distante de tus compañeros y deja perplejo a tus maestros. El niño, su familia y profesores necesitan entender las circunstancias que rodean su desarrollo para darle un apoyo eficaz, lo mismo que un nutricionista necesita conocer el metabolismo de cada persona, para adaptarle la dieta, por mucho que su menú, ya fuera, en si mismo, suficientemente sano.

Las altas capacidades no significan sólo un desarrollo precoz cognitivo o madurativo, si así fuera, tendríamos que asumir que éstas se difuminarían cuando se acaba la escuela, o el periodo educativo. Sus características no desaparecen en la edad adulta, de hecho muchas incluso se intensifican. Las altas capacidades son una forma distinta de experimentar la vida.

Se manifiestan por una mayor capacidad de pensamiento abstracto y una percepción más compleja de la realidad. Esto conlleva sobre-excitabilidad, intensidad, complejidad e idealismo. La complejidad de su mente se refleja en la complejidad de sus emociones. Estos individuos tienden a ser emocionalmente sensibles, empáticos, compasivos, aceptan la crítica con dificultad, y con frecuencia se sienten aislados e incomprendidos (Perrore-McGovern et al, 2012). A menudo sus receptores se sienten abrumados por su velocidad, complejidad, uso de las metáforas, varios niveles de significado, procesamiento de varias ideas al mismo tiempo, capacidad de síntesis, etc.. (L. Azpeitia).

A algunos de ellos les cuesta tomar decisiones. Con cada paso que avanzan, son conscientes de la multitud de alternativas posibles y de las consecuencias que conllevaría cada una de ellas. Las personas con una capacidad de procesamiento tan alta son capaces de intuir todas las conexiones entre hechos aparentemente sin conexión y sus potenciales resultados, por lo que les resulta complicado elegir el camino más apropiado. Tomar una decisión es más fácil cuando manejas menos información. Por ello, trabajar la capacidad ejecutiva es importante para que su potencial se transforme en efectividad.

Poseer una mayor conciencia de lo que les rodea y una mayor perspicacia o intuición, combinado un elevado sentimiento de honestidad suele generarles problemas. Perciben la hipocresía, las intenciones ocultas, ven la esencia de cada situación por detrás de las apariencias (Roeper 1991/1995). Pero su tendencia a decir lo que piensan y sienten, no es a menudo bienvenida en un marco social donde las relaciones suelen sustentarse más en las formas que en el fondo. Su naturaleza intensa y vehemente les convierte a menudo en individuos que no se avienen a la sutileza de “fingir”, lo que les hace ganarse continuos adversarios.

La habilidad de entrever los diferentes aspectos de una situación, captar los significados ocultos y segundas intenciones, y de llegar rápidamente al corazón de un aspecto, son cualidades comunes en los adultos de alta capacidad. Deben aprender que no se trata de establecer quién tienen una visión del mundo más acertada, sino de cómo usar diversos puntos de vista para conectar mejor con los demás y trabajar por un mayor entendimiento mutuo. Ninguno de los dos esta errado o es un idiota… el reto para estos adultos tan perceptivos es entender cuándo y cómo usar sus dotes. (Lovecky 1990/1995).

En su libro “Adultos de alta capacidad: Características y Emociones” (1991/1995), Roeper describió hasta 23 características observadas de forma frecuenten en estas personas, como : sentirse empujado por su propia capacidad; sentirse abrumado por la presión de su propia creatividad; Disfrutar intensas discusiones intelectuales; búsqueda del verdadero significado de las cosas; a veces necesitan estar solos y aislado de los estímulos; suelen desarrollar sus propios métodos para sus ambiciosos conceptos; son capaces de preveer tendencias; ver las relaciones entre los conceptos; reaccionan a la configuración de imágenes; perfeccionismo; sentido del humor; potencialidad en muchas áreas; desaliento ante la poca visión de otros; reconocen la diferencia entre justicia y equidad; no reconocen la autoridad (si esta no se justifica con razones); fuertes convicciones morales; y la necesidad de cambiar el mundo.

Durante toda su vida, las personas con alta capacidad sienten cierta soledad debida a su poder intelectual, su percepción de la realidad, y mayor capacidad para sacar conclusiones lógicas que no siempre coincide con cómo el resto de personas ven las cosas. Su habilidad para predecir algunos hechos se topa con el descreimiento del resto.

Ellos necesitan encontrar sentido a esta situación, a esta distancia. La evaluación psicopedagógica les ayuda y ayuda a sus padres y maestros a entender mejor los procesos cognitivos, emocionales y psicológicos que acompañan a las altas capacidades.

Es el momento de analizar algunos aspectos psicológicos que conlleva la alta capacidad, tiempo de reconocer las diferencias en su desarrollo, algunos rasgos de su personalidad, aspectos particulares y las “batallas” que afectan a muchos individuos con alta capacidad :

(extracto del capítulo 5 “The Psychology of Giftedness” del libro “101 Giftedness”, Linda Silverman) :

La norma, la media, es reverenciada. Aquellos que no se ajustan a la misma, a menudo son señalados como “amormales”. Es doloroso ser tratado como “raro”. La continua confusión entre eminencia y alta capacidad, ignora a las personas con doble excepcionalidad, aquellos de bajo rendimiento, los niños pre-escolares, mujeres que optan por dar prioridad a su maternidad, los maestros, los ancianos, aquellos que dedican su vida al voluntariado… es decir, a todos aquellos que nunca saldrán en los periódicos o destacarán socialmente. Si lo reducimos todo a la capacidad de transformar la sociedad, o de alcanzar grandes méritos, dejamos de lado las peculiaridades psicológicas de los más capaces. Los individuos con alta capacidad son complejos, profundos, y con una vida interior muy intensa. Sólo aprendiendo más sobre ellos, podremos incorporarlos como miembros aceptados de nuestra sociedad. (Zigler & Farver, 1985, p. 388).

SENTIRSE DIFERENTE

Las diferencias entre los individuos con alta capacidad se muestran ya desde que son muy pequeños. Desde bebés demandan continua estimulación, duermen poco, sonríen pronto, suelen ser muy responsables y en general, tienen un desarrollo precoz. Son niños de “alta demanda”, exigentes y absorbentes.

Cuando empiezan a relacionarse con otros bebés o niños de su edad, en la guardería o el parque, empezamos a notar sus diferencias. Estos entornos son especialmente sensibles y atentos a cualquier comportamiento poco ortodoxo o inusual, que, en muchos casos es tachado o etiquetado como “inmaduro social o emocionalmente” (Alsop, 1997. P.3). Los pre-escolares se definen a si mismos de acuerdo a sus primeras relaciones sociales, y los temas de ajuste social son inevitables cuando la distancia entre el desarrollo de un niño y el resto de niños es muy grande. Los padres también, son juzgados por la capacidad de sus hijos para jugar con el resto de niños de su edad.

Los educadores infantiles sostienen, en general, que los niños sólo son capaces de socializar con otros niños de su edad. No reciben formación sobre el desarrollo avanzado que presentan los niños con alta capacidad, sobre el hecho de que se relacionan mejor con niños más mayores. Dado que el concepto de “edad mental” ha sido abandonado en el campo de la psicología, hay poca o nula concienciación del hecho de que los patrones sociales y de amistad de los niños con alta capacidad son más afines a aquellos niños que comparten su edad mental y no su edad cronológica. (Gross, 2009).

Etapas de la Amistad

Gross (2009), propuso un modelo de desarrollo de las expectativas sobre la amistad en relación con las etapas a las distintas edades:

ETAPA 1 : “COMPAÑERO DE JUEGO”. Un amigo es un compañero con el que compartir juguetes

ETAPA 2 : “GENTE CON LA QUE HABLAR”. Compartir intereses toma el lugar de compartir actividades.

ETAPA 3 : “AYUDA Y ESTÍMULO”. Un amigo es alguien que nos ofrece apoyo y ayuda, pero el niño aún no siente la necesidad de ser recíproco.

ETAPA 4 : “INTIMIDAD/EMPATÍA”. Se desarrolla la verdadera reciprocidad, junto a la afectividad, vinculación emocional, compartir sentimientos e intimidad.

ETAPA 5 : “EL REFUGIO SEGURO”. Los amigos leales desarrollan lazos profundos y duraderos que implican confianza y aceptación incondicional.

Gross realizó estudios sobre el concepto de la amistad entre niños promedio, y niños con alta capacidad. Encontró una fuerte correlación entre el desarrollo intelectual (edad mental) y la concepción de la amistad. Además encontró que las diferencias sobre el concepto de amistad o lo que buscan en un amigo, eran mucho mayores entre los niños con alta capacidad y los niños promedio, en las etapas pre-escolares y los primeros años de primaria, que después. Las diferencias que mostraban los niños respecto a su grupo de edad eran más grandes cuanto mayor era su edad mental.

Algunos niños con niveles de edad mental muy diferenciados respecto de su edad cronológica, en sus primeros años de escuela tienen expectativas sobre la amistad que normalmente no aparecen hasta la adolescencia. Estos niños se enfrentan a dificultades casi insalvables en la búsqueda de amigos, a una edad cuando la mayoría de los niños ven a un amigo simplemente como alguien con quien eventualmente compartir un juego. Este estudio sugiere que es en los primeros años, más que en los últimos cursos, cuando el agrupamiento en base a la edad cronológica, sin tener en cuenta las habilidades intelectuales o la madurez emocional, tiene más probabilidad de generar en los niños con alta capacidad intelectual, sentimientos de soledad y aislamiento. El sentimiento de sentirse “diferente” y rechazado.

EDAD MENTAL

El término “edad mental” pone en perspectiva el avanzado desarrollo de un niño y ayuda a sus padres y maestros a entender sus necesidades. La edad mental puede predecir:

  • La sofisticación de los juegos de un niño.
  • La edad de sus verdaderos iguales.
  • La madurez de su sentido del humor
  • Su juicio ético.
  • La consciencia del mundo que le rodea.

Un niño de 5 años, con el desarrollo de un niño de 8, estará más interesado en juegos como el monopoly, ajedrez, y otros juegos más sofisticados que en las actividades propias del resto de niños de su edad. De hecho ellos piensan que los juegos de sus compañeros son “tontos” o “de bebés”.

Un niño promedio de 5 años aún no tiene la capacidad de captar el concepto de las reglas. Gritan “gané” al final de cada turno. Para ellos, el juego no va más allá. Un niño de 5 años con alta capacidad, con un desarrollo madurativo por encima de su edad cronológica, no sólo entiende las reglas sino que las asimila. El niño promedio y el niño con alta capacidad están en dos estadios distintos de desarrollo y maduración. Cuando el niño promedio grita “¡gané!”, el niño con alta capacidad contesta “¡hace trampas, no voy a jugar con él nunca más¡”. En estas situaciones, el niño con alta capacidad suele ser tachado (injustamente) de “inmaduro” o “con dificultades para relacionarse”. Sin embargo, estos problemas no surgen cuando se relacionan con niños de más edad.

DIFERENCIAS DE GÉNERO EN LA SOCIALIZACIÓN

Los niños con alta capacidad se encerrarán emocionalmente en si mismos, si no pueden conectar con el resto de niños en su clase. A la edad de 5 o 6 años, el hasta entonces “seguro de si” se llenará de dudas e irá adquiriendo progresivamente capas y capas de auto-protección y defensa. Ser distinto es un problema en estas etapas. Los niños no tienen la capacidad para entender por qué los otros niños no le aceptan, o no hablan como él, no tienen los mismos intereses o no responden a su amistad de la forma en que ellos esperan. Muchos tratarán de imitar el resto, ocultando su verdadero yo, otros se retirarán y aislarán.

Empiezan a sentirse extraños y rechazados. Muchos padres cuentan cómo su boyante, confiado, exuberante retoño, se iba convirtiendo gradualmente en un niño sumiso e inseguro, durante los años de pre-escolar y primaria. Un padre nos cuenta:

Alice esta haciendo todo lo posible para adaptarse y no sobresalir. No hace todas las preguntas que solía hacer. Alice no es la misma persona que era antes de empezar la escuela. Antes de empezar la guardería tenía un insaciable apetito por saber más. Estamos preocupados porque pensamos que es una niña brillante que esta cambiando.

El profesor de Antoine le disuadió de llevar a clase su película favorita, Cascanueces, para compartirla con el resto de sus compañeros de tan sólo 3 años. Cuando tenía 4 hizo una maqueta de Marte para hablar de ella en clase y la semana siguiente quiso discutir sobre los agujeros negros, las implosiones y explosiones. Él no podía entender por qué sus compañeros no estaban interesados en tan fascinantes temas.

Alice y Antoine ejemplifican las distintas respuestas observadas (más frecuentes) entre niños y niñas con alta capacidad. Alice optó por adaptarse al resto de sus compañeros, su necesidad de afiliación triunfó sobre su curiosidad intelectual. Antonie insistió en su deseo de aprender aún a costa de afectar a sus relaciones sociales.

Los niños, por lo general rehúsan a sacrificar su curiosidad en pos de su aceptación por el grupo, y son tachados de “asociales”. Las niñas, con mayor frecuencia, eligen adaptarse socialmente, sacrificando su potencial (Kerr, 1994). Las niñas, más camaleónicas, desarrollan más habilidades sociales que les permiten modificar su comportamiento para adaptarse a los distintos grupos y pasar desapercibidas, escondiendo quién son para hacer que los demás se sientan a gusto, y siendo menos de los que son capaces de ser. Adaptan y rebajan sus sueños y expectativas, hacia metas menos exigentes.

Para evitar esto sólo el contacto temprano con otros niños similares es posible. Si se desarrollan en un ambiente donde puedan encontrar un grupo de iguales y donde la diversidad es aceptada y entendida, las niñas no ocultarán sus habilidades, y los niños no serán tachados de asociales (Eddles-Hirsh, Vialle, McCormick, & K. Rogers, 2012). Lejos de ser considerados “raros”, podrán establecer lazos de amistad con otros niños con los que si compartan intereses, valores, vocabulario y nivel de desarrollo. La interacción con los verdaderos iguales facilita el desarrollo social y previene el aislamiento, y es la clave de un desarrollo positivo del auto-concepto o auto-estima y del desarrollo de habilidades sociales efectivas.

SOCIALIZACIÓN EN LA ADOLESCENCIA

Los sentimientos de alineación se intensifican con la madurez. El concepto de la edad mental ilustra la progresiva distancia que se abre entre los niños con alta capacidad y el resto de sus compañeros. El niño de 5 años con edad mental de 8, se convertirá en el niño de 10 con edad mental de 16. Salvo que encuentren otros compañeros con los que tengan algo en común, sufrirán de soledad y aislamiento durante toda su etapa escolar.

¿QUIÉN QUIERES QUE SEA HOY?

El “puedo ser cualquier cosa” de los primeros años de infancia, con frecuencia se torna en “Puedo ser lo que tu quieres que sea”. Estos niños y jóvenes polifacéticos y complejos, también pueden ser muy adaptables (salvo aquellos muy lejos de la media). Aprenden rápido lo que se espera de ellos y cómo obtener la respuesta que desean de los adultos. Pueden imitar el vocabulario, el tono de voz, las expresiones faciales, el lenguaje corporal y el sistema de valores de aquellos que se encuentran en su mundo, para así ganar el favor en casa, y con sus compañeros en clase. Adoramos a estos niños, son “mini-nosotros”, y crecerán para ser justo como somos nosotros, confirmando y recreando nuestra visión del mundo. Pero tenemos problemas con aquellos que nos decepcionan, con los que dicen “tengo que ser yo mismo, sin importar lo que pienses de mi”. Sospechamos que estos niños tienen tendencias sociópatas que debemos frenar. Ciertamente existen niños desafiantes que llevan esta actitud hasta el extremo, pero es psicológicamente sano tener un “YO” y un lugar interior que controlamos. Y los niños con alta capacidad muestran una mayor motivación intrínseca que extrínseca.

Dentro de cada niño con alta capacidad hay dos voces que gritan “Puedo ser como tu quieres” y “tengo que ser yo mismo”. La mayor parte del tiempo, muchos de ellos escuchan la primera voz y tratan de acallar la segunda. Pero esta segunda voz nunca llega a acallarse del todo, permanece agazapada esperando a ser oída cuando sea suficientemente seguro.

Una capa tras otra, tras otra, tras otra de “yo” creados para satisfacer “lo que otros esperan que sea”, entierra cada vez más hondo el “debo ser yo mismo”. Cada año que pasa, la recompensa por cubrir las expectativas de los demás es más seductora, alejándole de su verdadero interior. Después de años de esfuerzo para dar a cada uno lo que quiere, la pregunta “¿qué quiero yo?” a veces resuena en el interior, sólo para ser contestada como “quiero el menor número de personas enfadada conmigo”. Esto es lo que se esconde en muchas personas con alta capacidad cuando no es comprendida y atendida en su singularidad. No es un mundo interior lleno de productos, actuaciones, habilidades, premios, reconocimiento, carreras y títulos, trabajo duro y perseverancia. Estas son sólo las trampas externas de un mundo interior mucho más intrincado.

Los padres somos testigos de que nada, antes de iniciar la etapa escolar, apuntaba a que nuestros hijos tendrían un carácter especialmente introvertido, dificultades para socializar, problemas de autoestima, esfuerzo o motivación, rarezas de algún tipo. Curiosos, exigentes, seguros de si, en extremo observadores y muy conscientes de todo lo que les rodea, nos brindaron sorpresa y emociones positivas. Abrieron los ojos antes, sonrieron antes, rieron antes, reaccionaron antes a su nombre o a nuestras palabras de cariño o atención, parecian observarlo y grabarlo todo en sus pequeñas cabecitas. Se lanzaron al mundo con especial valentía, porque entendían ese mundo. Como indica Silverman, es la sensación de sentirse tan diferente al resto de tus compañeros, en una edad donde estas formando tu propio concepto del “yo” en relación a los demás, y cuándo aún, ni siquiera a veces tus padres, son conscientes del origen de esa diferencia, la que va afectando al desarrollo de su personalidad. Se esconden o se aislan, ambas estrategias igual de dañinas para el desarrollo de una personalidad sana y segura de si misma, capaz de aprovechar todo su potencial.

Como en el cuento del patito feo, el problema no estaba en el patito, sino en que se vió obligado a desarrollarse en un ambiente en el que no era entendido, sin nadie semejante con quien compartir sus juegos. La identificación temprana y trabajar por un modelo educativo flexible y tolerante, formado en la diversidad, en reconocerla y atenderla, y sin pre-juicios para agrupar a los niños por criterios menos artificiales que su año de nacimiento, es una labor de todos, en beneficio, siempre, de los más pequeños.

Bibliografia:

“101 Giftedness”. Linda Silverman. Extraído de los capítulos 2 y 4.

 

Las Personas Altamente Sensibles, una condición poco comprendida.

¿Eres una persona cuyos sentimientos son fáciles de herir y te preocupas infinitamente por herir a los demás?. ¿Cómo te sientes al ver imágenes de pobreza, enfermedad, crueldad animal? ¿Sientes aversión a ver películas de miedo, o te sientes molesto por los ruidos fuertes e irritantes (piensa en música procedente de los auriculares de alguien) de una manera que a los que te rodean no les sucede?. Entonces podrías ser una Persona Altamente Sensible (PAS), una condición que es común pero hasta ahora, poco entendida.

Sin embargo, esto está cambiando. El conocimiento de las PAS (HSP en inglés) ha crecido a un gran ritmo en EEUU. De hecho, se ha publicado un nuevo documental llamado “Sensible, La película” premiada recientemente en San Francisco. En este film se explora el tema de la PAS y cuenta con la Dra. Elaine Aron, científica y autora del libro “La Persona Altamente Sensible” (del que se han vendido más de un millón de copias en EE.UU). También incluye una nueva investigación que muestra cómo la región del cerebro que controla la empatía y la información sensorial es diferente en las personas que puntúan alto en la escala de sensibilidad.

“En lugar de ser sólo un tipo de personalidad, como ser tímido o extrovertido, ser un PAS es como tener un sistema nervioso hipersensible”

La cantante Alanis Morissette, ha confesado ser PAS: “Mi temperamento es muy sensible. Estoy muy en sintonía con las cosas muy sutiles, ya sean alimentos o minerales o la iluminación o los sonidos o los olores “, dice ella. “Me siento continuamente sobre-estimulada.”

Como señalábamos, en lugar de limitarse a ser un tipo de personalidad, como ser tímido o extrovertido, ser un PAS se define como tener un sistema nervioso hipersensible. Además de sentirse fácilmente abrumado por las cosas emocionales (tienden a tener una increíble empatía y se molestan con mucha facilidad), también tienen una gran sensibilidad con respecto a aspectos físicos como las luces, los sonidos, la temperatura e incluso las etiquetas ásperas o ciertos tejidos .

Ser Altamente Sensible es genético“, señala la Dra. Elaine Aron, destacada investigadora en el campo. “El veinte por ciento de nosotros nacemos con ella y afecta a ambos sexos por igual”. La Dra. Aron explica la condición en cuatro letras: DOES. “D” (Deep) es para la profundidad de procesamiento, que es la clave de toda la condición. Procesan todo a su alrededor de manera muy profunda. “O” (overstimulation) es para la sobreestimulación, que se produjo a causa de “D”. “E” (emotions+emphaty) es para la reactividad emocional y la empatía. La investigación muestra que las PAS responden más a las emociones de los demás y de las situaciones en general. Y “S” (sensitive stimuli) es para estímulos sensibles – son muy sensibles a los olores, los sonidos y la luz. Sin embargo, no todas las PAS son iguales. Por ejemplo, sabemos que alrededor del 30% son más extrovertidos que introvertidos, que es lo que la mayoría de la gente espera que sean “.

El Dr. Ted Zeff, psicólogo y autor de “Guía de Supervivencia de la Persona Altamente Sensible”, está de acuerdo. “Cada persona sensible es diferente“, dice. “También es importante recordar que algunas personas tienen algunos de los rasgos, como la empatía, pero no son PAS“.

¿Cuáles son las características?

El Dr Zeff señala que son personas que “no tienen un escudo natural – les resulta difícil tolerar algunos aspectos chirriantes. Por ejemplo, alguien de pie cerca, detrás de ellos y mirando por encima de su hombro puede realmente inquietar a un PAS“. La Dra. Aron señala que los hombres altamente sensibles, tienen más dificultades en general, porque la sociedad es menos indulgente con ellos.

¿Esto se cura? Pues no, el Dr. Zeff señala que no hay necesidad. “Si usted es PAS no tiene que por qué querer cambiar, ni “ curarse “a sí mismo. Es lo que eres. En ciertas sociedades ser muy sensible se considera algo positivo. La investigación ha mostrado que los hombres altamente sensibles en Tailandia y la India rara vez, o nunca, son objeto de burla, mientras que los hombres altamente sensibles en América del Norte con frecuencia lo son “.

“Debido a que las PAS se pueden abrumar con facilidad, necesitan un tiempo de inactividad al día.”

Las PAS, según el Dr. Zeff, se sienten muy cómodos en entornos educativos y se les encuentra con más frecuencia entre artistas, músicos, maestros, consejeros y profesionales de la salud. También tienden a ser personas “populares” porque están en sintonía con las necesidades de los demás.

Así que, si la sensibilidad no tiene que ser “curada”, ¿cómo pueden gestionarla estas personas sin sentirse abrumados por ella? “La mayoría tienden a desarrollar mecanismos de adaptación a medida que crecen y maduran,” señala el Dr. Zeff. “Así, mientras un joven de 21 años de edad con alta sensibilidad podría sentirse presionado por sus amigos para ir a un club muy ruidoso en el que se siente incómodo, por ejemplo, cuando tenga 41 años sabrá cómo hacer frente a las distintas situaciones y evitar aquellas en las que no esté cómodo.”

Como ser PAS puede hacerte sentir fácilmente abrumado, el Dr. Zeff señala que necesitan tiempo de inactividad diaria.Ellos no deben avergonzarse de lo que son, ni compararse con los demás“, añade. “Sin embargo, si tienes una relación,  una familia o estás en el lugar de trabajo, debe haber mutuo entendimiento.  Por ejemplo, el hecho de que no te guste el ruido no significa que todo el mundo que está a tu alrededor tenga que estar en silencio o quieto. ¡No se trata de ser una “persona insensible muy sensible’! Sólo tienes que ir a otra habitación o irte a dar un paseo “.

En cuanto a los niños altamente sensibles, la Dra. Aron explica que cuando crecen siendo conscientes de la especial hiperactividad de su sistema nervioso, se desarrollan y salen adelante socialmente gracías a su empatía y amabilidad. Sin embargo, si son regañados constantemente por llorar o para que se “controlen”, pueden llegar a pensar que algo anda mal en ellos y se deprimen, sufren ansiedad y ser cada vez más sensibles a las críticas.

La razón por la que escribí ‘El Niño Altamente Sensible’ es porque muchos adultos me escribieron diciendo que deseaban que sus padres hubiesen entendido su sensibilidad en lugar de tratar de acabar con ella

La buena noticia es que la gran mayoría de adultos sensibles tienden a responder bien a la terapia porque están en contacto con sus emociones. Si son criados desde el principio a través del camino correcto este grupo de personas ofrecerán mucho al mundo “.

“A veces sólo necesito sentarme en una habitación tranquila ‘

Kate Townshend, de 34 años, explica cómo se siente al ser PAS:

“¿Recuerdan esas advertencias al inicio de las noticias del telediario indicando que algunos espectadores pueden encontrar las siguientes escenas molestas/ hirientes? Bueno, pues ese espectador soy yo…

Aunque no son sólo las noticias del telediario. He llorado por todo, desde anuncios de Investigación del Cáncer (razonables) hasta por la Great British Bake Off (es un reality de cocineros reposteros). Pero todo esto tiene una vertiente muy seria, debido a que existe gente como yo, -que encuentra difícil quitarse de la cabeza ciertans imágenes duras (sobre todo hoy en día, que imágenes de niños muertos y rehenes decapitados inundan los titulares de la prensa cada día)- los expertos por fin nos han dado un nombre : Personas Altamente Sensibles (High Sensitive People).

“Igual que mostramos una empatía extrema, los PAS tendemos a asustarnos fácilmente y encontrar angustiosos los ambientes ruidosos, demasiado llenos de gente o con una iluminación muy brillante (por ejemplo, no puedo conseguir moverme por los supermercados con suficiente rapidez). La ventaja es que sin embargo tengo una vívida imaginación y una gran profundidad de entendimiento, derivada  de esta extrema percepción”.

Mi esposo y yo incluso tenemos un código entre nosotros, le susurro “me siento un poco PAS-ishcuando una situación se vuelve abrumadora para mi. Ahora tengo mayor conciencia de mi condición y con la investigación que respalda la opinión de los expertos, siento un gran alivio, simplemente por saber que no estoy sola con mis caprichos, si no que sólo tengo que sentarme a veces en un espacio tranquilo y suavemente iluminado por un rato, para volver a estar bien “.

Los hábitos de las personas altamente sensibles: ¿Podrías ser tu uno de ellos?

* Sienten con más profundidad y lloran más que la mayoría de las personas.

* A menudo les dicen que deberían dejar de ser tan sensibles y endurecerse.

* Disfrutan más de los deportes individuales: Dr. Zeff señala que la investigación muestra que las PAS prefieren los deportes individuales como el ciclismo o correr, a pesar de que puedan disfrutar de los deportes de grupo también.

* Sufren en la toma de decisiones: además de tener una gran atención al detalle, al ser más conscientes de las consecuencias, también se preocupan por molestar a los demás. “Pero tienden a tomar muy buenas decisiones al final,” indica la Dra. Aron.

* Se fija más en los pequeños detalles: “Un PAS notarán el nuevo corte de pelo de alguien o el cambio de diseño de una alfombra de un hotel, por ejemplo, cuando otros no lo harán,” señala la Dra. Aron.

* Son complacientes con los demás: Puesto que son muy sensibles a las críticas de otros, tienen a complacer en exceso a los demás.

* Son capaces de sentir el dolor de los demás: “Los PAS tienden a tener una increíble empatía y se preocupan muchísimo por los demás, y están en sintonía con cómo se sienten” indica la Dra. Aron.

Si usted cree que su hijo es muy sensible, puede completar el cuestionario que está en la página web de la Dra. Aron.

http://hsperson.com/test/highly-sensitive-child-test/

Traducción del artículo publicado en “The Telegraph” el pasado 12 de Octubre : Highly sensitive people: a condition rarely understood

Para saber más del tema, recomendamos el siguiente artículo:

La hiperexcitabilidad o hipersensibilidad de los niños superdotatos de Dąbrowski