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Protegidos tras una barrera

 

 

“Piensas diferente. Experimentas la vida con intensidad. Te importa la justicia. Buscas el significado de las cosas. Aprecias y te esfuerzas por la excelencia. Eres sensible hasta un nivel que te causa dolor. Eres extremadamente complejo. Celebras la integridad. Has tenido problemas por decir siempre la verdad. Aunque te hayan hecho sentir raro, busca la compañía de aquellos que te quieren tal como eres. No necesitas encajar. Eres fascinante. Cree en tí mismo. 

Dra. Linda Silverman. CGC. Universidad de Chicago.

 

 

 

El pasado 17 de diciembre escuchamos a Jeanne Siaud-Facchin en las jornadas de San Sebastián organizadas por Alcagi. Desde aquí nuestro agradecimiento por invitarnos para hablar sobre creatividad como elemento de inclusión y desarrollo del potencial en el aula. Fantásticas jornadas orientadas a propuestas prácticas de aplicación en el aula.

Jean fue conmovedora, reveladora y esperanzadora. Estas son algunos de los aspectos más relevantes de su intervención:

 

Potencia de Pensamiento

 

“Tienen una personalidad muy paradójica. Su estructura cognitiva presenta diferencias que implica consecuencias en su capacidad para comprender y analizar el mundo que les rodea, para percibir, interrelacionar y sentir los estímulos a su alrededor.

Esta abundancia de estímulos y la cantidad de conexiones neuronales que se generan a partir de ellos, puede ocasionarles dificultad para discriminar la información correcta, especialmente en la etapa infantil y la adolescencia. No sólo son capaces de percibir más estímulos sino también de procesarlos al doble de velocidad.  A eso se une que las conexiones entre la parte frontal del cerebro y la zona parietal -implicada en el procesamiento de la información- también van más rápidas. Eso les da una gran potencia de inteligencia, pero también supone una sobreabundancia de información, que puede conllevar en la adolescencia a una dificultad para organizar y estructurar el pensamiento.

Es una fortaleza, sin duda, y al tiempo una fragilidad. Contribuye a obtener una gran lucidez sobre lo que sucede a su alrededor que puede llevarles también a un gran sufrimiento por entender “demasiado”, por analizar “demasiado”, y esto puede interferir en su capacidad para ser felices.

También implica hipersensibilidad o una capacidad sensorial más acentuada. Oyen, ven, sienten y perciben más estímulos y con más intensidad. Por eso son más sensibles a la luz, los sonidos fuertes, las etiquetas, los roces, el contacto, pero también a los gestos, el tono de voz, el lenguaje no verbal. Algo que a otros resulta banal puede convertirse para ellos en un cataclismo emocional, y esto les genera vulnerabilidad y dificultad para conectar con lo que les pasa.

También les resulta complicado estar tranquilos y no pensar demasiado en el futuro o en el pasado. Su cabeza siempre está activa, pensando en las consecuencias. Una hoja que se cae, les lleva a pensar en la muerte. Un nuevo brote, en la vida y la esperanza. Su variabilidad emocional no sólo es más intensa, sino que también fluctúa con más frecuencia.

 

 

Esta mayor capacidad de percepción y recepción de estímulos también les aporta una “dosis extra” de empatía, de sentir lo que sienten los demás, de percibir el lenguaje no verbal, de intuir las intenciones ocultas, lo que los demás esconden. Esto les lleva a reaccionar ante circunstancias y situaciones que para otros pasan desapercibidas, y por tanto, a ser malinterpretados y ser percibidos con extrañeza.

Genera también una mayor intensidad emocional que tiene sus complicaciones, pero a la que no deben renunciar pues forma parte de su propia identidad y es fuente de una mayor capacidad creativa, fuerza y poder. La clave está en cómo aprenden a reconocer, gestionar, canalizar y utilizar este “don”. 

 

Jeanne nos expone así tres dimensiones que se conectan en las personas con alta capacidad.

  1. Una mayor potencia de pensamiento que les permite procesar más estímulos a mayor velocidad. Los hace personas más intuitivas y perspicaces y con una mayor comprensión del significado último de las cosas y de las relaciones entre las cosas.
  2. Mayor sensibilidad sensorial que les permite percibir con mayor complejidad e intensidad. También una mayor empatía que les permite percibir los estados emocionales de los demás.
  3. Pensamiento divergente o arborescente (muy ramificado y en distintas direcciones) . Un mayor número de conexiones neuronales a una mayor velocidad, permite un conocimiento más denso, rico y complejo, pero también más lúcido y profundo, capaz de observar desde distintas posiciones e inter-relacionar las ideas y conceptos con claridad y precisión. 

 

Intensidad Emocional

 

Sufren y al tiempo disfrutan de lo que se denomina el “Síndrome del mundo intenso”, aspecto este que se ha estudiado por ejemplo, en relación a los autistas. 

“La Teoría del Mundo Intenso propone que hay personas  que neurológicamente son tan empáticos, tan emocionales, tan sensibles y tienen una mente tan increíblemente absorbente, que no solo son más capaces de aprender, sino, que, en realidad, no son capaces de no aprender”

Esta injerencia afectiva es visible en tres aspectos principalmente:

  • HIPERESTESIA o la capacidad aguda de todos los sentidos sensoriales que incluye una mayor sensibilidad táctil, auditiva y olfativa, mayor visión periférica y central.
  • HIPERSENSIBILIDAD aspecto ligado a una mayor activación de la corteza frontal que implica una mayor intensidad y reacción emocional, la capacidad para percibir incluso detalles ínfimos que pasan desapercibidos para otras personas
  • EMPATÍA o la capacidad para percibir y entender los estados emocionales de los demás, de percibir el lenguaje no verbal y las intenciones ocultas.

Estas tres cualidades les lleva a sentir incluso lo que sienten los demás y, en ocasiones, a no saber discriminar entre sus propias emociones y la de los demás. Absorben toda la alegría, pero también la tristeza, la ira, la envidia, el rechazo. Sus fluctuaciones emocionales son más intensas y amplias.

Muchos confunden esta intensidad emocional con inmadurez emocional. Sin embargo por lo general muestran una mayor capacidad para integrar y gestionar sus emociones. Al contrario de lo que muchos piensan, este alumnado muestra por lo general hipermadurez emocional. Sus reacciones y decisiones están no sólo guiadas por una mayor capacidad para racionalizar lo que sucede y sienten, sino por una mayor eficacia de su cortex prefontal que les permite una mejor toma de decisiones.

 

 

 

 

Valores no Renunciables

 

Otra de las cualidades que se resalta para este colectivo. Valores y pilares morales sólidos e irrenunciables que se desarrollan a una edad temprana (alrededor de los 6 años).

  • Defensa de la justicia, incluso en situaciones en las que no están involucrados y no les atañe. A menudo confundida con irreverencia, o impertinencia.

Julia, la profesora, regaña a Martín por estar hablando. Diego responde, “no fue Martín”. La maestra le manda callar. Pero Diego no puede evitarlo. “Comprendo que se haya confundido, porque los tonos de voz de Martín y Michelle, son muy parecidos, pero era Michelle, y no Martín quien estaba hablando”.

  • Blanco o negro. No aceptan las medias tintas, las posiciones ambivalentes o las normas sociales que llevan a fingir u ocultar las ideas. Toman partido y esperan que los demás también lo hagan.
  • Valoran el compromiso. Con la tarea, con la amistad, con sus relaciones y su entorno. Por este motivo es frecuente que tengan sus primeras relaciones amorosas a una edad más tardía que la media, pues no encuentran sentido ni valor a las aventuras y ansían relaciones sólidas basadas en un verdadero vínculo y afinidad.
  • Pocos vínculos pero muy intensos. Esta búsqueda y valoración del compromiso les lleva también a una mayor exigencia en sus relaciones. Para ellos el vínculo que establecen con otras personas es muy importante y algo que no traicionarían. Aprenden que no todos comparten este valor y temen ser traicionados, por lo que les cuesta establecer esos vínculos para protegerse. Al mismo tiempo necesitan de estos vínculos para desarrollar una identidad sana y satisfacer su necesidad de pertenencia, vínculos con aquellos que ellos sientan como afines.

 

 

 

Funcionamiento Cognitivo Singular

 

Definido por cuatro variables:

1) Intensidad de Pensamiento e hiperconectividad. La información que reciben viaja a una gran velocidad hacia todas las zonas del cerebro, generando conexiones más eficientes. Tienden a usar primero el hemisferio derecho, que aloja las funciones del pensamiento divergente, la búsqueda de sentido y significado, las relaciones y el aprendizaje holístico y en contexto. De algún modo son “prisioneros de su cerebro”.

2) Velocidad de Procesamiento. La información circula por su cerebro al doble de velocidad que un cerebro tipo, así, llega antes al cerebro central, a veces a tal velocidad que no son siquiera conscientes del proceso de aprendizaje. No pueden reconstruir cómo han llegado a una solución o conclusión. “Lo sé porque lo sé“, suelen decir. Resuelven las operaciones matemáticas porque son capaces de “ver” la solución, pero muchos de ellos no saben argumentar el procedimiento o demostrar cómo han llegado a esta solución. Esto también les convierte en malos “profesores” para sus compañeros, pues no pueden explicarle el proceso para llegar a la solución.

Esto no significa que lo sepan todo, o que sepan cosas sin haber sido expuestas a ellas. Tienen tan sólo una rapidísima capacidad de comprensión. Y por ello su ritmo de aprendizaje y el número de repeticiones y práctica que requieren difiere de la media para quien ha sido diseñado el contenido curricular.

3) Pensamiento divergente. La hiperconectividad de su cerebro les permite un pensamiento más rápido, rico, intenso y en todas direcciones, tanto que a veces les impide incluso recuperar esta información, especialmente en edades tempranas.

Cualquier pensamiento generado se sigue desplegando, aparecen nuevas conexiones, son capaces de prever más consecuencias más complejas y elaboradas, nuevas hipótesis y alternativas. Elegir implica renunciar a opciones que podrían ser igualmente válidas. 

 

 

Todas las personas tomamos alrededor de 6.000 decisiones al día. La mayoría de ellas de forma automática e inconsciente. Nuestro cerebro tiende a economizar esfuerzos y a actuar en base a lo conocido, los precedentes, la costumbre, lo inmediato, reduciendo la toma de decisiones a la información conocida. Pero a mayor capacidad para recibir y manejar más datos y procesos, adquirimos también un mayor nivel de consciencia y somos capaces de prever más consecuencias, y también somos más conscientes de la falta de información y precisión de nuestras decisiones.

A su vez esto implica también una mayor riqueza de pensamiento, un mayor potencial creativo, la capacidad de generar más ideas y más originales. Su pensamiento a menudo resulta inesperado, diferente, “out of the box“, son capaces de transgredir los convencionalismos.

4) Mayor intuición. Destacan por su elevada y acertada intuición. A nivel filosófico y epistemológico, la intuición está relacionada al conocimiento inmediato, directo y autoevidente, está vinculada a las reacciones repentinas o a sensaciones más que a pensamientos elaborados y abstractos. En las personas con alta capacidad, la conjunción entre la intensidad de sus emociones, la mayor hipersensibilidad sensorial y un sistema cognitivo que trabaja a gran velocidad, les permite tener acceso a información a nivel no consciente, conectando también con el “cerebro del vientre” (donde se almacenan más de 200 millones de neuronas).

 

Construir un autoconcepto positivo

 

Todas estas cualidades generan cierta extrañeza y un desfase con sus compañeros en el aula y a su alrededor. Este desfase puede generar a su vez falta de sentimiento de pertenencia y soledad. No les interesa los mismos juegos que a sus compañeros. No se ríen de las mismas cosas. No se entienden muchas de sus percepciones, ideas y expectativas. No se aceptan sus propuestas de juegos más complejos e intelectuales. Y se malinterpretan sus reacciones emocionales.

Esto les lleva a dudar de sí mismos y de sus cualidades. Construimos nuestra identidad a través de la opinión que los demás tienen de nosotros. La crítica constante, el rechazo, la falta de integración, un entorno académico que rechaza de forma sistemática su forma de pensar, y de hacer las cosas, que negativiza su nivel de auto-exigencia, su necesidad de profundidad, y que les niega la oportunidad de aprender a su ritmo y desarrollar un sentimiento de competencia positivo para lo que necesitan retos cognitivos que les exija un esfuerzo intencionado y consciente, les lleva a dudar de su propia capacidad.

 

 

Barreras de Protección

 

Muchos reaccionan construyendo para si, mecanismos de defensa o escudos protectores, que les permiten sobrevivir en el plano emocional y social. Entre estos mecanismos encontramos:

  • Mecanismo de la intelectualización. Intelectualizan todo, todo el tiempo, en una ardua defensa de la cognición, construyendo una personalidad “desafectivada”, es decir, aleja de toda emoción o manifestación afectiva para sobrevivir al dolor que les genera una percepción saturada de las emociones de los demás y el “mal” que rodea nuestro mundo.
  • Mecanismo del humor. Su elevada capacidad para la ironía, el humor fino, la relación de ideas, el doble sentido de las palabras y para percibir las emociones ocultas de los demás, les lleva a tener una elevada habilidad para la ironía, el humor y la manipulación, que utilizan como una pantalla para evitar profundizar en sus emociones, conversaciones y relaciones. El humor fino es una cualidad destacada desde los primeros años en muchos de ellos.
  • Mecanismo de la evasión. Utilizan su elevada imaginación como recurso y refugio. Son capaces de crear un mundo paralelo que construyen como una película de acontecimientos que se suceden, al que acuden cuando necesitan evadirse del tedio, el aburrimiento, las relaciones insulsas, y la falta de estímulo de su entorno.
  • Mecanismo de adaptación. Adaptarse a cualquier precio, querer ser como los demás, incluso renunciando a sí mismos y a su necesidad de desarrollo. Mecanismo que se da con más frecuencia en las niñas, pues ellas tienen, por lo general, mayores recursos para esta adaptación. Así, se convierten en niñas perfectas, con buen comportamiento, que no destacan, que no son disruptivas, creativas, imperativas, ambiciosas, imaginativas, que no anhelan ir más allá de lo esperado. Esta sobre-adaptación exige de un esfuerzo constante y supone una presión que no siempre pueden soportar, generando en ocasiones trastornos como la abulimia, fobia al colegio u otros, especialmente en la etapa adolescente.
  • Mecanismo del cambio de identidad. Más frecuente en los chicos, adoptan otra identidad, fingiendo ser alguien diferente, con frecuencia, asumen el rol de “chico malo”. Pero este esfuerzo supone siempre un sufrimiento psicológico que acaba pasando factura.

 

Al contrario de lo que se acepta comúnmente, estos niños tienen mucha necesidad de reconocimiento para suplir las dudas que la falta de esfuerzo y reto genera hacia su capacidad. Tendemos a no aplaudir sus capacidades temiendo que se conviertan en vanidosos. Sin embargo la experiencia muestra que pocas veces ocurre de este modo. Suelen ser lúcidos y conscientes de sus limitaciones a muy temprana edad. Crecer con una autoestima positiva es la base del desarrollo de su potencial, pero también de sus dimensiones emocional y social. 

Cuando su entorno académico y social no acompaña, desde la familia tenemos la doble responsabilidad de compensar ese “daño”.

1ª Autoconocimiento : Necesitan entenderse y comprenderse. Saber el motivo de su malestar.

2º Reconectar con sus propios recursos internos, comprendiendo nuestro propio “mapa” interno

3º Encontrar sentido a lo que hacen y se les pide

4º Apoyarse en sus valores

5º No permitir que se conformen

 

Jeanne Siaud-Facchin es psicóloga clínica y psicoterapeuta, más conocida quizá por su libro “Demasiado Inteligente para ser feliz“. Finalizó su intervención hablando de casos de niños con alta capacidad que habían renunciado a su potencial, que se habían rendido, adaptado, o revelado adoptando una identidad de vagos, con malos modales y desinteresados de cualquier actividad o propuestas, que, con el apoyo de sus familias, nos cuenta, siempre encuentran la forma de derribar el muro que les lleva al “andén 9 y 3/4”.

 

 

Porque el andén 9 y 3/4 existe, y ellos tienen la magia para encontrarlo.

Jeanne Siaud-Facchin

 

 

 

2 Comentarios »

  1. Gracias, gracias y mil gracias. Buscando ayudar a mi hijo me he encontrado a mi misma y reconocido como niña oculta. No somos raros, somos muy capaces.

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